<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677</id><updated>2012-02-06T18:28:40.857-03:00</updated><title type='text'>Hacé la pausa</title><subtitle type='html'>Un espacio en el que les propongo ir más lento, porque sólo así tendremos tiempo para pensar.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>44</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-6050341894586347978</id><published>2012-01-21T17:40:00.012-03:00</published><updated>2012-01-23T19:54:04.910-03:00</updated><title type='text'>Confesionario (II)</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Yo salí campeón jugando al fútbol con mis amigos. Nueve palabras que describen cabalmente, cuál es uno de los significados – desde mi singular perspectiva – de la palabra &lt;em&gt;felicidad&lt;/em&gt;. El 2011 fue un año muy lindo, en el que viví unas cuantas experiencias nuevas, algunas de las cuales las he ido contando por acá – a través de esta acogedora bitácora – y algunas otras no, me las he querido guardar, son para mí. Fue gratificante descubrir que el artículo con título homónimo a éste (el número II está sólo por cuestiones prácticas), ha sido uno de los mejor recibidos por varios de ustedes, los lectores. Aunque, debo reconocer que no todos lograron decodificar por completo el mensaje que traía implícito. Es lógico, simplemente no me conocen lo suficiente, pero ese texto – como algunos otros que también navegan por las aguas de este blog – fue una suerte de descarga emocional, llevaba adjunto una importante dosis de desencanto, por aquel viejo anhelo tan deseado e incumplido. Pues he aquí, y a continuación, mi casi inmediata respuesta a esa primera declaración. Si el primer &lt;em&gt;Confesionario&lt;/em&gt; tenía un tinte más bien triste, ésta segunda versión vendría a ser su contracara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recién comienzo a desandar los terrenos del segundo párrafo y ya empiezo a sacar conclusiones, que vertiginosamente devienen en advertencia: cuidado amigo lector, es harto probable que estemos ante uno de los más viscerales de mis escritos. Como suele suceder cuando decido relatar vivencias, el teclado de mi computadora escupe palabras con inusual fluidez. Mi estilo de escritura es por el contrario, particularmente pausado, como haciéndole honor – involuntariamente – al nombre del blog. Lo que van a encontrar en los párrafos que se asoman por debajo, es un cúmulo de fotografías convertidas en relato, que documentan algo sucedido durante una mañana de primavera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sábado 26 de noviembre de 2011 está marcado con resaltador en el calendario de mi historia personal. Como le comenté a alguien durante la semana previa, ese día estaba destinado a ser quizá uno los más felices de mi vida, siempre y cuando todo saliese como lo deseábamos (el plural abarca a todos los que se ajustan a la definición de las dos últimas palabras de la oración que da comienzo a este artículo: “mis amigos”). Ese sábado se jugaba la última fecha del campeonato. Viví los días previos con un sentimiento particular, mezcla de ansiedad y nerviosismo. Ansiedad por querer que llegue el día del partido y nerviosismo por saber que – a contramano de mi más profundo deseo – tenía grandes chances de no ser titular. Lo supe desde el mismo momento en que me bajé del avión que me trajo de vuelta a Buenos Aires, luego de algo más de cuatro meses en territorio neocelandés: mi ausencia producto del viaje era sinónimo de perder privilegios tales como ser de la partida en el once inicial del equipo. Pero, aunque entendía que era lógico y no lo merecía, nunca perdí la esperanza de poder estar de entrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mañana del partido amaneció con clima ideal para la práctica deportiva al aire libre: sol radiante. Me pasaron a buscar bien temprano, como estaba previsto, y llegamos al predio adonde se juega el torneo antes de que abran las puertas. El ánimo de todos estaba por las nubes, con un punto de ventaja por sobre el segundo, necesitábamos de un triunfo más para asegurarnos el campeonato. Una vez cambiados llegó el momento de la charla técnicaˡ, el único tramo de la jornada que – por razones que serán esbozadas a continuación – no fue completamente feliz para quien escribe. De la mano de las emotivas palabras que nuestro entrenador nos regaló antes de salir a la cancha, llegó la confirmación menos deseada: iba a ser suplente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me abstraje unos pocos segundos del contexto con el propósito de asimilar la noticia, para inmediatamente volver, en mente y espíritu, al lugar de los hechos. Hice la parte de la entrada en calor que me correspondía y después fui a patearle al arquero para que pueda culminar con la suya. Algunos minutos más tarde, sonó el silbatazo que dio comienzo al juego. Siguiendo la cábala de los partidos anteriores en los que no me tocó ser titular, no me puse la camiseta y me quedé en cuero, siguiendo la acción pegado a la raya lateral, caminando inquieto de lado a lado según para donde fuese el balón. El sufrimiento duró menos de lo esperado, promediando el primer tiempo ya estábamos 3 a 0 arriba. En ese momento el técnico me dijo que me moviera, que en diez minutos entraba. Con el partido definitivamente encaminado – ya había llegado el cuarto gol –, ingresé al campo de juego antes de que finalice la primera mitad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me sumerjo en el relato y revivo en mi memoria cada instante de aquella mañana de primavera. Quedaban todavía algunos minutos de juego cuando los que estaban afuera empezaron con los festejos. La pelota se jugaba cerca de nuestra área, yo los veía cantar abrazados, desde las cercanías del círculo central. Fue entonces cuando sentí un par de lágrimas brotándome de los ojos, deslizándose hasta llegar al encuentro con las mejillas, recorriéndome verticalmente la cara y soltándose al vacío justo después hacerle una caricia a la mandíbula. Bajé la mirada, respiré hondo y sonreí. No hubiese sentido vergüenza si alguno percibía que había estado llorando, eran lágrimas de emoción y al mismo tiempo de orgullo. Ese grupo de amigos, devenido en equipo, estaba logrando el sueño de salir campeón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Emoción:&lt;/strong&gt; Alteración del ánimo intensa y pasajera, agradable o penosa, que va acompañada de cierta conmoción somática.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo somático pasa por esas pequeñas gotas de agua que nos salen de los ojos y que tienen como objetivo comunicarle al resto del mundo que estamos sentimentalmente vivos. Paradójicamente, podemos llorar tanto de tristeza como de alegría, sólo que en este segundo caso, muchas veces lo hacemos a un nivel cuantitativamente menor. Como si nos hubieran avisado de antemano, que podemos generar una cierta cantidad límite de &lt;em&gt;lágrimas felices&lt;/em&gt; y entonces uno viviese administrándolas para no quedarse sin. Todo lo que nos pasa es sentimiento. Reímos a carcajadas, lloramos desconsoladamente, nos enojamos y nos desenojamos, todo el tiempo estamos experimentando sensaciones y, en la mayoría de los casos, vamos haciendo lo posible para que sean placenteras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquel sábado de noviembre fui feliz. Y si alguien me preguntase cuál fue el momento de mayor alegría de esa jornada, mi respuesta sería: cuando miré hacia el costado de la cancha y vi a los que estaban afuera empezando a festejar. Es decir, en el instante en que mi emoción tocó su techo y las lágrimas me nublaron la vista. La satisfacción obtenida por el logro que estábamos alcanzando, fue un proceso de muchos meses de esfuerzo y dedicación. El festejo fue acorde, no a la trascendencia del título que estaba en disputa – muy pocos se enteraron que un equipo llamado &lt;em&gt;Creisi Mayin&lt;/em&gt; ganó un torneo de fútbol amateur en Pilar –, sino al nivel de importancia y de pasión que nosotros habíamos depositado en él. Por ende, fue un merecido y hermoso festejo. Como escribí en el epígrafe de una de las fotos de esa tarde: una fiesta interminable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ˡAclaración: En este artículo se cuenta una historia real, protagonizada por un equipo de fútbol amateur cuyos integrantes se comportan y viven como si cada partido fuese la final del mundo.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-6050341894586347978?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/6050341894586347978/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2012/01/confesionario-ii.html#comment-form' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/6050341894586347978'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/6050341894586347978'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2012/01/confesionario-ii.html' title='Confesionario (II)'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-5085632558930198347</id><published>2011-12-29T15:48:00.008-03:00</published><updated>2011-12-29T22:38:27.670-03:00</updated><title type='text'>La noticia precoz</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La información es un bien que, por abundante, se ha desvalorizado en los últimos años. Ante el avance incontenible de las nuevas tecnologías, los diferentes medios tienen más medios – valga la redundancia – para reproducir lo que pasa. Vivimos en la era de la &lt;em&gt;sobreinformación&lt;/em&gt;. Ya no importa tanto lo que se dice, sino el sólo hecho de decir algo. En los diarios online abundan los artículos de dos o tres párrafos, una clara demostración de que no se tienen los datos suficientes como para redondear una crónica seria. Lo importante es que la página principal se renueve constantemente, simulando un innecesario y continuo recambio. Aunque suenen a noticias de ayer, el contenido que podemos encontrar en los periódicos en su versión papel suele ser mucho más rico y sustentable. La instantaneidad deja de ser una virtud en el momento en que se vuelve sinónimo de irresponsabilidad. Se prioriza entretener antes que informar, se busca llamar la atención aunque no siempre se sabe qué hacer cuando se la obtiene. Lo precoz como sinónimo de prematuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Vértigo:&lt;/strong&gt; Apresuramiento anormal de la actividad de una persona o colectividad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pienso que las consecuencias son lógicas cuando me pongo a analizar las causas: con el advenimiento de las nuevas tecnologías sobrevino un abanico de herramientas hasta hace muy poco tiempo desconocidas. Por ende, son inevitables los tropiezos por tener que caminar en un terreno virgen y extraño. Sería importante comenzar por reconocer y diferenciar cuál es el campo que le corresponde a cada uno. Bien vale aquí el dicho: el que mucho abarca, poco aprieta. Cuando el objetivo es comunicar, la radio es capaz de brindar rapidez, la televisión puede aportar riqueza desde las imágenes y los diarios son el mejor terreno para ahondar en el análisis. Me interesa hacer hincapié en el papel que juegan estos últimos – es decir, la prensa gráfica – y la relación que tienen con internet.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo se hace para competir contra la velocidad con que se propagan las noticias a través de &lt;em&gt;twitter&lt;/em&gt;? Pues, evitando dicha competencia. Los 140 caracteres son de una gran utilidad para informar (muy) brevemente y con gran rapidez. Pero surge un contratiempo ante tanta instantaneidad, una vez que se ha prendido la mecha es muy complicado apagarla: el usuario quiere saber todos los detalles con idéntico apremio. El cliente no siempre tiene razón. No hace falta alimentar esa ansiedad de información con datos poco precisos o que no fueron verificados. Debe ser virtud de quienes ocupan el rol de comunicadores no sucumbir ante la demanda urgente del público, siendo ellos los que imponen el ritmo, los que marcan el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;tempo&lt;/span&gt;. Sino se corre el riesgo de quedar constantemente en &lt;em&gt;offside&lt;/em&gt;, fuera de juego, lo que desprestigia a la profesión y pone en riesgo la credibilidad. Debemos educar con la paciencia, buscando brindar un mejor servicio, si llega rápido bien, pero nunca desechando calidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No nos gusta esperar por nada. En un mundo híper conectado, pareciera que lo que llega antes siempre es mejor. Hace no mucho tiempo, me descubrí a mi mismo apretando F5 para actualizar la pantalla del navegador, en busca de un dato más sobre la última noticia, de algún video o una foto aunque sea. Yo, que hace un par de años hice un blog con la propuesta de que vayamos más lento, me sorprendí al verme atrapado por la desesperación de querer saber todo ya, o inclusive antes. Y fue ahí cuando pensé, acá hay algo que no está bien. ¿Por qué estoy tan apurado? ¿De dónde sale tal prisa? He llegado a la conclusión que son los mismos medios los que generan dicha urgencia. Informar se ha vuelto una carrera, gana el que lo dice antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recién hablaba de un desprestigio de la profesión, pero esa no es la única consecuencia de entregar noticias erróneas o imprecisas, hay otra bastante más peligrosa: las reacciones que pueden generarse a raíz de determinada información. Vivimos nerviosos, por momentos la realidad pareciera estar cocinándose adentro de una olla a presión y un titular de un diario puede ser suficiente para destaparla. Es fundamental ser responsables ante lo que se dice, porque es posible que luego no haya tiempo para rectificaciones. Mejor prevenir que curar. Es indispensable tomarse el tiempo que sea necesario para confirmar algún dato, aunque eso signifique abandonar la carrera. No hay ganadores ni perdedores a la hora de comunicar una noticia. Entender que no existe tal competencia, quizá nos enseñe a disfrutar un poco más.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-5085632558930198347?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/5085632558930198347/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2011/12/la-noticia-precoz.html#comment-form' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/5085632558930198347'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/5085632558930198347'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2011/12/la-noticia-precoz.html' title='La noticia precoz'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-1912856963460577182</id><published>2011-11-21T18:00:00.006-03:00</published><updated>2011-11-21T23:28:54.696-03:00</updated><title type='text'>Confesionario</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Tengo 29 años. Nunca voy a cumplir el sueño de jugar al fútbol profesionalmente, en la primera de un club. Lo tengo muy claro. Sin embargo, siento que jamás dejaré de soñarlo. Terminé de redactar la segunda oración y me dieron ganas de llorar. Lo vivo con dolor, aunque a alguno le pueda sonar exagerado, tal vez con el más legítimo de los dolores. Es difícil de explicar, pero piensen en algo que desean con locura y saben que nunca tendrán. Bien se podría hacer la analogía con un amor no correspondido. Quizá les cueste entenderlo, de hecho no pretendo que lo hagan, escribo en parte para desahogarme. Empecé a pensar este artículo después de leer una nota a Alessandro Del Piero, en un pasaje de la misma le preguntaron cómo hacía para divertirse a los 37 años: &lt;em&gt;“Todavía me dejo llevar por la pasión de esa cosa redonda llamada pelota. Hay momentos en los que hay que saber hacer de todo, incluso tirarse al suelo para recuperar un balón o correr por correr. Es bonito así y yo estoy superfeliz de llevar todo esto dentro. Cuando se muera, ya no tendré nada.”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Profesional es aquel que practica habitualmente una actividad, de la cual vive. Mientras que amateur (o aficionado) es aquel que también lo hace, pero sin recibir un pago a cambio. La pasión no discrimina a unos o a otros. Hay quienes juegan al fútbol apasionadamente y ganan mucho dinero, así como también están los que lo practican con un nivel similar de compromiso sin que exista un beneficio económico de por medio. Hay gente que cree que por ganar millones y ser famosos, los jugadores pierden las &lt;em&gt;ganas de jugar&lt;/em&gt;. No quiero pecar de ingenuo, entiendo que eso pueda suceder, pero se que no es la regla. No me interesa polemizar al respecto, hoy quiero hacer hincapié en los que sí experimentamos este sentimiento. Los que como Del Piero, sabemos que sin la pasión por el fútbol, no tendríamos nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Somos unos cuantos los que compartimos esta locura. Yo juego todos los sábados en un torneo amateur. Hace un par de fines de semana teníamos un partido muy importante, en el que defendíamos la punta del campeonato. Y a pesar de haber arrancado ganando, nos lo dieron vuelta y estuvimos a pocos minutos de perderlo. Hasta que llegó un centro al área, la pelota cayó en medio del tumulto y Feli tocó corto para el Negro Damián, que con un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;puntazo&lt;/span&gt; de zurda decretó el empate. Repaso ese instante en mi memoria y se me eriza la piel. El festejo fue interminable, desaforado, loco. Tan loco que no me dejó seguir jugando el partido, ya que salí de la montaña humana con un corte en la cabeza y otro en el ojo. Viví los últimos minutos sentado a un costado del campo, con la camiseta manchada de sangre y la impotencia de no poder volver a entrar. Todavía me tienen que sacar los puntos de la cabeza, los del ojo se me salieron el sábado pasado, mientras estaba jugando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Jugar:&lt;/strong&gt; Hacer algo con alegría y con el solo fin de entretenerse o divertirse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablamos de diversión e instantáneamente entra en escena también la tristeza. Ganar o perder condiciona el ánimo de toda la semana: ese &lt;em&gt;tiempo muerto&lt;/em&gt; que transcurre entre partido y partido. Como no somos profesionales y no jugamos en grandes estadios, vivimos atentos al pronóstico del tiempo, esperando que la lluvia no obligue a suspender las canchas y haya que esperar hasta el sábado siguiente para volver a jugar. Somos seres extraños, vamos por la vida disfrazados: de lunes a viernes es posible que nos descubran haciendo de abogados, médicos, periodistas. Hoy estoy sin trabajo y, cada tanto, cuando alguien me pregunta ‘¿a vos qué te gustaría hacer?’, la respuesta que quisiera dar – pero siempre reprimo para no quedar como un tonto o un loco – es: ser jugador de fútbol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez, muchos años atrás, jugué un partido amistoso con el club de mi barrio en la cancha de Almagro. Salimos por el túnel, que tiene apenas diez metros de largo y sólo está para unir a los vestuarios ubicados debajo de la platea local con el campo de juego, y con mis botines rojos pisé el césped de un campo de primera. Lo recuerdo con mucha alegría, a pesar de lo intrascendente del partido, para mi fue un día muy especial. En esa época soñaba con ser jugador profesional, lo vivía como una meta posible de alcanzar. El tiempo pasó y muchas cosas cambiaron, sin embargo cada vez que entro a una cancha vuelvo a ser ese chico. Aunque ahora esté acá sentado delante de la computadora escribiendo, con la intensión de conmoverlos, o más no sea entretenerlos durante algunos minutos contando parte de mi historia. No se dejen engañar, ni por mucho que lo intente, ni por más que insista en ponerme el traje de escritor y les hable de la pena de muerte o relate alguna experiencia de viaje. Es sólo una coraza que me protege de este presente que me toca vivir. Si algún día me buscan, es fácil encontrarme: soy ese que corre detrás de una pelota todos los sábados en Pilar.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-1912856963460577182?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/1912856963460577182/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2011/11/confesionario.html#comment-form' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/1912856963460577182'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/1912856963460577182'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2011/11/confesionario.html' title='Confesionario'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-6501640533690715791</id><published>2011-10-31T23:50:00.004-03:00</published><updated>2011-10-31T23:51:52.290-03:00</updated><title type='text'>Yo soy del 82</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Yo nací cuando la dictadura estaba dando sus últimos manotazos de ahogado. Somos, por ende, de la misma generación: fuimos juntos a la primaria y también a la secundaria, pero nos conocimos cuando yo estaba haciendo el CBC en la Universidad de Buenos Aires. Nunca me voy a olvidar de ese día, era domingo por supuesto y yo estaba algo nervioso. Nuestra relación se va afianzando a medida que pasa el tiempo. Hasta ahora fueron seis las veces que nos vimos, casualmente una cada dos años. Yo he aprendido a quererte, defenderte y valorarte, vos estás cada día más linda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Disfruto del sólo hecho de ir a votar, salir a la calle y encontrarme con la ciudad en situación electoral. El paisaje del domingo difiere del habitual, los estadios de fútbol están cerrados y se abren las puertas de las escuelas. Contrariamente a lo que sucede durante cualquier día de clases, adentro de las aulas reina el silencio, y no por una repentina visita de la directora, sino porque por algunas horas se transformaron en &lt;em&gt;cuartos oscuros&lt;/em&gt;. Cuando era chico pensaba que se trataba de una especie de cueva, que uno tiene el privilegio de descubrir recién de grande. Resulta ser, sin embargo, que no existe tal oscuridad y que la única diferencia con el lugar que yo frecuentaba de niño, es que las ventanas han sido cubiertas. ¿Para qué? Para que nuestro voto sea un secreto que compartiremos tan solo, con el pizarrón y los pupitres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más allá de los candidatos, más allá de las propuestas, es sano vivir en un país que tiene la posibilidad de elegir. Desde aquel primer gobierno de Yrigoyen y la Ley Sáenz Peña, pasando por la inclusión del voto femenino en el año 1947, la Argentina ha podido elegir a sus representantes. Pero cuidado, porque ese privilegio no ha estado siempre vigente. La historia de nuestro país está manchada con la sangre de las dictaduras militares. Durante muchos años, los habitantes de este suelo no tuvieron la posibilidad de expresar su voluntad. Democracia es sinónimo de libertad. Hoy, y desde hace ya más de 28 años, esta doctrina es un árbol que ha echado raíces y que tenemos el deber de regar constantemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué no te gustan las opciones que hay para elegir? Sucede que no alcanza solamente con meter una boleta en un sobre de tanto en tanto: para que nuestra querida democracia siga gozando de buena salud es imprescindible participar, involucrarse. La militancia política es una de las opciones, pero no la única. Informarse, opinar, comunicar, son todas formas de ser partícipes y de hacer valer nuestro derecho. Al mismo tiempo, es fundamental aprender a convivir con el que opina diferente a nosotros. Democracia es también sinónimo de pluralismo, lo que implica que inevitablemente existirán siempre fuerzas que defiendan otras posturas. No es sano pretender que nuestra creencia es la única opción correcta. Por lo que se vuelve de vital importancia el rol de los opositores, quienes tienen la responsabilidad de fiscalizar las decisiones tomadas por quienes son gobierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“La memoria apunta hasta matar, a los pueblos que la callan y no la dejan volar, libre como el viento.”&lt;/em&gt; La historia no la escriben los que ganan, la historia la escribimos entre todos. Es imprescindible mantener viva la memoria, recordando con orgullo a todos aquellos que pagaron con su vida por decir siempre lo que pensaban. Valorando y reivindicando su lucha, ejerciendo siempre nuestro derecho. Algunos días atrás, mientras esperaba que vuelva el presidente de mesa para yo poder votar, vi salir de otra de las aulas a una mujer que había ido con sus dos hijos, y sonreí. Es probable que esos chicos nunca tengan la posibilidad de imaginarse el cuarto oscuro como un lugar misterioso y por descubrir. Pero lo que importa realmente, es que cuando crezcan puedan ser ellos los que vayan con sus hijos, y así sucesivamente. Es por esa razón que, luego de introducir mi sobre en la urna, volví a casa caminando despacio, contento por saber que más allá del nombre de quien sea electo, la que gana siempre sos vos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Democracia:&lt;/strong&gt; Doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-6501640533690715791?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/6501640533690715791/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2011/10/yo-soy-del-82.html#comment-form' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/6501640533690715791'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/6501640533690715791'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2011/10/yo-soy-del-82.html' title='Yo soy del 82'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-7623067506036058142</id><published>2011-09-24T05:07:00.004-03:00</published><updated>2011-09-24T05:36:45.098-03:00</updated><title type='text'>La vuelta está en marcha</title><content type='html'>&lt;span style=" font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;Para vos, amigo pincharrata.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Setenta y siete días pasaron desde aquel domingo a la tarde en que llegué a Seddon Accommodation, una casa con: tres habitaciones, una cocina, un living-comedor y un baño. En su esplendor hubo ocho habitantes conviviendo al mismo tiempo, dos por habitación y dos que dormían en el living. Lavar los platos antes de usarlos (y no siempre después), bañarse rápido para que nadie se quede sin agua caliente, convivir con porrones de cerveza vacíos desparramados por doquier, son algunas de las incomodidades a las que hubo que acostumbrarse. Sin embargo, esa casa será por siempre &lt;span style="font-style: italic;"&gt;mi&lt;/span&gt; casa, mi hogar en Nueva Zelanda. Y cada uno de los que compartieron ese techo serán, a su vez, mi familia neozelandesa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Proceso:&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;1.&lt;/span&gt; Acción de ir hacia delante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;2.&lt;/span&gt; Transcurso del tiempo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La vida es un continuo transcurrir, se trata de un proceso durante el cual nos vemos constantemente en la obligación/necesidad de tomar decisiones. Para ello, algunos somos más fríos, más pensantes y otros nos dejamos llevar por la intuición, vamos atrás de lo que sentimos. Desde mi punto de vista, lo ideal pasa por combinar ambos estados, buscando elegir con una dosis de frialdad y otra de pasión. No siempre es sencillo lograrlo, pero bien vale la pena el intento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Hace un par de semanas dejé mi casa, casualmente también fue un domingo. Esa mañana me desperté con la felicidad de saber que estaba comenzando mis vacaciones. En el living los que ya estaban levantados charlaban y, por un instante, yo fui el tema de conversación. Escucharlos me hizo recordar, entonces agarré el teléfono y escribí lo que sigue en un mail para mis amigos: “Acá es domingo a la mañana y me acabo de despertar. En general nunca me acuerdo de lo que soñé, hoy no era la excepción. Pero un amigo mexicano que vive en la casa me ayudó a hacer memoria. Anoche grité un gol mientras dormía. Sólo me acuerdo que fue del Pipi Romagnoli y que lo estaba viendo por tele con mi viejo.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Vuelta:&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;1.&lt;/span&gt; Regreso al punto de partida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;2.&lt;/span&gt; Retorno o recompensa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;3.&lt;/span&gt; Repetición de algo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Ahora escribo sentado en la mesa del comedor del ferry que me cruzará de Picton a Wellington. Navegando por Queen Charlotte Sound, entre un puñado de montes tapizados con el verde oscuro de los árboles, comienzo a dejar atrás la Isla Sur. Lo que significa, de alguna manera, empezar a despedirme también de Nueva Zelanda. Ahí abajo quedaron mi casa, mis amigos, mi familia. Nelson, Hokitika, Queenstown, Dunedin, Kaikoura, Picton. Seis ciudades, de norte a sur y viceversa, en menos de dos semanas le di toda la vuelta a la isla. Volví a ser un turista, mezclado entre los miles que llegaron para ver el Mundial de Rugby. Y hay, en ese hecho, un dejo de nostalgia – por más que hoy posiblemente ya no quede nadie – cada vez que en mi memoria vuelva a cruzar la puerta de la casa de Seddon, ahí estarán todos: desparramados por el living, jugando a la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;playstation&lt;/span&gt;, abrigándose con el calor del hogar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El otro día, leyendo a Villoro, me encontré con un breve parráfo que me hizo sentir identificado: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“Durante nueve años contados segundo a segundo, miré por la ventana del salón el patio donde los suéteres marcaban las porterías. Ese rectángulo era la libertad y era mi idioma. Si algo aprendí en la ardua pedagogía del Colegio Alemán es que nada me gusta tanto como el español.”&lt;/span&gt; Para él patear una pelota y gritar en su idioma eran lo mismo. La analogía es doble. Disfruto de poder comunicarme en otras lenguas – lo que me permite acercarme a otras culturas – pero ningún idioma me gusta tanto como el castellano, a la vez que coincido en el sentimiento de libertad que experimento dentro de una cancha de fútbol. Volver, significará por ende una recompensa, así como también una garantía: no más gritos afónicos contemplando la pequeña pantalla del celular. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Repetición es sinónimo de rutina, lo que no necesariamente debe verse como algo negativo. Como cuando los que se reiteran son los mails que confirman asistencia al asado de mañana a la noche, o lo rutinario pasa por coordinar cuántos somos y cuántos autos hay disponibles para ir a jugar el sábado. Extraño desde hacer la cola para entrar a la cancha, hasta el indignarme por tener que soportar a tal o cual comentarista mientras miro algún partido por televisión. El punto de partida siempre será Buenos Aires. Regresar es también la certeza de revivir gratos momentos, desencadenados por el reencuentro con todos aquellos que son &lt;span style="font-style: italic;"&gt;familia&lt;/span&gt;. Valoro la posibilidad que tengo hoy, de decidir no por obligación, sino por voluntad. El viaje de vuelta es largo y comenzó aquel día en que el corazón me dijo que ya era buen momento para volver.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-7623067506036058142?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/7623067506036058142/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2011/09/la-vuelta-esta-en-marcha.html#comment-form' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/7623067506036058142'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/7623067506036058142'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2011/09/la-vuelta-esta-en-marcha.html' title='La vuelta está en marcha'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-3347625727764400339</id><published>2011-08-30T05:49:00.006-03:00</published><updated>2011-08-30T06:08:08.339-03:00</updated><title type='text'>Bajo cero</title><content type='html'>&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;La temperatura corporal desciende gradualmente, el paisaje comienza a teñirse de blanco y la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;sensación&lt;/span&gt; térmica se ve reflejada en ese movimiento espasmódico e inevitable que uno realiza al temblar. Si el termómetro fuera el ascensor de un edificio, en este momento estaríamos bajando hasta el primer subsuelo probablemente. Puedo contar las veces que he visto nevar con los dedos de una sola mano, desconozco cuántas más serán necesarias para que yo deje de sonreír por el simple hecho de ver los copos cayendo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Frío:&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;1.&lt;/span&gt; Dicho de un cuerpo: que tiene una temperatura muy inferior a la ordinaria del ambiente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;2.&lt;/span&gt; Que, respecto de una persona o cosa, muestra indiferencia, desapego o desafecto, o que no toma interés por ella.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;3.&lt;/span&gt; Sensación que se experimenta ante un descenso de temperatura.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;Soy propenso a experimentar la sensación mencionada en la definición número tres. Definitivamente prefiero el verano antes que el invierno. Me gusta el calor, disfruto de el sólo hecho de no tener que abrigarme. Sin embargo, llegar al viñedo y ver todo pintado de color blanco fue espectacular. Con seis capas de ropa encima, igual me era imposible dejar de temblar. Entre las actividades que realizo a diario en el trabajo, lo mejor es el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;stripping&lt;/span&gt; si uno pretende mantener el cuerpo caliente: se trata de arrancar de entre los cables de acero las ramas sueltas que ya fueron podadas. Suele ser bastante fastidioso, es inevitable recibir cada dos por tres algún que otro latigazo al tirar con fuerza de las que están más enredadas. Bajo la lluvia blanca fueron un par de horas durante las que se podría decir: disfruté de tener frío.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;Hace poco más de dos años nacía este espacio, casi de casualidad: una tarde se me ocurrió hacer un blog para poder publicar un artículo que había escrito. Estuve varias horas para decidir cuál iba a ser el nombre del mismo. Del blog, no del artículo. Y no sabía todavía, que al elegir &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Hacé la pausa&lt;/span&gt; estaba al mismo tiempo marcando el camino a seguir. La expresión tiene un origen futbolero y puede ser aplicada con el mismo sentido a cualquier situación de la vida cotidiana.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;“Hay quienes sostienen que el fútbol no tiene nada que ver con la vida del hombre, con sus cosas más esenciales. Desconozco cuánto sabe esa gente de la vida. Pero de algo estoy seguro: no saben nada de fútbol.”&lt;/span&gt;, escribió Eduardo Sacheri. Yo juego al fútbol con pasión, se me va la vida en cada partido y vuelvo a renacer con cada pitazo inicial. Se juega como se vive. Cuando me siento a escribir soy igual. El año pasado redacté unos cuantos artículos para un portal de deportes que, en ese entonces, estaba recién dando sus primeros pasos. Un día decidí dejar de hacerlo: me di cuenta que había perdido temperatura, la simpleza del trabajo requerido iba en detrimento de la dosis de pasión necesaria para poder sentirme satisfecho. Se vive como se juega.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;Este blog puede tomar diferentes formas, puede ser una bitácora durante algún viaje, así como también un cable a tierra ante una situación o suceso que no es de mi agrado. Siempre haciéndole honor a su nombre, sin precipitaciones. Algunas veces escribo para compartir una experiencia, algunas otras para realizar algún tipo de denuncia. Hoy lo hago con la intención de incomodar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;En el mundo en que vivimos hay museos, hay osos de peluche y también polares, hay &lt;span style="font-style: italic;"&gt;wi-fi&lt;/span&gt;, hay rascacielos y villas miseria, hay sopas instantáneas, teléfonos celulares, películas de terror y carreras de caballos. Hay también balcones, fronteras, música funcional, orcas asesinas, zapatos con tacos. Hay marihuana y hay guerras. En el mundo en que vivimos hay pisos radiantes, estufas eléctricas, calefacción central. Pero no todos vivimos en las mismas condiciones, hay gente como yo por ejemplo, que un día se puede dar el lujo de trabajar bajo la nieve y disfrutarlo. Mientras hundía mis botas en la alfombra blanca se me vino la imagen de aquel que convive con esa sensación llamada frío todos los días. Y lo sufre. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;Empecé con la descripción de una mañana bajo la nieve. No tenía del todo claro hacia donde quería a ir. Me gusta embarcarme en este tipo de relatos en los que me dejo llevar, sin tener la certeza de si voy a llegar a algún destino en particular. Generalmente son los más difíciles de escribir. El hilo conductor de este artículo es el análisis de lo que no necesita ser analizado. Porque de eso se trata &lt;span style="font-style: italic;"&gt;hacer la pausa&lt;/span&gt;, de tomarse un tiempo de más para pensar – y repensar, las veces que sea necesario – en todo aquello que a simple vista parece simple, valga la redundancia. Resulta muy gratificante darse cuenta de que no fue un tiempo perdido, de que lejos estuvo de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;estar de más&lt;/span&gt;. En el básquet lo llaman tiempo muerto. Yo suelo utilizarlo para buscar en el diccionario, por ejemplo. Una de las definiciones de la palabra &lt;span style="font-style: italic;"&gt;pasión&lt;/span&gt; dice: lo contrario a la acción. Nada tiene que ver con el uso que le di algunos párrafos más arriba. Sin embargo, la inacción puede ser también la calma que antecede a la tormenta. Porque una buena solución para dejar de sentir frío, podría ser ponernos en movimiento.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-3347625727764400339?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/3347625727764400339/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2011/08/bajo-cero.html#comment-form' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/3347625727764400339'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/3347625727764400339'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2011/08/bajo-cero.html' title='Bajo cero'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-7646657838503065200</id><published>2011-07-29T05:35:00.005-03:00</published><updated>2011-07-29T05:55:37.809-03:00</updated><title type='text'>Unipersonal</title><content type='html'>&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;“Argentina es hermoso y es jodidísimo, y Hawaii es hermoso y es jodidísimo. Ahí te das cuenta que es uno, y no el lugar”. La frase la escuché en un capítulo de Clase Turista, la dijo un argentino que vive en la isla de Maui desde hace ya varios años. Era domingo al mediodía y en ese momento estaba solo, en el living de una casa que comparto con siete integrantes más (checos, mexicanos, chilenos), terminando de almorzar y tomando un vaso/taza de vino. Todos se habían ido a la playa, yo decidí quedarme y descansar un rato adentro, preparándome para el plato fuerte de la jornada: el picado de la tarde. Para mi son fundamentales estos momentos en los que puedo disfrutar en soledad, carente de compañía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;Primer día libre después de la primera semana laboral. Estaba todo arreglado, ellos traían la pelota, nosotros sólo teníamos que preocuparnos por juntar la gente. Suena mi celular, un mensaje de texto, una pregunta. ¿Tienen inflador? Entro súbitamente en pánico, levanto la vista buscando compañía y pego un grito: muchachos, hay un problema, necesitamos inflar la pelota. La respuesta llega de inmediato, el inflador está, lo que hace falta es un pico. Sí, ese insignificante tubito de metal que hace posible que el aire llegue hasta lo profundo de la cámara y el cuero se estire hasta adquirir forma esférica. Devuelvo el mensaje con la noticia del inflador inútil. Ellos también responden, tan sólo un puñado de palabras denotan una infancia sin potrero: “capaz el fin de semana que viene se pueda jugar, nos vemos”. Me invade la indignación, agarro la bicicleta y salgo a recorrer el pueblo en busca de una solución que no encuentro. Cuando vuelvo a la casa alguien me dice que podemos usar el cartucho de tinta de una birome. Meto la mano en el bolsillo y escribo en el celular: “solucionado lo del inflador, nos encontramos 2:30 PM en la cancha de la escuela”. Un par de horas más tarde el sol comienza a caer, el invento de la birome no sirvió de mucho pero el fútbol igual dijo presente. Yo jugué con los franceses, ganamos 14 a 10.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;Seis veces a la semana me despierto a las 7 AM, cuando suena por primera vez la alarma del celular. Entreabro los ojos, lo agarro con la mano derecha y presiono “posponer 10 minutos”. En la oscuridad de la habitación puedo ver, gracias a la luz que emite el teléfono, el humito que me sale por la boca al exhalar. Me meto debajo de las sábanas y repito la misma acción dos o tres veces mínimo. Luego tomo coraje y me levanto, hay que considerar que estamos en invierno y que, por ende, nunca es sencillo salir de la cama. Hace frío dentro de la casa y por la mañana el mejor refugio es la cocina, cuanto más cerca del horno mejor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;En el pueblo hay un solo supermercado, bastante pequeño y con una característica que detesto: sensores de movimiento que emiten un sonido agudo y corto, avisando que estás en la góndola de los artículos de limpieza o que acabas de pasar por el rincón adonde descansan los lácteos. Intento realizar el esfuerzo de anticipar el estrépito con el pensamiento y minimizar así ese breve instante de ira, pero es imposible. Para colmo de males, a mi me gusta ir al supermercado y deambular por demás, aunque ya tenga en la mano lo que fui a comprar. Aquí, es una práctica poco recomendable si uno quiere preservar su salud mental.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;Algo lindo que tiene esta casa es el living, con los dos televisores uno arriba del otro y la chimenea al lado, que no nos deja sentir el frío del invierno neozelandés. Conseguir leña es una de las tareas fundamentales a realizar un par de veces por semana. Un día de lluvia al regresar del viñedo o (cualquier día) por la noche, son los mejores momentos para hacerlo. Cual grupo comando, la camioneta se detiene a un costado de la ruta y todos corren, juntan unos cuantos pedazos de madera y regresan al vehículo. Me gusta ocuparme de prender el fuego, pero como los troncos son siempre de un tamaño considerable – y necesario, sobretodo si uno quiere disfrutar del calor por al menos un par de horas – hacerlos arder puede ser una tarea complicada. Todo sirve a la hora de empezar la fogata: cajas de cereales, cartones de huevos, hasta las tiritas de papel y alambre que usamos para atar las plantas de vid.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;En castellano es Nueva Zelanda, en maorí &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Aotearoa&lt;/span&gt;, coloquialmente traducido como “tierra de la gran nube blanca”. Aunque no siempre sean tan blancas. Para convivir con el invierno kiwi, es necesario acostumbrarse a la lluvia. Pero como el clima es por demás ciclotímico, cada tanto el sol se asoma a saludar y te regala un lindo arcoiris. Coincido con lo que dice la frase con la que comienzo este artículo, es &lt;span style="font-style: italic;"&gt;uno&lt;/span&gt;, siempre. No importa el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;adónde&lt;/span&gt;. Hoy me toca sentarme en un colchón sin cama – apoyado directamente en el piso – con la computadora sobre las piernas, para poder escribir con cierta tranquilidad. En esta casa la constante es el caos, el desorden. Hay que sacar turno para casi todo: para cocinar, para ducharse, hasta para usar la taza grandota.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;Se que estoy de paso, aunque por un momento haya dejado el traje de viajero en el placard. Acá vivo el día a día como uno más, no me siento un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;intruso&lt;/span&gt; que anda espiando la vida del resto, soy parte del paisaje. Eso me obliga a tener que sobrellevar tanto los aspectos positivos como los negativos de mi entorno actual. Guardo la cámara de fotos en la mochila y me calzo las botas de goma para poder caminar por el barro. Le pongo el cuerpo a esta experiencia en la que lo exótico se confunde con lo que comúnmente podríamos entender como habitual. Es hermoso y es jodidísimo. Está en mí el saber sacarle provecho a las distintas vivencias. Desde la charla con los franceses que me invitaron con un par de cervezas en el comedor del motorcamp, hasta el viento helado de la montaña que no quiere entender de camperas ni gorros de lana. Un café con leche caliente después de trabajar, una carcajada que no es necesario traducir. Hoy escribo para mí, para contarle a esa parte mía que siempre dejo en Buenos Aires cómo es vivir acá, 15 horas en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;offside&lt;/span&gt;. Citando a Machado: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar”&lt;/span&gt;. Pues entonces, que el paseo valga la pena.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-7646657838503065200?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/7646657838503065200/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2011/07/unipersonal.html#comment-form' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/7646657838503065200'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/7646657838503065200'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2011/07/unipersonal.html' title='Unipersonal'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-7891189228631872995</id><published>2011-07-12T00:03:00.023-03:00</published><updated>2011-07-12T20:29:46.053-03:00</updated><title type='text'>Sólo un sueño</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;“Los que sueñan de día son conscientes de muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche.”&lt;/em&gt; Edgar Allan Poe&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Levantando la vista uno se encuentra con el verde de las montañas y el sol de la mañana que ya se empieza a asomar por detrás. Allá en el fondo están por llegar las ovejas, para seguir arrasando con el campo a medida que avanzan en busca de más alimento. Caminando entre las innumerables – pero numeradas – hileras de viña se respira aire de campo, apenas una decena de personas trabajan y en el ambiente reina la paz. Intento mantener la concentración y realizar la fuerza justa para no quebrar la planta al enrollarla en el cable. En ese momento, una idea, más bien un concepto, se me viene a la cabeza:&lt;em&gt; irse por las ramas&lt;/em&gt;. Decido dejar para más tarde el ejercicio de profundizar en el análisis, vuelvo mentalmente al viñedo y me dejo llevar por la música de las cañas peleando por desatarse. Así transcurrirá la jornada, tranquilamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Rama:&lt;/strong&gt; Parte secundaria de algo, que nace o se deriva de otra cosa principal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Es que a veces no me le animo al niño que llevo dentro…”, cantan a coro los Onda Vaga, y yo sonrío con la certeza de haber hallado una frase que llegó para allanarme el camino en la narración. Los lectores asiduos ya sabrán que acostumbro utilizar definiciones y citas como herramienta en muchos de mis textos. Pues volvamos a ubicar espacialmente al relato en Seddon, un pueblo minúsculo perteneciente a la región de Marlborough, zona plagada de viñedos. Paulatinamente, la mañana le ha dejado su lugar a la tarde, es entonces, y como tantas veces, que la música me ayuda a encontrar el rumbo que me conducirá al destino de lo que quiero expresar. Cuando pienso en el niño que llevamos dentro, inmediatamente lo asocio con la expresión más pura del &lt;em&gt;soñar&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Sueño:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;1.&lt;/em&gt; Acto de representarse en la fantasía de alguien, mientras duerme, sucesos o imágenes.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;2.&lt;/em&gt; Cosa que carece de realidad o fundamento, y, en especial, proyecto, deseo, esperanza sin probabilidad de realizarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con respecto a lo que aportan las definiciones, empezando por la primera, se me hace inevitable plantear la siguiente relación: soñar &lt;span style="font-style: italic;"&gt;es&lt;/span&gt; irse por las ramas. Las imágenes o sucesos se derivan de otras/os a medida que se desarrolla la fantasía. Por otro lado, la improbabilidad sugerida en la segunda definición no me termina de convencer. Para mi los sueños son proyectos, deseos o esperanzas sin lugar a dudas, pero a los que uno puede aspirar. Entiendo que todos nos damos el lujo de soñar con un imposible de vez en cuando, pero también considero que el primer paso para cualquier tipo de proyecto no es concreto, sino que se origina en ese instante en que uno lo sueña. Bien vale primero construir el castillo en el aire, para luego ocuparse de los cimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Soñar en teoría, es vivir un poco, pero vivir soñando es no existir.&lt;/em&gt;” Jean-Paul Sartre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo me permito la osadía de no coincidir del todo con el filósofo francés. Me parece que vivir soñando es, en cierto sentido, imprescindible. Es la manera más sana de ir en busca de un objetivo. Me levanto cada mañana para ir a trabajar con el propósito de ahorrar lo necesario para poder seguir viajando. Es importante aprender a desandar el camino para poder sacarle provecho a cada instante, por más insignificante que pueda parecer de antemano. Hacer del &lt;em&gt;vivir soñando&lt;/em&gt; parte del objetivo.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 300px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5628297553688369090" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-hul2aYA6L8k/Thu6zhnLl8I/AAAAAAAAALQ/KeTD1o6sP9g/s400/Arcoiris.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;“Creo que todavía estoy durmiendo, me siento como en un sueño”. Hace algunos días, el serbio Novak Djokovic logró su mayor anhelo: “Es el día más feliz de mi vida, logré el sueño de ganar Wimbledon”. Fue el primer torneo que vio por televisión cuando era chico, muchos años atrás, cuando su padre todavía pensaba que el pequeño Nole iba a seguir sus pasos. Hasta aquel día de la confesión: “No quiero esquiar, no quiero ser futbolista. Quiero jugar al tenis, quiero ser como Sampras”. Djokovic lidera hoy el ranking mundial de la ATP, nada más y nada menos que en la era de Federer y Nadal. Pero atención, no se trata solamente de querer ser el mejor, sino serían muchos los que por haberse quedado en el camino se sentirían fracasados. Hay sueños de todos los tamaños y colores, para todos los gustos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción; y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son.”&lt;/em&gt; Pedro Calderón de la Barca&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las manos duelen después de haber trabajado todo el día, el sol ya se ha despedido hasta mañana y el frío dice presente en la montaña. Giro la cabeza y levanto la vista hacia el horizonte, el paisaje es majestuoso. No hay un rincón de tierra sin cultivar, para donde mires todo es viña. Jamás soñé con hacer esto, con trabajar en donde estoy trabajando, con vivir está realidad que estoy viviendo. Ese es otro punto a favor que tienen los sueños, a veces vienen sin que uno los busque, simplemente te despertás y descubrís que estás protagonizando una historia sin guión. Es por eso que yo tengo sólo un pedido: si toda la vida es sueño, déjenme dormir entonces, que no me quiero despertar jamás.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-7891189228631872995?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/7891189228631872995/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2011/07/solo-un-sueno.html#comment-form' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/7891189228631872995'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/7891189228631872995'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2011/07/solo-un-sueno.html' title='Sólo un sueño'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-hul2aYA6L8k/Thu6zhnLl8I/AAAAAAAAALQ/KeTD1o6sP9g/s72-c/Arcoiris.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-5105418151791597706</id><published>2011-06-23T01:23:00.005-03:00</published><updated>2011-07-08T00:44:54.733-03:00</updated><title type='text'>Sinsentido(s)</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;“Todo lo tóxico de mi país a mi me entra por la nariz, lavo autos, limpio zapatos, huelo pega y también huelo paco, robo billeteras pero soy buena gente, soy una sonrisa sin dientes”, Canción para un niño en la calle (Mercedes Sosa &amp;amp; Calle 13).&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba leyendo recién y una imagen del relato – más bien fue un aroma – me hizo notar algo que no me había llamado la atención hasta ese momento: en Auckland hay mar, pero no hay &lt;em&gt;olor a mar&lt;/em&gt;. No se si es que yo estuve toda la semana resfriado (lo hubiese sentido, en menor medida), pero lo cierto es que pasé varios días sin percatarme de que esa fragancia, que tanto me gusta, no estaba en el ambiente por alguna razón. Mientras pensaba en el (no) olor a mar, se me dio por ponerme a buscar otros olores, otros aromas que – por su particularidad – me transportan a un lugar determinado. El hostel en el que me hospedé durante esos días en Auckland por ejemplo, a pesar de no ser un lugar sucio ni nada parecido, te recibía desde el momento en que cruzabas la corrediza puerta de entrada, con un olor singular que no me dejaba estar del todo cómodo. O la semidesierta Christchurch, todavía llena de escombros producto del terremoto, que también tiene un aroma específico que te advierte que estás ahí, es una mezcla de olor a polvo sumado a la ausencia casi total de gente, que produce una suerte de involuntario vacío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace unos días salí a correr por el camino que bordea el lago Wakatipu, en Queenstown, una pequeña ciudad ubicada bien al sur en la Isla Sur de Nueva Zelanda. Mientras trotaba cuesta arriba y barranca abajo, en la boca sentía el olor del aire seco y frío de la montaña, que entraba y salía de mis pulmones. Es probable que en el ambiente hubiese otro aroma característico, posiblemente proveniente de los árboles que decoran ambos costados de la ruta, pero la agitación generada por el ejercicio físico no me dejaba diferenciar con claridad cada fragancia. La imposibilidad de reconocer nítidamente los olores también es, de alguna manera, una forma singular de sentir que nos remite a determinada situación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Olor a pochoclo es sinónimo de cine, a pólvora de petardos para mi equivale a estar en la cancha, aunque también podría hacer alusión a cualquier jardín durante la última semana de diciembre, ya sea Navidad o Año Nuevo. Pero no es el olfato el único sentido capaz de retrotraernos a un sitio específico. Vista, gusto, audición o tacto, cualquiera de ellos tiene el poder de hacernos saber que – gracias a un recuerdo del pasado – estamos en algún lugar conocido. Cada uno de nosotros sería capaz de reconocer a través del sentido del gusto, y sin la necesidad de recurrir a los otros cuatro, que está sentado en la mesa de su casa. Queenstown, por ejemplo, es una ciudad que se te mete directamente en la retina: la escena que cada mañana al abrir las cortinas, representan el lago y la montaña (los dos protagonistas principales de la obra), te llena los ojos y te invita a almacenar cada imagen en la memoria, ocupando bastante espacio del disco rígido debido a que es recomendable guardarlas en alta calidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Sentido:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;1.&lt;/em&gt; Que incluye o expresa un sentimiento.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;2.&lt;/em&gt; Proceso fisiológico de recepción y reconocimiento de sensaciones y estímulos que se produce a través de la vista, el oído, el olfato, el gusto o el tacto o la situación de su propio cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;3.&lt;/em&gt; Modo particular de entender algo, o juicio que se hace de ello.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;4.&lt;/em&gt; Razón de ser, finalidad.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;5.&lt;/em&gt; Cada una de las distintas acepciones de las palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empecé hablando de los &lt;em&gt;sentidos&lt;/em&gt;, en relación a la segunda acepción de la palabra. Pero luego de hurgar en el diccionario, algunos de los otros significados lograron seducirme. Cuando uno viaja suele sufrir un cambio inconciente en la capacidad natural de sentir. Al alejarse de los lugares comunes de lo cotidiano, nos volvemos más receptivos, lo que hace que todo lo que incluya o exprese algún sentimiento esté potencialmente más próximo a dejar su marca. Pero cada uno de nosotros tiene un modo particular de entender la realidad. Por ende, lo que para mi es fundamental, para otro puede resultar un absoluto sinsentido. Paradójicamente, aunque todo tenga una razón de ser, no siempre será la única.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace aproximadamente un año, me sentaba delante de la computadora con el deseo de ponerle palabras a la belleza de una ciudad que me había cautivado. Ahora escribo este artículo con la finalidad de compartir, por medio del relato, algunos de los sentimientos recopilados durante estas semanas de viaje. Con aromas e imágenes como condimento del texto escrito. Porque todo (nos) entra a través de los sentidos. Aprender a diferenciar cada fragancia, implica un ejercicio que es tan natural como gratificante. Cerrar los ojos y dejarse embriagar con el perfume del entorno, siempre será bien recompensado. Y teniendo claro que muchas veces no se trata de cuánto ni cómo ni dónde, sino que lo que realmente importa es con quién. El sólo hecho de compartir un momento con alguien que vale la pena, puede ser la causa que lo haga rebosar de sentido.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-5105418151791597706?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/5105418151791597706/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2011/06/sinsentidos.html#comment-form' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/5105418151791597706'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/5105418151791597706'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2011/06/sinsentidos.html' title='Sinsentido(s)'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-2196426725499123940</id><published>2011-06-08T07:42:00.006-03:00</published><updated>2011-06-08T08:07:23.388-03:00</updated><title type='text'>Fuera de contexto</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;“Contextualizar los problemas que cada uno tiene”, siete palabras que fueron el disparador de lo que viene a continuación. Sentado en el asiento 20A del vuelo que une Buenos Aires y Auckland, y mientras ceno, la idea se me viene a la cabeza y me apuro a anotarla en el primer papel que encuentro a mano. La traducción inmediata del pensamiento inicial fue: cada uno vive su propia vida. Una afirmación que no deja mucho lugar para la discusión, por ser demasiado simple: por tanto que uno intente a veces ponerse en el lugar del otro, nos será imposible interpretar cualquier tipo de realidad de la misma manera que lo hace el prójimo. Cada uno de nosotros posee un tamiz diferente e irrepetible – forjado a través de la propia experiencia – &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;que utiliza para decodificar cada suceso, cada evento. Los esquimales, para brindar un ejemplo, llegan a diferenciar entre 30 tonalidades de blanco. Mientras que, por otro lado, aquellos que padecen de daltonismo, ven la misma realidad que nosotros, sólo que pintada de otro color. Son apenas un par de ejemplos de cómo no todos vemos lo &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;mismo, a pesar de que estemos mirando hacia el mismo lugar. Es entonces cuando uno podría bien hacerse la siguiente pregunta: ¿cómo son realmente las cosas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-qm-bRnTEUqQ/Te9W5RiAV6I/AAAAAAAAALA/XSWqAYQYRck/s1600/DSC03427.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 300px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-qm-bRnTEUqQ/Te9W5RiAV6I/AAAAAAAAALA/XSWqAYQYRck/s400/DSC03427.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5615802802312861602" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Ahora escribo algunas líneas desde los 182 metros del café/bar que está en la SkyTower de Auckland, la estructura más alta hecha por el hombre de todo el hemisferio sur. Allá abajo, las luces de la ciudad se van encendiendo lentamente y la gente sale de las oficinas para empezar a disfrutar del fin de semana. Me cuesta pensar en un contexto más descontextualizado – valga la redundancia – que éste para analizar mi realidad, la que quedó allá, a 10.367 kilómetros, en la menospreciada Buenos Aires. Los viajes siempre me ayudan a sacar conclusiones, que no tienen porqué ser definitivas, pero que al fin y al cabo son conclusiones, lo cual ya es algo de por si positivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras Kevin Johansen canta: “Me voy porque acá no se puede, me vuelvo porque allá tampoco…”. Mientras cada uno se encuentra inmerso en sus propios problemas, sean pequeños, grandes o irresolubles. Resulta que yo entro a un banco en Nueva Zelanda con la idea de abrir una cuenta y, un buen rato más tarde, salgo con el número de cuenta en un bolsillo de la campera y con la grata noticia de haber conocido a Frank, un empleado de origen hindú que llegó a este país hace ocho años, que tiene un hijo de tres años que nació acá y que se llama Suhan, que se pregunta si Messi es o no mejor que Diego y que me simplificó la existencia pocas horas después de haber pisado tierra maorí. ¿Cómo? Preocupándose por tratar de ayudarme en lo que yo necesitaba que me ayuden. ¿Por qué lo hizo? Porque cuando llegó al país se le hizo muy complicado adaptarse y dar sus&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt; primeros pasos, y hoy está convencido de que lo mejor que puede hacer es devolverle una sonrisa y brindarle su ayuda desinteresada, a aquel que llega en una situación similar a la que él vivió. Durante estos primeros días, han sido varias las ocasiones en que me descubrí haciéndome la siguiente pregunta: ¿qué hago acá? Y he podido darme cuenta que lo más interesante no pasa por buscar una respuesta inmediata, sino por dejarse llevar e ir descubriéndolo sobre la marcha. Para poder así conocer gente como Frank, dispuesta a tomarse el tiempo que sea necesario para darte una mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo decidí hacer este viaje para poder sentirme &lt;em&gt;fuera de contexto&lt;/em&gt;. Para conocer una cultura diferente (y por ende nueva para mi), en la búsqueda de lograr un crecimiento, más que todo desde el punto de vista humano. El primer comentario cuando le contaba a alguien que me iba era (usualmente): “ah, vos si que la pasas mal”. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;A lo que probablemente mi respuesta más común haya sido una sonrisa que decía tácitamente: “y, la verdad que no me puedo quejar”. Sin embargo me he dado cuenta que sería falaz pensar que esta aventura sólo tiene como objetivo el disfrute. Estar sólo y a tantos kilómetros de casa implica, inevitablemente, momentos de sufrimiento (porque uno sufre cuando no puede tener lo que necesita), a los que se les puede dar – si uno sabe como – mucha utilidad. Canalizando esos sentimientos, podremos dimensionar con mayor precisión cuáles son los factores a los que debemos darle real importancia en nuestra vida y cuáles a los que no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Contexto:&lt;/strong&gt; Entorno físico o de situación, ya sea político, histórico, cultural o de cualquier otra índole, en el cual se considera un hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-3Uzx6d8eVAw/Te9XRYHCKxI/AAAAAAAAALI/jkqaSO7tOh4/s1600/DSC03484.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-3Uzx6d8eVAw/Te9XRYHCKxI/AAAAAAAAALI/jkqaSO7tOh4/s400/DSC03484.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5615803216395643666" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Pasaron varios días y ya estoy lejos de Auckland. Hoy me siento a escribir las últimas líneas de este artículo en la cocina del hostel, en Christchurch, la ciudad que hace poco más de un año sufrió un terremoto de 6,3 grados de magnitud en la escala de Richter. Hace un rato, mientras caminaba alrededor del cerco gigante que rodea el centro, volví a pensar en el tema del contexto. ¿Cómo es vivir un terremoto? Se me hace simplemente imposible pensar en como sería que el lugar en el que vivo, de un día para el otro, se convierta en ruinas. Miro a mi alrededor y las paredes de la habitación están empapeladas con mapas de todas partes del mundo. Cada tanto entra alguien a prepararse un café o a servirse algo para comer, son muchos los países con representantes que alguna vez dijeron presente en este recinto. Y cada uno de ellos será capaz de contar su propia versión de los hechos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vivimos – frecuentemente – preocupados por los contratiempos que nos invaden en nuestra vida cotidiana. Solemos catalogarlos como &lt;em&gt;problemas&lt;/em&gt;, pero basta con que alguien cercano nos cuente que le pasó tal o cual cosa, que represente una gravedad de mayor nivel, para que luego de la comparación lleguemos a concluir que no tenemos derecho a quejarnos de nada. Hace un par de días charlaba con un inglés con el que compartí habitación en Wellington y, al comentarle que venía para Christchurch, me dijo: “no hay nada para ver, está todo cerrado”. Ahora que he recorrido esta ciudad, difícilmente pueda estar más lejos de compartir ese pensamiento. Porque, como decía al comenzar, cada uno vive su vida como quiere o puede. Porque bien vale hacer el ejercicio de ponerse en el lugar del otro, pero siempre teniendo en claro que cada uno de nosotros es único, e irrepetible.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-2196426725499123940?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/2196426725499123940/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2011/06/fuera-de-contexto.html#comment-form' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/2196426725499123940'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/2196426725499123940'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2011/06/fuera-de-contexto.html' title='Fuera de contexto'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-qm-bRnTEUqQ/Te9W5RiAV6I/AAAAAAAAALA/XSWqAYQYRck/s72-c/DSC03427.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-9149788000404858931</id><published>2011-05-16T16:29:00.014-03:00</published><updated>2011-05-25T12:05:11.219-03:00</updated><title type='text'>Cuestión de piel</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- &lt;strong&gt;Ley de Registro de Población:&lt;/strong&gt; clasifica a todos los sudafricanos por razas, siendo el color el criterio decisivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para entender por qué alguien toma una decisión y no otra, para comprender las razones por las que una persona elije un camino y no otro, siempre es imprescindible ponerse en contexto. En 1948 el &lt;em&gt;National Party&lt;/em&gt; ganó las elecciones generales blancas en Sudáfrica. Estaba liderado por el doctor Daniel Malan, quien centró su campaña haciendo hincapié en el &lt;em&gt;swart gevaar&lt;/em&gt; (peligro negro). En las elecciones se impuso por sobre al &lt;em&gt;United Party&lt;/em&gt;, el partido gobernante en ese entonces. Fue un triunfo de los &lt;em&gt;afrikáner&lt;/em&gt; por sobre sus antecesores ingleses, hasta allí los principales dominadores de la Sudáfrica de aquellos años. Fue la primera vez en la historia en que el gobierno quedó en manos de un partido exclusivamente &lt;em&gt;afrikáner&lt;/em&gt;. La declaración formal de principios políticos que alentaba el partido nacionalista fue conocida como &lt;em&gt;apartheid&lt;/em&gt; (segregación). El inglés pasó a ser el segundo idioma, como era lógico si uno tenía en cuenta cuál era el lema del nuevo régimen: &lt;em&gt;“Eie volk, eie taal, eie land”&lt;/em&gt; (Nuestra gente, nuestra lengua, nuestra tierra).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;strong&gt;Ley de Servicios Públicos Separados:&lt;/strong&gt; fuerza la separación del espacio de uso de los servicios públicos, destinándose áreas reservadas a los blancos y otras para los no blancos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Yo simpatizaba con la corriente extremista y revolucionaria del nacionalismo africano (su lema era “África para los africanos”). Estaba furioso con el hombre blanco, no con el racismo. Aunque no estaba preparado para echar al mar al hombre blanco, me habría hecho tremendamente feliz que hubiese subido a sus naves y abandonado el continente por su propia voluntad”. Son palabras de un joven Mandela, en esa época integrante de la Liga de la Juventud del CNA (Congreso Nacional Africano), que comenzaba a dar sus primeros pasos en política. Sus inicios nos mostraban a un muchacho rebelde, que no iba exclusivamente en contra de los ataques raciales del gobierno blanco, sino que buscaba defender más que todo a los que consideraba &lt;em&gt;su&lt;/em&gt; raza, a los africanos. Se había criado de acuerdo a las costumbres tribales de su gente y su pensamiento era – en un primer momento – acotado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;strong&gt;Ley de Inmoralidad:&lt;/strong&gt; considera ilegales las relaciones sexuales entre blancos y personas de otras razas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablamos de retroalimentación, cuando se instaura el odio sólo se debe esperar más de lo mismo. La historia de Mandela es admirable en varios sentidos, para mi uno de los más trascendentes es su capacidad de reconocer que había elegido el camino equivocado – con todo lo que significa hacerse cargo – para luego enderezar el rumbo. No nos podemos dar el lujo de esperar que todos sean Mandela. No sería recomendable pensar que sólo con el paso de los años, cada uno encontrará los medios para dilucidar que, por ejemplo, discriminar está mal. Por eso la clave es &lt;em&gt;alimentar&lt;/em&gt;, pensando esta acción a través de sus sinónimos: &lt;em&gt;fomentar&lt;/em&gt; el amor por la educación, &lt;em&gt;nutrir&lt;/em&gt; el deseo por enriquecer nuestros conocimientos, &lt;em&gt;suministrar&lt;/em&gt; las herramientas que nos permitan desarrollarnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;strong&gt;Ley de Áreas de Grupo:&lt;/strong&gt; estipula la existencia de zonas separadas en las ciudades para cada grupo étnico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ignorancia y la desigualdad presuponen un riesgo doble: los más necesitados crecen acumulando bronca contra &lt;em&gt;los que tienen lo que yo no puedo tener&lt;/em&gt;, mientras que las clases altas tienden a aislarse en pos de resguardar &lt;em&gt;lo que aquellos otros me quieren sacar&lt;/em&gt;. Además de lo importante de la educación, creo que también es fundamental trabajar en la integración. Tanto del excluido como del que excluye. Desarrollar la convivencia tendrá como resultado más posibilidades para los que no las tienen y significará al mismo tiempo un descenso en el nivel de miedo generalizado. Bien vale como ejemplo lo que es capaz de generar el deporte, particularmente el fútbol: adentro de una cancha no existen las clases sociales, nadie repara en el color de la piel del que hizo el gol antes de ir a abrazarlo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5607403498379462066" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 288px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-55ZeCJoTs0o/TdF_xcEwxbI/AAAAAAAAAK0/gRuMxcYjEZ0/s400/Mandela%2B%25281952%2529.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- &lt;strong&gt;Ley de Nativos:&lt;/strong&gt; conocida como &lt;em&gt;Ley de Pase&lt;/em&gt;, prohíbe a los sudafricanos negros el desplazamiento desde las zonas rurales a las ciudades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La carencia actúa como un límite. Si miramos el mapa de las grandes ciudades, podremos advertir que en muchas ocasiones en los alrededores de los barrios más pudientes se sitúan las villas de emergencia. El denominador común en ambos territorios es la exclusividad: de un lado están sólo los que no tienen nada y del otro se encuentran únicamente los que pueden pagar la entrada. En la práctica son como dos países limítrofes en los que hay que cumplir determinados requisitos para poder cruzar la frontera. Desde hace tiempo me vengo preguntando cuál es el sentido de que el mundo esté dividido cual rompecabezas. Entiendo que es necesario desde lo organizacional, de otro modo sería muy complicado administrar el territorio. Pero no acepto que sea necesario pedir permiso (y que te lo concedan) para poder ingresar a otro país. Sueño con un futuro en el que las líneas divisorias de cada nación no sean más que la transición hacia una cultura diferente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“La lucha es mi vida. Seguiré luchando por la libertad hasta el fin de mis días.” Nelson Mandela (1961)&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-9149788000404858931?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/9149788000404858931/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2011/05/cuestion-de-piel.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/9149788000404858931'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/9149788000404858931'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2011/05/cuestion-de-piel.html' title='Cuestión de piel'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-55ZeCJoTs0o/TdF_xcEwxbI/AAAAAAAAAK0/gRuMxcYjEZ0/s72-c/Mandela%2B%25281952%2529.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-6286569467807296063</id><published>2011-04-11T22:50:00.011-03:00</published><updated>2011-07-20T00:54:49.468-03:00</updated><title type='text'>Verde locura</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El movimiento mecánico del brazo derecho es casi automático, antes de que las retinas reciban el primer destello de luz, el pulgar derecho busca de memoria el botón indicado del control remoto y el televisor se enciende. Es domingo, minutos después de las tres de la tarde, aunque por unos instantes el desconcierto que nos invade a todos al despertar me obliga a hacer un esfuerzo y chequear por segunda vez la hora en el despertador. Enseguida me vuelvo hacia la pantalla y los canales se suceden hasta llegar a los deportivos. En ESPN está a punto de comenzar la última jornada del Masters de Augusta – el torneo de golf más importante de la temporada – y un pequeño recuadro anuncia que Ángel Cabrera comenzará a jugar a las 15:40, hora de nuestro país. Para mi posterior sorpresa no cambio de canal, me levanto, me lavo la cara, me hago un café con leche y me siento frente a la tele a ver golf. Sí, golf.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Fueron más de cuatro horas durante las que palabras como &lt;em&gt;putt&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;bogey&lt;/em&gt; o &lt;em&gt;águila&lt;/em&gt; se escuchaban constantemente y en las que conocí a jugadores como Geoff Ogilvy y Adam Scott, entre otros. Me metí rápido en el personaje y – mientras seguía las acciones en el televisor – me dediqué a contar lo que pasaba vía &lt;em&gt;twitter&lt;/em&gt;. Como si fuese el más experto periodista de golf, escribía comentarios como este: &lt;em&gt;“@Santi_Gonzalez: Tremendo putt largo del Pato en el hoyo 4, aseguró el par y sigue -8. Tiger hizo águila en el 8, se puso -10 y lo festejó de lo lindo”&lt;/em&gt;. Sin la posibilidad de disfrutar de la imagen en HD por carecer de la tecnología necesaria y aprendiendo de lo que otros opinaban, también en 140 caracteres, el tiempo transcurría sin que se produzca desmedro alguno en mi nivel de atención. Hay que reconocer que la televisación del evento es fantástica, aprovechando los intervalos que se producen en el juego de cada participante – ya sea porque se trasladan de un lado a otro del campo o porque están aguardando su turno – uno tiene la posibilidad de ver en vivo lo que está haciendo cada uno de los que pelean arriba.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt; Cambié de canal un par de veces aprovechando las pausas y así me encontré – casualmente – con el gol que Valeri le hizo a Boca. Pero no estaba interesado en ver fútbol. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;Como leía esta mañana en El País, la jornada del domingo fue &lt;em&gt;“una película de suspenso digna del mejor guión de Alfred Hitchcock”&lt;/em&gt;. Rory McIlroy, el joven de 21 años que había llegado al último día como líder y con cuatro golpes de ventaja sobre sus escoltas, no tuvo un buen desenlace y luego de un triple &lt;em&gt;bogey&lt;/em&gt; en el hoyo 10 se despidió de la pelea por el título. Es probable que la presión le haya jugado una mala pasada como comentaban los expertos, la cuestión es que la debacle del irlandés le abrió la puerta a un nutrido grupo de competidores en la lucha por calzarse el saco verde. Diez nombres desfilaron por la punta a lo largo de una tarde inolvidable que fue derechito a parar a la historia grande del certamen. Acá van un par de tweets como ejemplo de lo cambiante que era el marcador: &lt;em&gt;“@Santi_Gonzalez: Ogilvy está encendido, cinco birdies al hilo en 12-16 para subirse a la punta con -10”&lt;/em&gt; y un par de minutos después &lt;em&gt;“@Santi_Gonzalez: Adam Scott quiere ser el primer australiano en ganar Augusta. Está puntero con -11 después del birdie en el 14”&lt;/em&gt;. Impredecible, vibrante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;En Buenos Aires caía la noche y con ella se acercaba el momento del desenlace allá en el estado de Georgia. Tiger Woods arrancó el día a siete golpes del puntero, tuvo un gran desempeño en la ida para llegar a ponerse -10 bajo el par de la cancha, lo que hizo ilusionar a sus fanáticos, pero se quedó sin nafta en el final y terminó cuarto y a cuatro del campeón. Sus 67 golpes del día fueron, sin embargo, su mejor marca para un domingo en el Masters. Ángel Cabrera se mantuvo expectante durante toda la tarde. Hizo &lt;em&gt;birdie&lt;/em&gt; en el 15 y así llegó a -10, lo que lo dejaba a dos golpes del líder a esa altura. Era el momento de demostrar para qué estaba, pero un &lt;em&gt;bogey&lt;/em&gt; en el hoyo siguiente lo dejó sin chances. Terminó con doble par, en el séptimo puesto con -9 y redondeando una buena actuación. Los australianos Adam Scott y Jason Day tuvieron un gran cierre y finalizaron como escoltas a dos golpes del vencedor. El saco verde fue para el sudafricano Charl Schwartzel que totalizó 274 (-14) para consagrarse por primera vez en un &lt;em&gt;major&lt;/em&gt;. Con 5 &lt;em&gt;birdies&lt;/em&gt; – cuatro en los últimos cuatro hoyos – y un &lt;em&gt;águila&lt;/em&gt; fenomenal en el 3, logró recortar los cuatro golpes de más que tenía al comenzar la jornada y cerró con un gran &lt;em&gt;putt&lt;/em&gt; que significó un título.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para mí fue un domingo distinto, en el que pude confirmar – una vez más – que los grandes eventos deportivos cautivan mi atención y me invitan a vivirlos sin despegarme un segundo de la pantalla. El año pasado había seguido atentamente el desenlace de la consagración de Mickelson. Este sábado, mientras hacía zapping, vi como el Pato Cabrera terminaba segundo el tercer día de competencia, lo que le iba a permitir jugar el domingo junto al líder. Ayer me desperté casualmente en el momento que comenzaba la jornada y pude disfrutar de una tarde con el mejor golf del planeta. Pablo Fábregas, productor de Metro y Medio, dejó este comentario en su &lt;em&gt;twitter&lt;/em&gt; cuando promediaba la tarde: &lt;em&gt;“@pablitofabregas: Mirando golf y pasándola bien. Mañana voy a buscar los papeles para la jubilación”&lt;/em&gt;. Somos unos cuantos los que ésta mañana nos podríamos haber cruzado en la cola para iniciar el trámite.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-6286569467807296063?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/6286569467807296063/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2011/04/verde-locura.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/6286569467807296063'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/6286569467807296063'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2011/04/verde-locura.html' title='Verde locura'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-3507042355186037790</id><published>2011-03-30T23:02:00.025-03:00</published><updated>2011-04-05T13:02:40.802-03:00</updated><title type='text'>Estilo catalán</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;“Disfrutar del fútbol para el público y también para los jugadores. El fútbol es espectáculo; si no, no es fútbol”. Johan Cruyff &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Mucho se habla de lo bien que trata el balón cuando tiene la posesión (algo que pasa durante la mayor parte del tiempo), pero también es para admirar el trabajo que realizan todos sus futbolistas por recuperarlo lo antes posible cuando lo pierden: el buen toque nos llena los ojos, pero una presión asfixiante en campo rival es lo que da inicio a cada ataque. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Cuando está en una mala tarde, tiene la pelota y genera situaciones de gol. Cuando juega bien – algo que sucede muy a menudo – te pinta la cara. El fútbol es un deporte altamente azaroso, sin embargo este equipo ha logrado cuestionar dicha afirmación. Hay quienes me han dicho que ver los partidos es predecible, y hasta aburrido, porque gana (casi) siempre y en muchas ocasiones por goleada. Juega a otra cosa: la circulación de pelota y la rotación constante de sus protagonistas – las dos condiciones/virtudes fundamentales de este conjunto – suelen dejar en ridículo al más amalgamado sistema defensivo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El once de lujo, como suelen decir en España, sale de memoria: Valdés, Alves, Piqué, Puyol, Abidal, Xavi, Busquets, Iniesta, Pedro, Messi y Villa. La columna vertebral de sus &lt;em&gt;nacionales&lt;/em&gt; son la piedra fundamental de la selección española que ganó la Copa del Mundo en Sudáfrica. No tiene nombres complementarios, todos se destacan en una plantilla plagada de estrellas. Se nutre constantemente de los jóvenes provenientes de La Masía, la fábrica de fútbol que se encarga de sacarle el brillo a sus diamantes en bruto. Y cuando compra lo hace selectivamente, con el objetivo de potenciar lo que ya tiene. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Para los amantes de las estadísticas, aquí van un par de números de este equipo: en el ciclo Guardiola ganó 8 títulos en dos temporadas (2 Ligas, 1 Copa del Rey, 2 Supercopas de España, 1 Champions League, 1 Supercopa de Europa y 1 Mundial de Clubes); en la temporada actual está vivo en las tres competencias que disputa (puntero en Liga, en cuartos de Champions y finalista en Copa del Rey), habiendo jugado 45 partidos, de los que ganó 35, empató 7 y perdió 3; lleva convertidos 121 goles y recibió sólo 26. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El primer año (2009) fue el de la explosión, ganó todo lo que podía ganar, culminando con el pechazo de Messi en la final de Dubai. El año siguiente cayó en semis de Champions frente a un Inter que logró doblegarlo, mientras que en la Liga logró el bicampeonato con el record de 99 puntos. Esta temporada parece haber sido de alguna manera una consolidación, a pesar de que todavía no ha finalizado, el mundo del fútbol se rinde a los pies de este equipo y ya muchos lo consideran &lt;em&gt;el mejor de la historia&lt;/em&gt;. Para mi acumula méritos para semejante distinción, por un lado los títulos cosechados dan cuenta del poderío desde lo estadístico, pero eso no es lo más importante, el mayor logro pasa por el nivel futbolístico que muestra en cada encuentro. Es un placer verlo jugar.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5590067630913602226" style="display: block; margin: 0px auto 10px; width: 400px; height: 267px; text-align: center;" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-aat3burTGBE/TZPo5JMDwrI/AAAAAAAAAKY/t2KlfEi2Mr0/s400/pecho.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;En el timón de esta embarcación está Josep Guardiola, hombre de la casa, que llegó al primer equipo luego de un paso por el filial. Pep, como se lo conoce desde que usaba la camiseta número 4 del conjunto blaugrana, encarna la esencia del fútbol culé. Con una clara ascendencia en la filosofía de juego de Johan Cruyff, ha sido capaz de extraer el mejor rendimiento de cada integrante del plantel. Utiliza un sistema táctico con tres delanteros que hacen de la rotación su mejor arma, Pedro y Villa son los extremos y Messi es el delantero centro. Guardiola reinventó a Leo cuando decidió comenzar a utilizarlo como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;falso nueve&lt;/span&gt; y mal no le ha ido: desde que hace un año, el mejor jugador del momento dejó la banda derecha del ataque para situarse entre los centrales y los medios, ha convertido 60 veces, mostrando su cara más goleadora. La Pulga se siente feliz jugando en esta nueva posición, en la que se encuentra más cerca de Xavi e Iniesta, los dos cerebros del mediocampo y que, con el argentino, completan el trío lujoso de este equipo. Párrafo aparte para dos de mis preferidos en la plantilla: Dani Alves, un lateral derecho irrepetible, posee un ida y vuelta constante y es la &lt;em&gt;quintaesencia&lt;/em&gt; del 4 brasilero, fundamental tanto en defensa como en ataque; y Sergio Busquets, el 5 inteligente, el hombre que mantiene el equilibrio en el centro del campo y lo hace sin recurrir sistemáticamente al juego brusco, sino a través de su enorme capacidad para entender el juego: “Trato de pensar antes de tener la pelota para encontrar soluciones”, declara mostrando credenciales. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Elegí dos partidos que para mí exhiben lo que es este equipo. El primero muestra lo que es capaz de producir en sus rivales: en la vuelta por los octavos de la Champions venció por 3-1 a Arsenal en el Camp Nou, ese día el conjunto inglés se traicionó a sí mismo y, después de haber ganado como local, salió a defenderse sin la pelota, lo cual es casi lo mismo que haberse entregado. El segundo es el mayor baile futbolístico que yo haya visto: el 29 de Noviembre de 2010, Real Madrid se llevó un 5-0 en contra de su visita a Cataluña, luego de haber sido borrado de la cancha durante los 90 minutos. Esa noche el equipo de Mourinho llegaba como una peligrosa amenaza al Camp Nou, pero se fue con las manos vacías y ridiculizado por su clásico rival. El primer ejemplo expone a un entrenador como Wenger (Arsenal), que vio tambalear sus convicciones a tal punto que le pidió a su equipo que se olvide de lo que mejor sabe hacer – tener la pelota y atacar – para intentar un planteo conservador que nunca utiliza. El segundo ejemplo fue – simplemente – una demostración de fútbol en su máxima expresión, nada menos que ante un rival con la jerarquía del Madrid, que no pudo oponer resistencia alguna. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Esa frase de Cruyff, extraída de su libro “Me gusta el fútbol”, es casi una declaración de principios para este equipo: juega al fútbol porque está en su ADN y porque sus jugadores no entienden otro idioma. Este artículo es un pequeño homenaje a la contemporaneidad de un plantel que quedará en la historia. Sin misterios, pero sin nombrarlo, he intentado repasar y reivindicar estos últimos años de uno de los grandes de España. Quizá dentro de un par de meses – cuando finalice la temporada actual – ningún trofeo tenga impreso su nombre, sin embargo creo que a esta altura nadie pone en duda que si hablamos de fútbol, estamos hablando del Barça.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-3507042355186037790?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/3507042355186037790/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2011/03/estilo-catalan.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/3507042355186037790'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/3507042355186037790'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2011/03/estilo-catalan.html' title='Estilo catalán'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-aat3burTGBE/TZPo5JMDwrI/AAAAAAAAAKY/t2KlfEi2Mr0/s72-c/pecho.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-284180689047272768</id><published>2011-02-23T16:33:00.009-03:00</published><updated>2011-02-23T16:39:04.383-03:00</updated><title type='text'>Fin del recorrido</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;“Un hombre se prueba la sombra que otro hombre abandona. Habla, ensaya los gestos del malentendido y camina en sus pasos, los pasos de todos los hombres.” Extranjero, de Nicolás Dorado.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Extranjero es sinónimo de extraño, desconocido, forastero, exótico, ajeno. Para sentirse extranjero no hace falta viajar a otro país. Uno puede experimentar sentimientos afines hasta en su propia casa, hasta en su propia cama. Creo que alguna vez todos lo fuimos, todos los somos. Hoy les quiero contar la historia de alguien que se volvió un extranjero de su propio cuerpo. Se llama Carlos Santos y es – paradójicamente – guía turístico. Hace un año le descubrieron un tumor incurable que lo iba a condenar a morir sufriendo. El decidió ganarle de mano a su propia enfermedad. Hace poco más de dos meses murió dormido en la habitación de un hotel, luego de haber tomado un cóctel letal. Vivir y dejar morir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Eutanasia:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;1.&lt;/em&gt; Acción u omisión que, para evitar sufrimientos a los pacientes desahuciados, acelera su muerte con su consentimiento o sin él.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;2.&lt;/em&gt; Muerte sin sufrimiento físico.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;Las dos definiciones aportan datos interesantes. La primera nos brinda la información necesaria para saber de qué hablamos cuando hablamos de eutanasia. La segunda es clara y precisa, habla de evitar el sufrimiento. Ahora, la pregunta que me surge es: ¿por qué es tan difícil hablar del tema? Nacemos, crecemos y vivimos adoptando antiguos preceptos de lo que en algún momento se creyó lo&lt;em&gt; correcto&lt;/em&gt;. Y matarse parece que está mal, o estaba al menos. El principal obstáculo que se nos presenta cuando nos proponemos discutir estas cuestiones aparentemente polémicas es la huella imborrable del pasado. Pues bien, basta de eso. Despojémonos de prejuicios y empecemos a pensar en base a nuestra experiencia, pero sin dejarnos influenciar por las creencias históricas. No hacerlo podría volvernos obsoletos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Ortodoxo:&lt;/strong&gt; Conforme con doctrinas o prácticas generalmente aceptadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gusta el final de la definición citada más arriba: generalmente aceptadas. A veces lo necesario es actuar y razonar de forma heterodoxa. No siempre lo &lt;em&gt;políticamente correcto&lt;/em&gt; es la única opción válida, ni la mejor. Debemos aprender que cada uno es libre de elegir que camino seguir en su vida, mientras tanto no perjudique a los demás. Y acá es imprescindible abrir un paréntesis: somos egoístas en el momento de elegir. Y está bien. Vivimos en sociedad y no podemos dejar de pensar en los otros ante una toma de decisión. Sobretodo en la gente que queremos, en que ellos no sufran a causa de nuestras elecciones. Pero hay un punto en el que es inevitable que alguien se sienta dolido por una decisión ajena. Y es ahí en donde se vuelve imprescindible una dosis de egoísmo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;Cuando se conoce la noticia de un suicidio, el comentario que generalmente la acompaña es más o menos así: “no fuimos capaces de ver que estaba mal, no logramos ayudarlo a tiempo”. ¿Acaso a nadie se le ocurrió que quizá esa persona no quería que la ayuden? Por más doloroso y contradictorio que suene: ¿está mal pensar que alguien pueda creer que lo mejor para su vida es la muerte? ¿Es muy disparatado pensar que fue una elección que no estuvo regida por la depresión o la tristeza? La definición de suicidarse es: quitarse voluntariamente la vida. ¿Adónde está lo indigno?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace un tiempo leí por ahí la frase siguiente: &lt;em&gt;respirar es necesario para vivir pero no es el objetivo de la vida&lt;/em&gt;. Más allá de la obviedad que conlleva la reflexión, me permito hacer una pregunta: ¿y cuál es el objetivo? Creo que cada uno debe hacerse cargo de responderse la pregunta, de definir sus propios objetivos. Ahora: ¿qué pasaría si se nos agotan los objetivos? ¿Es posible creer que uno ya cumplió todas sus metas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al momento de morir, Santos no tenía ni familiares ni herederos. Un análisis facilista podría sugerir que la razón por la cual decidió no seguir viviendo es que estaba solo. Nada de eso. Carlos amó tanto la vida, que no poder seguir disfrutándola lo hizo tomar una decisión drástica. Cuando le descubrieron la enfermedad le dijeron: "Señor Santos, haga usted testamento vital porque le quedan meses, esto no tiene cura, no hay solución, no hay nada". Pensó en viajar a Estados Unidos, comprar un arma y pegarse un tiro. Su vida ya no era más su vida: “privaciones, privaciones y privaciones”. Pero siempre se consideró un hombre pacífico, ajeno a la violencia. Fue por ello que buscó otra alternativa y así dio con la gente de Derecho a Morir Dignamente, una asociación sin fines de lucro que se dedica a brindar asistencia a personas en su situación. Ellos lo ayudaron a cumplir con su voluntad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El de Carlos Santos es un caso extremo. Este análisis, disparado a raíz de su historia, es más bien una búsqueda: desentrañar qué lleva a un ser humano a tomar semejante determinación y si existen razones que no tengan su origen en la carencia (de afecto, de compañía, etc.). Partiendo de la base de que no somos todos iguales. Que lo que para mi está bien, para muchos otros puede no estarlo y viceversa. Hay tantas formas de vivir la vida como personas para vivirla. La Iglesia nos ha hecho creer que después de la muerte existen el paraíso y el infierno. Lejos estoy de pensar que es así, pero me permito plantear el siguiente interrogante: ¿y si mi deseo es saber qué viene una vez que el corazón deja de latir?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi respuesta ante la decisión de alguien de quitarse la vida siempre ha sido el respeto. El respeto por el prójimo y al mismo tiempo por la decisión. También suele invadirme la curiosidad, quiero saber cuáles fueron las razones (si las hubo) para tomar tal o cual determinación. No con la intención de juzgar, sino por el simple hecho de querer entender porqué pasan las cosas. Este artículo no pretende incentivar la práctica del suicidio, ni mucho menos. Es por el contrario, una reivindicación de la libertad de resolución. Entiendo y acepto el dolor del que pierde a un ser querido, al mismo tiempo que critico al que condena este método por el sólo hecho de lo &lt;em&gt;generalmente aceptado&lt;/em&gt;. Después de todo, si imaginamos a la vida como un largo viaje, no suena ilógico pensar que alguno prefiera bajarse del tren antes de llegar a destino.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-284180689047272768?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/284180689047272768/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2011/02/fin-del-recorrido.html#comment-form' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/284180689047272768'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/284180689047272768'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2011/02/fin-del-recorrido.html' title='Fin del recorrido'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-5230931806120471318</id><published>2011-02-03T18:33:00.004-03:00</published><updated>2011-03-16T17:48:11.255-03:00</updated><title type='text'>Ídolos descartables</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Niño Torres pasó de Liverpool a Chelsea por una suma aproximada de 58 millones de euros. En la capital beatle la noticia de ver partir a su ídolo no fue recibida de la mejor manera: un grupo de hinchas se acercó a Melwood (campo de entrenamiento del conjunto inglés) y prendió fuego una camiseta con el número 9 del español. La dosis extra de morbo llegará el próximo fin de semana, cuando Fernando Torres debute en su nuevo club enfrentando a su ex equipo. El fútbol es desde hace largo tiempo un negocio majestuoso, sin embargo los fanáticos se rehúsan una y otra vez a aceptar la derrota: a nadie le importa lo que ellos quieren.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace algunos años Juan Sebastián Verón hizo realidad su viejo deseo de regresar al club del que es hincha, y de hacerlo todavía en plenitud, con el objetivo de contribuir en el crecimiento de la institución. Como se suele escuchar por ahí, la Brujita será el presidente de Estudiantes algún día. O quizás no. Poco importa en este momento. El hecho relevante, es que los hinchas del equipo platense deberían considerarse privilegiados por ver como se mantiene inmaculada la imagen de su ídolo. Es casi como si nos dieran la posibilidad de seguir creyendo en Papá Noel durante toda la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que viven hoy los hinchas del Liverpool es lo que podríamos considerar actualmente como &lt;em&gt;normal&lt;/em&gt;. Los futbolistas son una de las partes que conforman la gran maquinaria que mantiene en movimiento al negocio. Y ante las descomunales cantidades de dinero que se invierten en la compra y venta de jugadores, es difícil (y hasta ridículo) pedirles que tengan en cuenta el sentimiento de los fanáticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Traición:&lt;/strong&gt; Falta que se comete quebrantando la fidelidad o lealtad que se debe guardar o tener.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Está más que claro que un jugador de fútbol no &lt;em&gt;debe&lt;/em&gt; tener lealtad para con sus antiguos clubes, o los aficionados de los mismos. Después de todo, lo suyo pasa por ser partícipe de un juego. Si se tratase de un deporte amateur podrían ser aceptadas – más no sea tácitamente – ciertas reglas morales que tengan que ver más que todo con determinado nivel de caballerosidad. Pero cuando hablamos de fútbol, estamos hablando de un deporte profesional. Por tal razón, quienes se desempañan como futbolistas, lo hacen percibiendo un sueldo por desarrollar su tarea, lo que dicho de otra manera sería: &lt;em&gt;trabajan de&lt;/em&gt;. Me tomo el atrevimiento de aclarar semejante obviedad, porque los hechos me demuestran que no todos lo tienen tan claro como parece. Ante negociaciones como la que menciono en el inicio de este artículo, la respuesta de los fanáticos suele ser desmedida. En el caso de Torres hubo quema de camiseta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el fútbol nuestro también se dan ejemplos al respecto, el más reciente me toca de cerca: Walter Erviti pasó a Boca en una de las transferencias más rutilantes del verano argentino. Los hinchas de San Lorenzo no se bancaron el desplante. Apenas se conoció la noticia, una de las palabras más escuchadas (sobretodo por el barrio de Boedo) fue la de “traidor”. Sí, para el fanático de un equipo que un jugador querido y considerado ídolo elija jugar en uno de los rivales de turno, es considerado lisa y llanamente: &lt;em&gt;traición&lt;/em&gt;. No importan las razones ni que estemos hablando de profesionales. El sentimiento que existe por la camiseta no entiende de contratos y negociados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ariel Ortega fue cedido recientemente a All Boys porque no tenía lugar en River. La determinación no pasó por lo futbolístico, sino por una cuestión personal y de salud. Los hinchas riverplatenses respondieron inmediatamente respaldando a su jugador insignia. Guillermo Barros Schelotto volvió al club que lo vio nacer, Gimnasia y Esgrima La Plata, con la decisión de no cobrar un sueldo y con la premisa de sumar su granito de arena a la lucha por no descender de categoría. Los fanáticos del Lobo se lo agradecieron multitudinariamente en cada partido jugado durante la pretemporada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hincha tiene un código de valores muy particular. Es capaz de entregarse por completo ante un gesto de amor por su equipo. Pero no entiende de razones cuando se siente traicionado y es, prácticamente, incapaz de perdonar. Es parte de lo que entendemos por pasión, sentimiento que más de una vez me propuse analizar en este espacio. Lo que queda claro es que actitudes como las de Verón o Barros Schelotto son la excepción que confirma la regla. El mundo del fútbol ha hecho todo lo posible para que los futbolistas se transformen en una moneda de cambio, en una mercancía. Visto desde la teoría marxista, la plusvalía que genera un jugador al destacarse con la camiseta de su club – por lo que los hinchas desarrollan un cariño en relación a lo que éste les da en exceso – es apropiada por los dueños del negocio y utilizada para aumentar el ingreso monetario. Podríamos concluir entonces, que en este fútbol capitalista, los ídolos no se venden por docena.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-5230931806120471318?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/5230931806120471318/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2011/02/idolos-descartables.html#comment-form' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/5230931806120471318'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/5230931806120471318'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2011/02/idolos-descartables.html' title='Ídolos descartables'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-6628136648828559885</id><published>2011-01-18T19:54:00.008-03:00</published><updated>2011-01-19T11:38:05.109-03:00</updated><title type='text'>Yo jugué el Abierto de Australia</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Me desperté 5:30 AM, tenía sed y calor. Había dormido algo más de cuatro horas. Me levanté, fui hasta la cocina y tomé un vaso de agua. Prendí el ventilador y me volví a acostar, pero ya no pude volver a conciliar el sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Empatía:&lt;/strong&gt; Identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Prendí el televisor y la imagen en la pantalla me transportó instantáneamente a Melbourne. Mientras Chela luchaba contra el talento del francés Llodra e igualaba el partido en un set por lado en la Cancha N°2, Clijsters dejaba en ridículo a Safina en la Central y, en apenas 44 minutos, la borraba del cuadro con un doble 6-0. Ese resultado nos obligó a apurar la entrada en calor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos a poner en contexto de que se trataba el partido. La historia se remonta a Vancouver, Canadá, en el año 1997. Se jugaba la Copa Davis Junior y el equipo argentino (integrado por Nalbandian, Coria y Massa) se encontró con una inesperada derrota inicial frente a Venezuela que lo relegó a pelear en ronda de perdedores, entre el noveno y decimosexto lugar. De regreso en el hotel, y con la bronca lógica post caída, comenzaron a sentir “gritos extraños desde el balcón de enfrente”, según recuerda Gustavo Luza, capitán del equipo. “Sin ninguna razón, vemos que Hewitt sale con un cartel hecho en el momento, que decía: Argentina 9/16”, cuenta Massa. “Miré a David sin poder creer lo que pasaba. Y él me dijo: yo lo mato”, agrega Yayo. El tiempo pasó y el odio entre argentinos y Lleyton sumó más capítulos a la historia: Chela escupió cerca en un cruce, cansado de que festejara sus errores; David casi se agarra a trompadas y Coria se tomó los genitales, insultándolo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Minutos después de las 6 de la mañana argentina, se puso en marcha el encuentro más atractivo en la previa, de la primera ronda de Australia. Y el partido arrancó complicado en el estadio Rod Laver: primer set para Hewitt que logró quebrar una vez y quedarse con el parcial por 6-3. En el segundo set Nalbandian salió a jugar con más agresividad y emparejó el trámite con un 6-4 a favor. A miles de kilómetros de distancia y con 14 horas de diferencia en el reloj, yo decidí levantarme de la cama (adonde vi los primeros dos sets) y puse el agua para el mate.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto David intentaba aprovechar el envión anímico y luego de un quiebre tempranero, sacaba ventaja de 2-0 en el tercer parcial. Sin embargo Lleyton tenía otros planes para el set: luego de recuperar rápidamente el quiebre, ganó cinco games en fila para ponerse 5-2 arriba y se quedó con la manga por 6-3. El peor momento del cordobés en el partido. Mentalmente perdido, llegó a sacar 1-3 y 0-40 en el quinto game del cuarto parcial, pero se levantó a tiempo y se volvió a meter en el partido logrando una ventaja de 5-3. Sacando para forzar un quinto set no pudo sostener el servicio y fue necesario llegar hasta el tie-break: 7-1 para Nalbandian y otra vez sets iguales. Partidazo en Melbourne Park. Desde Buenos Aires yo lo vivía en el borde de la silla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La última manga fue a puro drama: sacando 5-6 abajo, el argentino salvó dos match points, mantuvo el saque y logró empardar en seis. A continuación, ambos sostuvieron su servicio para quedar 7-7 (no hay desempate en el quinto set). El decimoquinto juego del último parcial, con Lleyton sacando, fue todo de Nalbandian que con un &lt;em&gt;passing shot&lt;/em&gt; de revés a la carrera se puso 0-40. Hewitt cometió una doble falta carísima y le dio la chance al argentino de sacar para el partido. Doscientos ochenta y ocho minutos después de comenzado el encuentro, David tiró un globo fantástico de derecha y sentenció el pleito, ganando el set por 9-7. A 11.661 Km. de distancia yo me arrodillaba en el piso festejando eufórico la victoria y buscando descargar algo de la tensión acumulada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/TTYbJP3_uwI/AAAAAAAAAKM/m-wNv17Hbng/s1600/David.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5563664235356994306" style="display: block; margin: 0px auto 10px; width: 400px; height: 266px; text-align: center;" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/TTYbJP3_uwI/AAAAAAAAAKM/m-wNv17Hbng/s400/David.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Les puedo asegurar que viví (y sufrí) el partido a la par de Nalbandian. No podía haber sido diferente. La pasión que me generan eventos deportivos de esta magnitud me subyuga. Durante el tiempo que dura un encuentro, siento que yo también soy parte del mismo. Y me encanta que sea así. Ahora, no me pidan que lo disfrute. Los nervios que me genera vivir en tiempo real, ya sea un partido de fútbol o en este caso de tenis, hacen que sólo haya espacio para el placer una vez consumado el triunfo. Entiendo que no lo entiendan, y lo acepto. Pero no puedo, ni quiero, vivirlo de otra manera. Para mi el sufrimiento es también una forma de disfrutar, como he intentado graficar en algún artículo anterior. Una forma bastante particular, sin dudas, pero que no cambio por nada del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la victoria en el bolsillo, decidí salir a correr con la intención de liberar un poco de adrenalina. Antes del mediodía, y después de un par de vueltas al lago, estaba de vuelta en casa, listo para pegarme una ducha. Consumado el baño, me hice algo para comer y me tiré a dormir la siesta. Es imperioso descansar, no nos olvidemos que, en segunda ronda, vamos contra el lituano Berankis.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-6628136648828559885?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/6628136648828559885/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2011/01/yo-jugue-el-abierto-de-australia.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/6628136648828559885'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/6628136648828559885'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2011/01/yo-jugue-el-abierto-de-australia.html' title='Yo jugué el Abierto de Australia'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/TTYbJP3_uwI/AAAAAAAAAKM/m-wNv17Hbng/s72-c/David.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-6154736835412058994</id><published>2010-12-31T15:01:00.012-03:00</published><updated>2011-01-01T01:40:28.650-03:00</updated><title type='text'>El corazón hecho pelota</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;“Quiero emborrachar mi corazón, para apagar un loco amor, que más que amor es un sufrir...” Enrique Cadícamo&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;El fútbol es un deporte desagradecido, porque muchas veces olvida y no reconoce los esfuerzos realizados. El fútbol es un deporte injusto, porque no distribuye las recompensas de forma equitativa. El fútbol es un deporte caprichoso, porque se nutre constantemente del azar para determinar vencedores y vencidos. El fútbol es un deporte contradictorio, ya que, a pesar de todas las razones negativas que he enumerado, es un juego maravilloso, capaz de mantener en vilo a millones de personas durante los noventa minutos que dura un partido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegamos a fin de año y es normal realizar un balance. He escuchando a muchos decir que este 2010 que se termina no ha sido un buen año. En lo personal no puedo decir lo mismo, para mí este final de década será sencillamente inolvidable. Para aquellos que acostumbran leer los artículos de este blog, la razón fundamental es fácilmente deducible: mi viaje a Sudáfrica. Mi primera vez en el continente negro fue con premio doble, no sólo cumplí el sueño de conocer la tierra del enorme Nelson Mandela, sino que lo hice durante el Mundial de Fútbol. Desde ya que la fecha del viaje no fue azarosa y la razón fundacional fue ir a ver a la Selección Argentina. Pisé por primera vez Johannesburgo el lunes 14 de Junio y el sueño se hizo realidad pocos días después, el jueves 17, cuando Argentina enfrentó a Corea del Sur por la segunda fecha de la fase de grupos. A partir de ahí comenzó un período de ensueño que nos vio festejando dos veces en el Soccer City (versus Corea del Sur y México, este último por los Octavos de final) y otra más en la pequeña ciudad de Polokwane (el rival de turno fue Grecia), el día anterior a cumplir mis 28 años. Después de dejar en el camino a los aztecas y de lograr el pase a los Cuartos de final, el grupo de argentinos del que fui parte se movilizó hasta la mágica Cape Town, a la espera del encuentro con Alemania. Para mí el Mundial duró veinte inolvidables días en tierra sudafricana y dejó una huella imborrable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nostalgia:&lt;/strong&gt; Tristeza melancólica originada por el recuerdo de una dicha perdida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El fútbol es un deporte que se juega con el corazón, adentro y afuera del campo de juego. Eso significa que uno siente muy intensamente y lo hace, tanto cuando se gana como cuando se pierde. Ya he hablado en algún artículo anterior sobre el dolor desgarrador que nos dejó la eliminación del Mundial. Si entendemos por nostalgia a la tristeza que se origina en un recuerdo que fue muy grato, lo que siento yo en estos últimos días del año tiene mucho que ver con ese tipo de sensaciones. A medida que pasan los meses y Sudáfrica 2010 se va alejando en el tiempo, repaso los grandes momentos vividos con una enorme alegría, pero sabiendo que el sabor de boca que queda tiene siempre un gusto agridulce. Y es en este punto en el que quiero hacer hincapié. He intentando compartir con amigos y familiares este sentimiento que me envuelve en el presente y he descubierto que me cuesta mucho ponerle palabras para explicar lo que me pasa, sobre todo cuando el interlocutor de turno es ajeno a mi manera de sentir el fútbol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre se dice, y con razón, que para los argentinos es muy diferente la forma en que nos sentimos hinchas de nuestro club en relación a cómo somos cuando nos ponemos la celeste y blanca. Es cierto que el nivel de pertenencia que uno puede lograr con su equipo, difícilmente pueda igualarlo con respecto al seleccionado. A mi me pasa, de hecho. Pero al mismo tiempo, es realmente indescriptible lo que sentimos los hinchas cuando lo que se pone en juego es la Copa del Mundo. El fanático de fútbol ha diseñado un calendario diferente, el cual está dividido en períodos de cuatro años de duración. Y cuando llega ese mes en que se juega el Mundial, los corazones de millones y millones de argentinos se detienen virtualmente y se sustraen a lo que está sucediendo en el país sede de turno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este 2010 será inolvidable para mí porque he cumplido el sueño de ver un Mundial en vivo y en directo, he dicho presente en la tribuna mientras jugaba Argentina y he vivido una experiencia que me cambió la vida para siempre. Puedo decir, sin miedo a ruborizarme, que para un futbolero como yo vivir un Mundial es lo máximo. No me canso de ver los videos con los festejos post partido con miles de argentinos cantando y saltando en estadios semivacíos que soportan en sus estructuras de cemento la fuerza incontenible de la pasión. Sentado sólo en mi habitación me río, canto de nuevo las canciones y termino siempre emocionado, llorando por lo que pudo haber sido y no fue. Y es ahí, en el preciso instante en que la nostalgia golpea a la puerta, cuando logro descifrar de qué se trata todo esto. Es en ese momento en que veo las camisetas albicelestes agitándose producto del festejo desatado, cuando hago un viaje mental en tiempo y espacio y me traslado virtualmente a Brasil (al próximo Mundial), adonde me imagino saltando, gritando y festejando otra vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo muy en claro que haré todo lo que esté a mi alcance para volver a decir presente en cada país en que la Argentina vaya en busca del gran sueño. Hoy puedo decir que entiendo a quienes me decían que iban al Mundial a buscar lo que les habían quitado tiempo atrás, más precisamente en Alemania. Hoy soy parte de ese grupo de perseguidores de sueños – que en realidad es uno solo – que dirá presente en Brasil, en Rusia, en Qatar y en donde toque jugar. Tengo guardado en mi valija un cúmulo de ilusiones, que hoy tienen forma de nostalgia y que, una vez más, me hacen sentir infinitamente vivo. Haber estado en Sudáfrica fue maravilloso, pero me ha abierto una herida cuyo antídoto sólo se fabrica cada cuatro años.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-6154736835412058994?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/6154736835412058994/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2010/12/el-corazon-hecho-pelota.html#comment-form' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/6154736835412058994'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/6154736835412058994'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2010/12/el-corazon-hecho-pelota.html' title='El corazón hecho pelota'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-5065166271693936110</id><published>2010-11-30T11:59:00.007-03:00</published><updated>2010-12-01T12:46:01.124-03:00</updated><title type='text'>La insana costumbre</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;“Amor que puede ser eterno y puede ser fugaz. Amor que quiere libertarse para volver a amar”. Pablo Neruda&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Acostumbrarse (casi siempre) resulta negativo. Si se trata de una relación amorosa, el hecho de lo rutinario termina desgastándola. Y en un sentido más general, puede significar que descuidemos lo fundamental de algunos conceptos. Si rutina es un antónimo de interés, el hábito genera un &lt;em&gt;desinterés&lt;/em&gt; que puede resultar peligroso. Con la repetición, la mente tiende a aburguesarse y eso puede desembocar en que entre en desuso el vital ejercicio de pensar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Libertad:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;1.&lt;/em&gt; Facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;2.&lt;/em&gt; Estado o condición de quien no es esclavo.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;3.&lt;/em&gt; Estado de quien no está preso.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;4.&lt;/em&gt; Falta de sujeción y subordinación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La condición de ‘libres’ es, para la mayoría de la gente, considerada como &lt;em&gt;normal&lt;/em&gt;. Este pequeño detalle puede suscitar un gran descuido. Se suele decir que uno valora algunas cosas cuando se las sacan. Hace menos de treinta años, la libertad era un valor tan preciado como escaso en nuestro país. A lo largo de la historia de la humanidad se han librado innumerables batallas en pos de alcanzar este derecho elemental. Por eso creo que es de vital importancia que pugnemos siempre por mantener viva la llama de la memoria, reivindicando la lucha de todos aquellos que dieron su vida por esta causa. Che Guevara: &lt;em&gt;“Nuestro sacrificio es consciente, es el pago por la libertad que estamos construyendo”&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para nosotros el ejercicio es más sencillo y sólo nos demanda poner en práctica alguna de estas acciones: razonar, imaginar, reflexionar, considerar, discurrir, idear, opinar, examinar. Porque ser libre es ser independiente, es ser autónomo, es ser soberano, es ser autárquico. Siempre ponderando el respeto al prójimo, sea quien fuere y piense como se le de la gana. De eso se trata ser libres: de otorgar libertades a los demás y de hacer valer las propias. Cada uno de nosotros debe encargarse de ejercer su derecho, individualmente y aunque ello demande un esfuerzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Cultura:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;1.&lt;/em&gt; Cultivo (acción y efecto de cultivar).&lt;br /&gt;&lt;em&gt;2.&lt;/em&gt; Conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo entiendo a la cultura como un sinónimo de libertad. Y si hacemos foco en el hecho de que cultura es &lt;em&gt;cultivar&lt;/em&gt;, podemos llegar a la conclusión de que la libertad más genuina no nos viene dada – no está implícita – sino que es trabajo nuestro desarrollar esa cualidad. Pregono por que todos actúen con &lt;em&gt;“falta de sujeción y subordinación”&lt;/em&gt;, con responsabilidad, pero luchando siempre por vivir en armonía con sus ideas y valores. No hace falta estar encarcelado físicamente para prescindir de la condición de &lt;em&gt;libre&lt;/em&gt;. Debemos aprender a ser soberanos – aquel que ejerce o posee la autoridad suprema e independiente – de nosotros mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Costumbre:&lt;/strong&gt; Hábito, modo habitual de obrar o proceder establecido por tradición o por la repetición de los mismos actos y que puede llegar a adquirir fuerza de precepto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comencé este artículo hablando del acostumbramiento y del riesgo que conlleva. La costumbre – en su sentido de repetición – presupone una rutina, lo que deviene en un indefectible empobrecimiento intelectual. El hábito nos despoja de la necesidad de pensar en el momento de decidir. El análisis que requiere el pensamiento crítico nos obliga a realizar un ejercicio sano, a la vez que fundamental. Y como dijimos que la libertad es una construcción, la decisión debe ser voluntaria. Para que lo &lt;em&gt;tradicional&lt;/em&gt; sea poner en funcionamiento nuestra mente y así erradicar para siempre la más peligrosa de las esclavitudes: la del intelecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Voluntad:&lt;/strong&gt; Libre albedrío o libre determinación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la cultura son los conocimientos que nos permiten tener un juicio crítico, entonces estamos ante una doble tarea: primero debemos aprehender esos conocimientos – por lo que se vuelve fundamental el papel de la educación – y segundo debemos encargarnos de poner en práctica esos elementos para obtener algún tipo de conclusión acerca del tema en cuestión. Reivindico el hecho de criticar en el sentido, no desde el reproche, sino del análisis que se debe llevar a cabo para alcanzar la crítica en si. Porque a su vez, cuando la conclusión obtenida difiere, por más mínimo que sea, con la opinión o precepto inicial, eso significará implícitamente un enriquecimiento. La crítica es una herramienta fundamental para poder llevar a cabo un intercambio de ideas. Y es a través de ese intercambio y de la profundización en el análisis, que nos será posible cultivar (y así cultivarnos). El fruto de este ejercicio es – inevitablemente – cultura.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-5065166271693936110?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/5065166271693936110/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2010/11/la-insana-costumbre.html#comment-form' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/5065166271693936110'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/5065166271693936110'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2010/11/la-insana-costumbre.html' title='La insana costumbre'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-5611053802373843148</id><published>2010-10-31T22:43:00.016-03:00</published><updated>2010-11-01T13:33:46.405-03:00</updated><title type='text'>Vergüenza S.A.</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;En menos de una semana la hinchada de Independiente fue protagonista de dos episodios bochornosos. En el partido que le significó el pase a la siguiente ronda de la Copa Sudamericana, un piedrazo proveniente de la tribuna local impactó en la cabeza del arquero de Defensor Sporting (Uruguay) minutos antes del comienzo del segundo tiempo. Algunos días más tarde, esta vez por el Torneo Apertura, el rival de turno era Boca y el recibimiento para los xeneizes fue (por lo menos) vergonzante: lluvia de ‘bolas’ de fraile y ‘paragüitas’ de chocolate. La violencia y la xenofobia una vez más dijeron presente en un estadio de fútbol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algún desprevenido podría pensar que se trata de un mal que aqueja sólo a los hinchas del Rojo, pero estaría más que equivocado. Basta con un par de ejemplos para despejar suspicacias: 1) hinchas de Racing le ‘rayaron’ el auto a Lluy luego de la derrota en el clásico de Avellaneda, 2) barras de San Lorenzo ‘apretaron’ a los jugadores minutos después de haber caído con Huracán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El fútbol argentino desborda de situaciones de este tipo y lo que más me preocupa es que, no sólo no se observan síntomas de mejora, sino que la situación tiende a empeorar cada vez más. ¿Por qué estoy pintando un panorama tan negro? Porque nadie parece estar dispuesto a tomar las medidas necesarias para terminar con esta locura. El primer responsable de que el partido por la Copa no se haya seguido jugando luego del piedrazo era el árbitro. En segundo lugar están los jugadores de Defensor, que no son los responsables, pero que podrían haber demostrado su coraje retirándose del campo de juego. En los otros ejemplos citados, el partido Independiente-Boca debía ser suspendido antes de su inicio por causa de la actitud xenófoba de los locales, mientras que tanto los planteles como los dirigentes de Racing y San Lorenzo son los encargados de denunciar a los agresores de turno. La palabra que mejor define la conducta de los protagonistas es: connivencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Estamos comprometidos a aplicar las más severas sanciones”, declaró Julio Comparada, presidente de Independiente en relación al piedrazo que recibió el arquero de Defensor, en el partido por la Sudamericana. Dante Prato, presidente del conjunto uruguayo, declaró después del partido: "Seneme (el árbitro) le dijo a Silva que no iba a suspender el partido y que, a lo sumo, lo único que permitiría era el cambio de jugador por el arquero suplente, y que consideraba a la agresión como un hecho aislado”. ¿Cuántas piedras deben caer para que deje de ser un hecho aislado? El arquero aceptó seguir disputando el partido. “El arquero dijo que seguía porque no era un cagón”, contó luego del encuentro Antonio Mohamed, DT del Rojo. Pero no hubo hidalguía en la decisión del guardameta de continuar, la verdadera valentía hubiese sido retirarse de la cancha. Los hinchas locales – los mismos que lo habían agredido – lo aplaudieron al verlo regresar tras ser atendido, en una muestra más de hipocresía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Más allá de la falta de respeto hacia otras colectividades, no daña a nadie, es parte del folclore del fútbol”, declaró el vicepresidente de Boca, José Beraldi, en relación a la agresión xenófoba que recibieron sus hinchas en el clásico contra Independiente. ¿Más allá de la falta de respeto? Estas actitudes son la explicación más clara de por qué siguen ocurriendo este tipo de hechos. Sino presten atención a la respuesta del juez, Diego Abal, al cuestionamiento de la DFA (Dirección de Formación Arbitral) acerca de por qué no suspendió el partido: “Dijo que no entendió el mensaje de las ‘bolas’ y los ‘paragüitas’, y que tampoco comprendió los cantos”. Por si hacía falta algún tipo de aclaración ante tan obvia agresión, esto fue lo que se escuchó en los altoparlantes del Libertadores de América, de parte de la voz del estadio: “¿Tienen más bolitas para tirar? ¡Ya están cansando! Por favor, si pretenden que el partido se suspenda, directamente no vengan”. El viceministro de Deportes de Bolivia, Miguel Rimba, advirtió lo siguiente: “Haremos un reclamo oficial a través de la Cancillería y la Embajada en Argentina”. Y luego agregó: “Es reprochable desde todo punto de vista, pero sabemos que se trata de algunos grupos, que no hay que generalizar”. Lamentablemente, creo que lo correcto a esta altura sí es generalizar, quizá esa sea la única manera de que las cosas empiecen a cambiar. Además, los cánticos discriminatorios se escuchan desde todos los sectores del estadio, da lo mismo si es popular, platea o palcos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leandro Romagnoli, uno de los futbolistas de San Lorenzo involucrados en la ‘charla’ con los barras, se excusó después del apriete: “Como éramos candidatos a ganar, quisieron saber qué había pasado. No vinieron a apretar ni a pegarle a nadie”. Sin embargo, y demostrando el nivel de gravedad de la situación, luego declaró: “Lamentablemente hay que acostumbrarse a este tipo de cosas por cómo es el fútbol”. Cristian Tula, defensor del conjunto azulgrana, sumó preocupación a través sus palabras: “Esto hay que revertirlo, porque si no va a ser peor”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los jugadores de Racing Club, en respuesta a la agresión sufrida por Lluy entresemana, no saludaron a su gente una vez finalizado el partido frente a Argentinos, lo que generó mucho malestar en la parcialidad académica. Un par de días después, estas fueron las palabras de Claudio Yacob, capitán del equipo, en conferencia de prensa: “Fue un error que todos los hinchas pagaran por unos pocos. No fue lo correcto. Pedimos perdón porque generalizamos. La gente de Racing se merece nuestro respeto”. La responsabilidad de los protagonistas no es pedir disculpas, sino denunciar los hechos de violencia. Más allá de que el mensaje de Yacob no es netamente repudiable, pienso que con sus palabras sólo logra que el hecho se olvide y de esa manera contribuye a que este tipo de situaciones se sigan repitiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último, quiero hacer especial hincapié en el papel que interpretan los dirigentes en esta triste realidad: barras de Independiente fueron empleados por el club para custodiar los accesos al estadio en los partidos contra Defensor Sporting y Boca Juniors. Así declaraba al respecto Cristian Mattera, secretario del equipo de Avellaneda: “Es muy perverso todo el sistema, tenemos que concluir que preferimos tolerar una especie de delito frente a otro, es una situación bizarra”. Sin palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los jugadores se bancan cualquier cosa: que los insulten, que los aprieten, que les tiren piedras. Los árbitros se hacen los ciegos, los sordos, pisotean el reglamento con tal de que el show pueda continuar. Los dirigentes se ensucian las manos contribuyendo con el accionar de las barrabravas. Los hinchas se suman a la estupidez generalizada y discriminan escudados en el supuesto folclore del fútbol. La vergüenza dice presente semana a semana en los estadios argentinos. Es hora de que alguien demuestre que &lt;em&gt;tiene huevos&lt;/em&gt; – como se dice en la yerga – y actúe en consecuencia. Antes de que sea demasiado tarde, antes de que terminen por matar al fútbol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Connivencia:&lt;/strong&gt; Disimulo o tolerancia en el superior acerca de las transgresiones que cometen sus subordinados contra las reglas o las leyes bajo las cuales viven.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-5611053802373843148?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/5611053802373843148/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2010/10/verguenza-sa.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/5611053802373843148'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/5611053802373843148'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2010/10/verguenza-sa.html' title='Vergüenza S.A.'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-3474158595321587025</id><published>2010-09-26T13:11:00.005-03:00</published><updated>2010-10-20T22:07:54.057-03:00</updated><title type='text'>Primavera cero</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;He aquí tres momentos de uno de esos días en los que la realidad hace todo lo posible por abrumarnos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- El miércoles 22 de Septiembre amaneció nublado en Buenos Aires y con una &lt;em&gt;sensación térmica&lt;/em&gt; que no se condice con la temperatura que marca el termómetro. Las tapas de los diarios tienen – como es costumbre – denominadores comunes, uno de los cuales es tan triste como representativo: los heridos y detenidos que dejó el ‘Día de la Primavera’. Busco en el archivo y las ediciones de años anteriores me pintan un panorama similar: junto con los festejos siempre están los incidentes. La diferencia que he podido advertir en esta ocasión, es que el nivel de violencia parece haberse incrementado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Cae la tarde y yo salgo del cine de ver una película en la que se demuestra que un ciudadano argentino ha sido inculpado injustamente por la policía y luego la justicia lo ha condenado (con igual nivel de injusticia) a prisión por un crimen que no se pudo probar que cometió. El hecho tuvo lugar en Pompeya. Minutos después de la tragedia en la que murieron 3 personas, la gente pedía ante las cámaras de la televisión que el (supuesto) delincuente no fuera llevado al hospital, pedían literalmente que lo dejaran morir ahí. ¿Y la presunción de inocencia? Bien, gracias. Otra vez la violencia como protagonista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Entrada la noche, mientras miro televisión y hago zapping, me encuentro con la noticia de que un chico de 18 años – que estuvo desaparecido durante doce horas – fue encontrado con signos de haber recibido una feroz golpiza, a causa de la cual, horas más tarde y ya en el hospital, falleció. El hecho tuvo lugar en la localidad de Mercedes, el joven había salido a festejar la llegada de la primavera junto a sus amigos. Más y más violencia. No es necesario realizar una búsqueda pormenorizada, el denominador común es siempre el mismo, las noticias con hechos violentos se reproducen incansablemente. Entonces me siento frente a la computadora y decido ponerle &lt;span style="font-style: italic;"&gt;pausa&lt;/span&gt; a la realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Violento:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;1.&lt;/strong&gt; Que está fuera de su natural estado, situación o modo.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;2.&lt;/strong&gt; Que se ejecuta contra el modo regular o fuera de razón y justicia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las definiciones no me dejan satisfecho. Exceso, furia, agresión, ferocidad, arrebato, ensañamiento, coacción, vehemencia, acometividad. Todos sinónimos de la palabra &lt;em&gt;violencia&lt;/em&gt; que me permiten ilustrar con mayor precisión lo que intento expresar. Para mí violencia es no respetar los derechos del otro, es no bancarnos las opiniones disidentes o menospreciarlas, es sentirse oprimido, es un chico que no tiene para comer, es la imposibilidad de acceder a una educación digna. Existen muchas formas de violencia, la realidad lamentablemente nos invade con ejemplos al respecto. Basta con poner el noticiero o abrir cualquier periódico para encontrarnos con un sinfín de ‘situaciones violentas’, en las que no necesariamente se debe ver involucrado un maltrato desde el punto de vista físico. Es fácil ver entonces, y en el mejor de los casos, la mitad del vaso vacío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En eso me acuerdo de una nota que leí el otro día sobre los jóvenes que tomaron el Normal 10 de Belgrano. Mientras en el Gobierno intentaban desacreditarlos diciendo que su lucha se había politizado, ellos se pasaban las horas de asamblea en asamblea, apelando siempre al voto para cualquier toma de decisión. Me reconforta saber que, en medio de esta sociedad en la que rige el “sálvese quien pueda”, todavía existen pibes que tienen ganas de pelear por lo que ellos creen vale la pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voy a apelar a mi memoria para trasladarme mentalmente al lunes 19 de Julio de 2010. Después de navegar por alrededor de treinta minutos llego a Robben Island, la isla que alberga la prisión en la que Nelson Mandela pasó gran parte de sus 27 años tras la rejas. Recorro el lugar y la historia se hace presente. Un viejo prisionero – hoy convertido en guía – cuenta anécdotas de lo que fue la vida en la cárcel y una sensación de injusticia me invade. Caminar por esos pasillos es escalofriante, a la vez que revelador. Haber estado ahí me sirvió para tomar real dimensión de lo trascendente del logro de Mandela. Él tuvo la grandeza suficiente para entender que la venganza no era el camino correcto. Salió de prisión con el objetivo de unificar a una sociedad partida al medio. Lo logró gracias a su infinito don de escuchar y perdonar. Entendió que la paciencia debía ser su tesoro más preciado. Decidió empezar de cero, sin olvidar el pasado, pero dándole protagonismo al futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas las virtudes destacadas en el párrafo anterior se contraponen fervientemente con las distintas acepciones de la palabra &lt;em&gt;violencia&lt;/em&gt;. No pretendo que todos seamos como Mandela, pero es imprescindible recurrir a este tipo de ejemplos para que el presente no nos gane la pulseada. Apelando a la pureza de los más jóvenes, como los chicos del Normal 10, que luchan aferrados a sus convicciones. Para poder soñar con una noche de verano, en que las utopías empiecen a confundirse con la realidad.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-3474158595321587025?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/3474158595321587025/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2010/09/primavera-cero.html#comment-form' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/3474158595321587025'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/3474158595321587025'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2010/09/primavera-cero.html' title='Primavera cero'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-1359125601675216252</id><published>2010-08-27T21:17:00.005-03:00</published><updated>2010-08-27T21:30:39.695-03:00</updated><title type='text'>Esto es Sudáfrica</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;En la tercera fila de asientos de una camioneta que desborda de pasajeros y valijas, me refugio en mi música e intento disfrutar del viaje mientras miro por la ventana. Pero me cuesta, se me hace muy difícil. En eso agarro mi cuaderno y anoto: &lt;em&gt;“pobreza, mucha pobreza, por todos lados pobreza”&lt;/em&gt;. Viajamos por el interior del Cabo Oriental, con destino a Durban. El sol africano nos invade y, a pesar de que estamos en invierno, nos obliga a abrir las ventanas. Afuera el paisaje me hace sentir incómodo, siento que yo también soy un poco responsable. Al recorrer las grandes ciudades de Sudáfrica, la desigualdad es una constante, el contraste entre clases sociales se hace evidente en cada esquina. Pero acá ya casi no se pueden notar las diferencias, todo se asemeja, la carencia se vuelve un denominador común. Me dan ganas de bajarme del auto, de ponerle pausa al viaje y de mezclarme entre &lt;em&gt;ellos&lt;/em&gt;, pero no me animo. ¿Quiénes son ellos? Los que conviven día tras día con la necesidad. Gente como vos y yo, que no tuvo las mismas posibilidades y que no conoce otra forma de vida más que la de luchar diariamente por sobrevivir. Y eso es lo que duele. Siento que no es justo y me invade la impotencia. Definitivamente no estoy en condiciones de disfrutar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Mundial de fútbol mostró una cara de Sudáfrica que no representa realmente la situación general del país. Es lógico que haya sido así, pero la imponencia de esos estadios – la mayoría de ellos construidos especialmente para la ocasión – contrasta cruelmente con la calidad de vida de gran parte de la población. No soy un hipócrita: yo fui a disfrutar del evento deportivo del año y no reniego de ello. Pero cuando uno pone las prioridades en la balanza se da cuenta de que evidentemente hay algo que estamos haciendo mal. Y ese “algo” no es menor. Se gastan fortunas en meras trivialidades (al entrar en la comparación el juego de la pelota se vuelve sencillamente trivial) cuando ahí afuera hay chicos que se mueren de hambre. Y por más que suene a &lt;em&gt;cliché&lt;/em&gt; estoy hablando de la más pura realidad. Y al hacer referencia a los chicos estoy buscando retratarla con la mayor crudeza posible. Porque creo que el mayor error que podríamos cometer al hablar de la pobreza es no ser definitorios. Para empezar a pensar en soluciones primero debemos tener conciencia de la magnitud de lo que se intenta componer. Y aquí no hay lugar para medias tintas ni remedios pasajeros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy estoy de vuelta en Buenos Aires y me tomo un tiempo para pensar en lo vivido, me dejo llevar por los recuerdos. El viaje que hace algunas semanas era presente hoy se ha vuelto un cúmulo de imágenes y sensaciones. Como es normal, con el paso del tiempo los recuerdos tienden a borronearse y le van dejando su lugar a las experiencias. Sin embargo, creo que jamás voy a olvidar esas expresiones en la cara de la gente: con sus ojos destilando resignación y agotamiento, pero que si por casualidad se encontraban con los tuyos en un cruce de miradas muy probablemente te devolvían una sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volviendo a la ruta, los kilómetros se sucedían y el paisaje seguía siendo el mismo. En mi cuaderno escribí: &lt;em&gt;“viajar me hace sentir libre, a la vez que chiquitito”&lt;/em&gt;. Ahora agrego: e inútil. Así me sentía en ese momento y así me sigo sintiendo. Después de todo, la historia me respalda: puedo escribir mil páginas sobre el tema sin que nada cambie. Pero no pienso en rendirme, si es necesario escribiré mil más, las que hagan falta. La lucha por terminar con la pobreza debe ser incansable. Y ese sentimiento de impotencia me tiene que servir como combustible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez más quiero hacer hincapié en lo fundamental de la educación. Debe ser el objetivo principal de todo gobierno que todos tengan acceso a ella. Y como es imposible empezar de cero, resulta inevitable que exista una ayuda para que los más pobres también puedan estudiar. Pero creo que sólo con la asistencia del Estado no es suficiente. El cambio debe ser radical, la sociedad toda debe ser partícipe: tenemos que empezar a considerar a todos como &lt;em&gt;iguales&lt;/em&gt;, como pares, sin prejuzgar. Nunca dejará de haber pobres si insistimos en darles la espalda. Es una tarea difícil y debemos estar dispuestos a hacer el esfuerzo. Reconozco que me cuesta llevar a la práctica lo que predico, pero no me queda otra que dejar de lado la vergüenza y aceptarlo: yo también estoy lleno de prejuicios. Sólo así estaré en condiciones de formar parte del cambio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los granitos terminaron de caer en el reloj de arena que indica que mi té ya está listo. Miro por la ventana del bar y todo es ciudad, todo es cemento. Añoro aquellas horas en la ruta en las que la incomodidad me hacía sentir mejor.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-1359125601675216252?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/1359125601675216252/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2010/08/esto-es-sudafrica.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/1359125601675216252'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/1359125601675216252'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2010/08/esto-es-sudafrica.html' title='Esto es Sudáfrica'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-3447016996532660543</id><published>2010-07-31T13:34:00.003-03:00</published><updated>2010-08-11T00:47:34.467-03:00</updated><title type='text'>Recuerdos de una derrota</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El fútbol es un deporte que genera pasiones a lo largo y ancho del globo. Hay quienes prefieren disfrutar del espectáculo, cerveza en mano, desde la comodidad del sillón de living. Y también estamos nosotros, los que nos anotamos en la taquilla de cada encuentro, los co-protagonistas de todo partido, los simples espectadores, que no entendemos a este hermoso deporte sin la tribuna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este artículo se origina una noche de sábado, en la bellísima ciudad de Cape Town, post eliminación argentina del memorable Mundial de Sudáfrica. La tristeza y el vacío me invaden. Siento una desesperante sensación de final (con mayúsculas), del más triste e indeseado final. Quedarse afuera de una Copa del Mundo es uno de los momentos más difíciles en la vida del futbolero. Vivirlo en la cancha es sencillamente desgarrador. Pienso, revuelvo en el fondo de mi memoria buscando la forma más precisa de contar cómo es este dolor. Inevitablemente las lágrimas empiezan a caer. Con algo de masoquismo quizá, me traslado al instante en que mi ilusión tocó fondo. Acostado en la cama, en un cuarto frío y oscuro de un departamento frente a la costa, me incorporo de repente, agarro lo primero que tengo a mano y escribo lo siguiente: &lt;em&gt;“lo bueno de perder en la cancha”&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habiendo sufrido una de las derrotas más dura de mi vida futbolística (sólo comparable con lo que me significó quedar afuera en 2002), hoy les puedo asegurar que para mi lo mejor es siempre vivirlo desde adentro. Hay dolores que es necesario experimentarlos en el lapso más corto posible, aunque eso signifique multiplicar ese sentimiento mil veces. Me ha tocado ver perder a la Selección en diferentes ámbitos y circunstancias, casi todas ellas a miles de kilómetros de donde se sucedían los hechos. En todos los casos la agonía tiende a alargarse, todo a nuestro alrededor se tiñe de gris y la tristeza parece ir in crescendo con el paso del tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según mi punto de vista, se trata de distintas clases de dolor. Ver los partidos por la tele me hace sentir que estoy en deuda de alguna manera. En esta última oportunidad, me ha tocado vivirlo in situ, ser testigo presencial del capítulo más doloroso. Y la experiencia es completamente diferente, casi que inversamente proporcional en algún sentido. Cuando termino de ver un encuentro en la tribuna me siento satisfecho, con la tranquilidad de que he dado todo lo que estaba a mi alcance. La crudeza del dolor que se vive desde adentro es, desde ya, mucho mayor. La sensación es de un inmenso vacío. Es como si a partir de ese momento fuese imposible seguir sintiendo dolor, o seguir sintiendo nada, como si te arrancaran de adentro la capacidad de sentir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la derrota consumada, lo que viene a continuación es irremediablemente mejor (o menos peor como mínimo). Cuando uno toca fondo ya no puede seguir bajando, por lo que lo inevitable es empezar a subir, muy lentamente. Los minutos posteriores a la eliminación fueron terribles. Sentí que me había quedado sin fuerzas. Cuando el árbitro pitó el final simplemente me hundí en la butaca y así me quedé, inmóvil, por un buen rato. Ya no había vuelta atrás, el resultado más temido se había transformado en la más cruda realidad. Transcurrieron los minutos y mi cabeza empezó a trabajar en el ítem “aceptación”. El grupo de argentinos con el que compartí este viaje parecía haber perdido el espíritu. Todo lo que se escuchaba eran diferentes estrategias y posibilidades, siempre en plan de dejar el país lo antes posible, de regresar a casa. A mi me quedaba todavía un mes, y debo confesarles que también barajé la posibilidad de volverme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero volviendo a lo que originó este artículo, el hecho de haber dicho presente comenzó a dejar ver su lado positivo. Con el pasar de las horas pude recomponerme anímicamente y volví a focalizarme en lo que venía. Con la compañía de los que se bancaron quedarse (entendiendo perfectamente a los que eligieron partir) empezamos a organizar lo que quedaba: ya no había que preocuparse por las entradas que faltaban ni que planear el viaje a la siguiente sede. El Mundial era historia y nosotros todavía ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decidimos abandonar Cape Town y emprender un viaje por la costa. Las horas en la ruta transcurrieron entre música y anécdotas, con los siempre inevitables momentos de angustia por pensar en lo que pudo haber sido y jamás será. Las lágrimas dijeron presente más de una vez, como la prueba de que el dolor seguía y seguirá ahí. Para los que no entienden el fútbol de la misma manera que yo aquí va una pequeña aclaración: nunca dejaré de llorar y angustiarme al recordar &lt;em&gt;ese&lt;/em&gt; partido. La ilusión era inmensa y lo que vivió el grupo (del que me enorgullezco en haber formado parte) fue inolvidable. Eso hace que en definitiva el balance sea positivo, nadie nos podrá quitar jamás lo que vivimos en Sudáfrica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy estoy disfrutando de los últimos momentos del viaje, en menos de 24 horas voy a estar de vuelta en Buenos Aires. Las vivencias acumuladas han dejado marcas indelebles. Mi primer Mundial ha sido maravilloso en muchos sentidos. E incluyo entre las grandes experiencias la de la eliminación contra Alemania. Las lágrimas, la angustia, el dolor, son todas confirmaciones de que estamos vivos. Y a mi el fútbol me hace sentir vivo. Lo que pase durante los 90 minutos de juego puede significar la alegría más grande o la tristeza más profunda. No tengo dudas, estamos hablando del deporte más hermoso del mundo.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-3447016996532660543?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/3447016996532660543/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2010/07/recuerdos-de-una-derrota.html#comment-form' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/3447016996532660543'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/3447016996532660543'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2010/07/recuerdos-de-una-derrota.html' title='Recuerdos de una derrota'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-4970862142392471837</id><published>2010-07-21T15:22:00.003-03:00</published><updated>2010-07-21T15:35:21.589-03:00</updated><title type='text'>Potrero africano</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Si no fuera porque tiene arcos, a cualquier turista pasajero se le podría pasar desapercibido. Volviendo de un breve recorrido costero por la hermosa Hout Bay, en el lugar menos pensado, lo descubrí: un potrero. Me fue inevitable estacionar el auto, agarrar la cámara de fotos y arrimarme al costado de la cancha. La escenografía era bien diferente de lo que venía viendo durante la mañana, acá ya no había turistas paseando en bicicleta, sólo unos cuantos hombres con ganas de ver rodar la N° 5 y veintidós protagonistas – la mitad con camiseta amarilla y roja, la otra mitad con camiseta azul –. Haciendo honor a la tradición futbolística del país, todos de raza negra, tanto jugadores como espectadores. Y también estaba yo claro, con mi indisimulable cara de extranjero. No hizo falta más que sacar la cámara para que alguien se acercase, tímidamente, con ganas de saber quien era este intruso sudamericano.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 300px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5496428888138616882" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/TEc889KykDI/AAAAAAAAAJQ/9_h_7izUPKE/s400/DSC02918.JPG" /&gt;&lt;br /&gt;El hombre tendría unos 50 años aproximadamente, estaba vestido con ropa deportiva y le colgaba una bufanda del Manchester United del cuello. Lo primero que me dijo fue que se jugaban dos tiempos de 15 minutos cada uno. Yo pregunté si se trataba de alguna especie de liga local, a lo que respondió que sí y que se jugaba sábados y domingos. Luego indagué sobre la edad de los jugadores (parecían bastante jóvenes en general) y me dijo que tenían entre 16 y 20 años. Seguimos mirando el partido y, mientras tanto, mi &lt;em&gt;oportuno informante&lt;/em&gt; me seguía aportando datos: resultó ser que él es el &lt;em&gt;dueño&lt;/em&gt; de uno de los equipos (los de amarillo y rojo) y que el chiquitito con el N° 3 en la espalda que juega por la banda derecha es jugador del Ajax Cape Town (equipo de la Primera División local) aparentemente. Ya se estaba disputando el segundo tiempo y los de azul se habían puesto 2-0 arriba en el marcador, por lo que el hombre de la bufanda se sintió en la obligación de aclararme que algunos de sus jugadores no estaban presentes porque debían trabajar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con respecto a la calidad del encuentro y las características de sus protagonistas, debo reconocer que el partido fue típicamente africano: jugadores con buena técnica y (muy) escasa disciplina táctica. Desde ya que no puedo pasar por alto el imposible estado del terreno: la cancha no sólo era íntegramente de tierra y sin líneas que la delimiten, sino que además poseía innumerables desniveles con el agregado de un par de charcos de considerable tamaño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribo estas líneas, cerveza de por medio, en la comodidad de la barra de un barcito de la zona de Green Point, con el estadio de Cape Town delante mío y no puedo dejar de recordar el desprolijo potrero que descubrí más temprano. Los que comparten mi amor por este hermoso deporte entenderán muy bien de lo que estoy hablando, no hacen falta imponentes construcciones ni rutilantes figuras para disfrutar de un partido de fútbol. Hace tan sólo unos meses tuve la oportunidad de ver Real Madrid-Barcelona en HD (Alta Definición), lo que fue mi primera experiencia con esta nueva tecnología. Un rato más tarde ese mismo día, estaba sentado frente al televisor observando un encuentro del Torneo Clausura Argentino y debo reconocer que la primera impresión fue un tanto decepcionante, la diferencia en cuanto a calidad de imagen era elocuente. Pero fue cuestión de segundos, los que mi visión necesitó para aclimatarse, y ya me había olvidado de las carencias a nivel imagen y estaba metido de lleno en el juego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La nación del arcoiris ha demostrado estar a la altura de las circunstancias a nivel organización, lo que es motivo de orgullo para todos sus habitantes. Desde ya que con altas y bajas: no se cumplieron a rajatabla todos los protocolos pero, sin embargo, la alegría y la buena predisposición de los locales hizo de ésta una Copa del Mundo inolvidable. Hoy faltan cuatro años para que las luces se posen sobre la inmensidad de las canchas brasileras. La llama del Mundial está en plena etapa de extinción y la vida en Sudáfrica va recobrando su ritmo cotidiano. Mientras tanto, en ese potrero perdido al costado del camino que conduce a Cape Point (el extremo sudeste del continente), la pelota corre más viva que nunca.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-4970862142392471837?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/4970862142392471837/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2010/07/potrero-africano.html#comment-form' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/4970862142392471837'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/4970862142392471837'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2010/07/potrero-africano.html' title='Potrero africano'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/TEc889KykDI/AAAAAAAAAJQ/9_h_7izUPKE/s72-c/DSC02918.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-1386956130757322987</id><published>2010-07-12T22:40:00.010-03:00</published><updated>2010-07-13T09:15:00.081-03:00</updated><title type='text'>Primer análisis de situación</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Habiendo finalizado la Copa del mundo, el grupo de argentinos del que formo parte comienza a desmantelarse definitivamente: hoy partieron rumbo a Mendoza dos integrantes más y en pocos días estaré encarando la etapa final de mi aventura sudafricana en absoluta soledad. Esta mañana, mientras regresaba de pasar un fin de semana en el campo junto a una familia local, aprovechaba el viaje para repasar mentalmente algunas situaciones que me han llamado la atención durante el tiempo que llevo aquí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Cuando uno pregunta por el nivel de inseguridad existente, las respuestas que recibe son similares a las que podría esbozar cualquier habitante argentino ante la misma pregunta: te pueden matar para robarte 20 Rands (sería el equivalente aproximado a 10 Pesos).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El martes 10 de Mayo de 1994, Nelson Mandela asumió como el primer presidente negro de la historia de Sudáfrica. Hace sólo veinte años que estas tierras dejaron de ser la casa del Apartheid. Es inevitable que, habiendo transcurrido tan poco tiempo, todavía se puedan ver las secuelas de más de cuatro décadas de segregación. Con un 80% de la población de ascendencia negra, el primer impacto es netamente visual, uno debe buscar bastante si pretende encontrar un hombre blanco. Como en (casi) todo, con el pasar de los días te vas acostumbrando y dejas de sentirte un completo extraño por tener un color de piel diferente al de la mayoría.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Hace instantes mencionaba que se pueden palpar aún las secuelas del Apartheid, pues bien, una de ellas se hace muy notoria cuando uno va a comer o a bailar a algún lugar de moda: los/as camareros/as son usualmente de piel blanca – como la mayoría de los que frecuentan estos sitios –, pero los encargados de recoger platos y vasos son siempre de piel negra. Hasta parece que lo hubieran pensado adrede: es como si fuese una sombra la que se encarga de devolverle el orden a tu mesa. Son momentos en los que mis sentimientos adquieren un sabor agridulce: al mismo tiempo que me río y disfruto con amigos, no puedo dejar de ver esa &lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: times new roman;"&gt;otra&lt;/em&gt; &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;realidad que me rodea y que genera – paradójicamente – oscuridad en medio de tanta luz.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Por otro lado, como también hice mención anteriormente, he pasado mi último fin de semana en el campo (uno de los tantos que rodean a la ciudad de Durban con sus extensas plantaciones de caña de azúcar), ya que uno de mis compañeros de viaje conocía desde hace tiempo a una chica de estas tierras que nos invitó a pasar un par de días junto a sus padres, en la casa que ellos habitan en las afueras de esta hermosa ciudad costera. A raíz de ello, hemos tenido la posibilidad de compartir hermosos momentos y de experimentar cómo es la vida hoy día de una auténtica familia sudafricana. Entre las numerosas charlas intercambiando datos acerca de las costumbres, tanto suyas como nuestras, he logrado recavar cierta información respecto de como se siente un habitante de piel blanca en relación al resto de la población. Yo tenía el dato de que era un poco así, pero he podido confirmar – por lo menos para esta familia – que hoy se da una especie de "discriminación al revés": los blancos se sienten excluidos por los negros.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sin embargo, a pesar de lo negativas que puedan sonar las vivencias que he intentado retratar, logro ver luz al final del túnel. Por un lado está el reconocimiento de un inmenso amor por su país de parte de los blancos al admitir con dolor su sentimiento de exclusión. Y por el otro está la inagotable alegría de la población negra, que te envuelve en cada momento y en cada situación: es de lo más habitual verlos bailar y sonreír, no interesa si están trabajando o paseando en familia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Según mi modo de ver las cosas, es lógica la situación desde el punto de vista racial y deberá pasar mucho tiempo (y muchas generaciones) para que esta herida cierre: el daño producido por los cuarenta años de Apartheid es, sin duda, demasiado profundo. Por su parte, la pobreza, la falta de educación y, el consiguiente desprecio por la propia vida son los causantes de la (no menos lógica) inseguridad. Y aquí es donde deja de importar por completo el color de piel, al mismo tiempo que se vuelve imperiosa una taxativa respuesta a nivel político.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-1386956130757322987?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/1386956130757322987/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2010/07/primer-analisis-de-situacion.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/1386956130757322987'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/1386956130757322987'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2010/07/primer-analisis-de-situacion.html' title='Primer análisis de situación'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-1341421715019599536</id><published>2010-07-01T15:55:00.017-03:00</published><updated>2010-07-01T21:56:46.625-03:00</updated><title type='text'>Cape Town, cuando África se viste de gala</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Si te nombran África, es probable que en lo primero que pienses sea en safaris y leones. Si te hablan de Sudáfrica, quizá la primera imagen que se te viene a la cabeza es la figura de Mandela. Hoy los invito a conocer una ciudad distinta. ¿Distinta a qué? Distinta al resto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 400px; display: block; height: 300px;" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5489022256157008594" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/TCzsqO5zotI/AAAAAAAAAJI/fwrRcX_imGA/s400/bbb.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;En el extremo sudoeste del continente negro se encuentra la hermosa ciudad de Cape Town, un lugar que te enamora desde el minuto cero. Combinando armoniosamente la playa y la montaña, te ofrece un amplio menú de opciones para conocer y recorrer. Pero atención, porque no deja de ser Sudáfrica, por más que por momentos uno pueda olvidarse y llegue a creer que se teletransportó a algún rincón de Europa. Eso significa que la pobreza sigue ahí, a la vuelta de la esquina o en la puerta del hotel. Eso significa que este es un país de contrastes, y que Cape Town no es la excepción.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Hoy, volviendo de un recorrido por la zona de los viñedos, mientras viajábamos por la autopista camino a la costa, retrataba mentalmente cada paisaje y pensaba en que este lugar merece ser contado. Inmediatamente me inundó el interrogante de cómo hacerlo, de cómo poner en palabras una ciudad. Y se me ocurrió una manera, les voy a contar Cape Town a través de momentos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Me levanto de la cama y en el living del departamento suena una canción de U2, alguien me dice que es cábala y sonará todas las mañanas. Me abrigo, porque a pesar de que no hace frío, es invierno y tampoco está para andar en remera y bermudas. Salgo de mi pieza con ganas de desayunar y veo por la ventana las olas que chocan contra las piedras en la costa mientras el sol en la cara me obliga a fruncir el ceño. Me acerco a la ventana y respiro el aire de mar, no hay nada como el aire de mar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me bajo del auto recién estacionado al borde del precipicio, el viento de la montaña me obliga a ponerme la campera. Camino cuesta arriba hasta la base del teleférico que, en minutos, me depositará en la cumbre de Table Mountain. El lugar está lleno de turistas, es difícil precisar cuantos países están representados por, más no sea, un integrante. Ya estoy arriba, los oídos se me tapan por la presión producto de la altura, levanto la vista y puedo ver toda la ciudad: ahí está la playa, la misma que queda cruzando la calle del departamento; ahí está el estadio, el mismo que voy a conocer el sábado; ahí está el puerto, ahí abajo nomás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salgo al deck del restaurant de la bodega, adelante mío todo es verde y viñedos. El sol del mediodía me invita a sacarme el sweater mientras disfruto del paisaje. Participo de mi primera degustación, en Sudáfrica y sentado a una mesa repleta de argentinos. Ahora bajo algunos escalones hasta la bodega en sí misma, todo es barricas llenas de vino, y un fuerte olor a madera y uva que te rodea, te embriaga. Un rato más tarde, otra vez al sol, degusto distintos tipos de queso en otra bodega de la zona y así comienza lo que será un suculento almuerzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Camino por la costanera y bajo a la playa. Piso la arena blanca con cuidado, como tratando de evitar lo inevitable, que los infinitos granitos se me metan en las zapatillas. Cerca mío, un grupo de argentinos improvisan un picado. Disfruto un rato del sólo hecho de estar en la playa y vuelvo a la costanera. Camino por una calle decorada con palmeras, del lado de enfrente se suceden los bares y/o restaurantes. Me mezclo entre turistas que sacan fotos y locales que les quieren vender a los turistas, la tarde disfruta de sus últimos momentos de sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 400px; display: block; height: 300px;" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5489021448431143314" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/TCzr7N49CZI/AAAAAAAAAJA/k0Mfrty_LMk/s400/DSC02557.JPG" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;Escribo estas líneas mientras a mis espaldas la luz del día se empieza a despedir. No hace ni frío ni calor, en el departamento reina el silencio, los que están duermen. Me saco las zapatillas para estar más cómodo, pienso en hacerme un mate pero por no dejar de escribir me quedo con las ganas. Me paro, me acerco a la ventana y me quedo mirando el mar unos segundos, se me dibuja una sonrisa. Afuera, mientras tanto, la noche se saluda con el atardecer y hace su presentación triunfal. Todavía es temprano, pero en Sudáfrica el sol ya se está yendo a dormir.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-1341421715019599536?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/1341421715019599536/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2010/07/cape-town-cuando-africa-se-viste-de.html#comment-form' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/1341421715019599536'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/1341421715019599536'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2010/07/cape-town-cuando-africa-se-viste-de.html' title='Cape Town, cuando África se viste de gala'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/TCzsqO5zotI/AAAAAAAAAJI/fwrRcX_imGA/s72-c/bbb.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-8671568435217880004</id><published>2010-06-25T12:14:00.018-03:00</published><updated>2010-06-25T12:47:52.208-03:00</updated><title type='text'>Escala Mundial</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Después de una indispensable espera, el día tan añorado llegó y, antes de arribar a mi primer destino – Johannesburgo – la hora de escala que estuve en Ciudad del Cabo fue el preaviso de que este no será un viaje más. Decidí no hacer lo que la mayoría y me quedé esperando a que el avión siguiera su camino arriba del mismo. Mientras el resto aprovechaba para conocer las instalaciones del, según me han contado luego, moderno y bonito Cape Town International Airport, yo viví una experiencia de contrastes arriba de la aeronave. ¿Qué tipo de contrastes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El vuelo que partió de Ezeiza a las 20:20 del domingo 13 de Junio llegará, once horas después, al O.R. Tambo International, para luego continuar un extenso periplo que lo desembocará en Kuala Lumpur. Por este motivo, era imperioso que las instalaciones del pájaro de metal fueran reacondicionadas para poder recibir a los nuevos pasajeros (para algunos el viaje terminaba aquí en Ciudad del Cabo y para otros tantos, recién comienza). Por tal motivo, subieron a bordo empleados de limpieza del aeropuerto, todos ellos de origen africano, algo que deduje por su incipiente piel negra. Yo, entretanto, aprovechaba para charlar con un chileno que viajó a ver a la selección trasandina, cuando a mi alrededor la escena era por lo menos particular. Mientras los locales empleados de limpieza recibían una notoria reprimenda de una mujer que, por el énfasis de sus indescifrables palabras, adivino sería alguna clase de supervisora; se desarrollaba el cambio de tripulación y los hasta aquí comisarios de abordo – todos de origen malayo, lo cual es bastante lógico volando en Malaysia Airlines – le dejaban su lugar a un conjunto de orientales azafatas. Lo que se dice, un verdadero crisol de razas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasado el momento incómodo del regaño ajeno, yo seguía hablando de fútbol y otras yerbas con el compañero sudamericano. En eso, una empleada de limpieza – la misma que había sido la víctima principal del apercibimiento – se acercó por el pasillo del avión cambiando las fundas de los apoyacabezas y me pasó una para que yo cambiase la mía. Un par de filas más atrás se encontraba un comisario de abordo malayo. Él sonreía simpáticamente y aguardaba a que el avión vuelva a estar en condiciones para seguir viaje. Ella procuraba terminar a tiempo su tarea, dejando caer cada tanto alguna gota de sudor. Cuando se encontraron, el oriental le preguntó si estaba disfrutando la Copa del Mundo, a lo que ella respondió con una sonrisa. Al momento de hacer la pregunta, él no sabía que, minutos antes, a ella la estaban retando. Yo, que presencié la escena completa, llegué a la conclusión de que ella en ese momento, difícilmente estuviese disfrutando. Asimismo, me di cuenta de que &lt;em&gt;todo&lt;/em&gt; lo que suceda entre el 11 de Junio y el mismo día del mes siguiente, estará relacionado con el evento deportivo que mira el planeta, &lt;em&gt;todo&lt;/em&gt; será, en definitiva, “el Mundial”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero volviendo al tema que precipitó este artículo, hoy quiero hacer hincapié en las relaciones interpersonales y el efecto que tienen en nosotros, ya sea conciente o inconciente. Basta con ir hasta el mercado de la otra cuadra, para entrar en contacto más no sea por un par de minutos, con otra cultura muy distinta a la nuestra: la oriental por ejemplo. Es decir, experimentamos en nuestro día a día lo que podríamos considerar un “intercambio cultural”. Dado el elevado nivel de apuro con que vivimos – sumado a nuestra innata dosis de ansiedad – no es usual que nos tomemos el tiempo para observar qué es lo que está pasando a nuestro alrededor. Y cuando por algún tipo de circunstancia esto sucede, hay muchas chances de sacar algo positivo de esa experiencia. Algo así me pasó durante mi vuelo a Sudáfrica, más precisamente en la hora de escala que el avión hizo en Ciudad del Cabo. Los empleados – tanto malayos como africanos – viven y trabajan con ese apuro al que hacía referencia más arriba. Mientras los que se encargan de la limpieza se esfuerzan por realizar sus tareas a tiempo, los de la aerolínea disfrutan de sus últimos minutos de ocio antes de volver al trabajo. Es en ese momento, cuando algunos de ellos interactúan y, por ende, experimentan ese intercambio cultural que, por la situación y las circunstancias en que se desarrolla, quizá no les signifique nada en ese momento. Yo que estoy empezando mis vacaciones, y por esa razón he desconectado momentáneamente el sistema, observo la situación desde afuera y llego a la conclusión de que inevitablemente esa interacción ha dejado una marca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que toda relación interpersonal, por más pequeña que sea, genera algo distinto. Y si uno tiene la capacidad de análisis suficiente – y destina algunos minutos de su tiempo para pensar –, ese “algo” puede terminar enriqueciéndonos. Creo que sólo es cuestión de estar más atentos. Esta vez los dejo a ustedes que decidan en qué puede haber sido positivo ese encuentro entre la empleada de limpieza africana y el comisario de abordo malayo. Yo, por mi parte, les confieso que me ha servido como reafirmación de que durante estas próximas semanas que voy a vivir en suelo africano, será importante mantenerme alerta para poder incorporar la mayor cantidad de vivencias respecto de una sociedad que de seguro tendrá costumbres y usos diferentes a los nuestros. He destinado un lugar importante en la mochila para traer conmigo una significativa dosis de curiosidad. Llego a Sudáfrica exultante y deseoso de conocer esta tierra y, más que todo, a la gente que la habita. Para mi este Mundial no serán solamente treinta días a puro de fútbol, la escala en Ciudad del Cabo me lo ha ratificado. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-8671568435217880004?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/8671568435217880004/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2010/06/escala-mundial.html#comment-form' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/8671568435217880004'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/8671568435217880004'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2010/06/escala-mundial.html' title='Escala Mundial'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-2021618630825966585</id><published>2010-05-29T20:30:00.004-03:00</published><updated>2010-05-29T20:52:16.077-03:00</updated><title type='text'>Los incorruptibles</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Hace un par de  domingos, sentado frente al televisor, un sentimiento mezcla de impotencia y bronca me envolvió. La imagen que me devolvía la pantalla era la de una tribuna de un estadio de fútbol en la que un hombre/hincha/violento caía sobre los escalones de cemento mientras recibía golpes y patadas de parte de (no menos de cinco) policías. La secuencia se desarrolló en la cancha de Huracán, en la popular local, minutos después de finalizado el partido que significó la consagración de Argentinos Juniors. Mientras los visitantes festejaban con locura la obtención del título, los hinchas locales no se bancaron ser los actores de reparto e intentaron romper el alambrado (de su propio estadio) para invadir el campo de juego. La policía respondió rápidamente intentando dispersar a los que generaban los desmanes. En pocos minutos las balas de goma surgieron efecto y la tribuna comenzó a vaciarse. Fue en ese momento, cuando la tensión iba en claro descenso, que pudimos observar la escena que les describía en el comienzo. Instantes después de la (innecesaria) golpiza se lo llevaron detenido, algo que podrían haber hecho en el momento preciso en que lograron atraparlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué mi impotencia y mi bronca? Porque responder a la violencia con más violencia, sólo genera deseos de venganza que, en definitiva, significarán sin duda más violencia. Pegarle al hincha cuando este ya había caído al suelo estuvo claramente de más. Creo que el problema fundamental radica en que el accionar de los policías también es una manera de vengarse. ¿De quién se preguntan? De nadie en particular y de todos en general. Vivimos un presente regido por la intolerancia y la bronca. No nos bancamos (casi) nada y, en muchas ocasiones, respondemos de forma violenta. El fútbol es una muestra acotada pero muy precisa de lo que sucede en la sociedad toda. Es imprescindible que bajemos (todos) un par de cambios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchas veces se habla de lo poco o lo mal que gana un policía, que día a día arriesga su vida en pos de brindar seguridad a sus conciudadanos. Hoy quiero hacer hincapié en otro aspecto que tiene que ver con su forma de desempeñarse, porque a pesar de todo ellos también son seres humanos, como vos y yo. En lugar de preocuparnos por su sueldo, ¿a alguien se le ocurrió pensar qué siente un policía argentino? ¿O acaso ellos no tienen derecho a tener bronca también? Pertenecen a una institución totalmente desprestigiada y su imagen está relacionada en muchas ocasiones con la corrupción antes que con la seguridad. Para los que no somos policías, es normal meterlos a todos en la misma bolsa y decir que “son coimeros y corruptos”. ¿Y quién paga esas coimas? Nosotros claro, los incorruptibles. Los que desde la comodidad de nuestro living nos indignamos al ver las escenas de violencia que invaden la pantalla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo creo que el hombre no es violento de por sí, sino que potencia esta característica gracias al entorno en el que ha crecido. Es cierto que algunos tienen más predisposición a las reacciones violentas, como si hubiese algo de innato en ese comportamiento. Pero considero que es el amor (o la falta de) con que uno crece lo que más influye en el desarrollo de nuestra personalidad. Es imposible experimentar un avance si sólo se fomenta el odio, el resentimiento, la bronca, la intolerancia o el miedo. Todos estos sentimientos sólo generan más de lo mismo, se retroalimentan y se reproducen. No pretendo que el policía abrace al delincuente, pero se debe atacar la causa antes que buscar una solución para la consecuencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comencé este artículo juzgando a los policías que golpeaban al hincha, para luego hacerme a un lado y ponerme en su lugar. No para justificarlos, pero si para entenderlos. Ninguno de nosotros es quien para juzgar el desempeño del resto. Cuando juega la Selección se habla de que somos 40 millones de técnicos, pues bien, cuando se trata de señalar los errores que cometen los demás pareciera que en Argentina viven 40 millones de jueces. Si el contexto es una charla futbolera vaya y pase, pero esto sucede en todos los ámbitos: hasta el ciudadano más apolítico se encarga de levantar el dedo para acusar y remarcar los errores de quienes nos representan. Estoy cansado de los que critican por deporte. Aplaudo al que intenta y se equivoca. Reivindico al que se la juega por la causa que considera justa, más allá del resultado que obtenga. Condeno a aquel que, sentado de brazos cruzados, se encarga de resaltar los fracasos del resto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenemos los policías que nos merecemos. Tenemos los hinchas que nos merecemos. Pero cuidado, porque no todos ellos son corruptos y violentos. También los hay responsables y educados, pero tienen menos prensa y para muchos son minoría. Es importante que dejemos de perder tiempo señalando a los que se equivocan, y empecemos a ocuparnos en revalorizar a los que valen la pena. Como todo trabajo representa un esfuerzo y si queremos crecer debemos afrontarlo. Todos tenemos nuestro grado de responsabilidad como integrantes de esta sociedad. Somos seres falibles, hacernos cargo sería un buen comienzo.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-2021618630825966585?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/2021618630825966585/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2010/05/los-incorruptibles.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/2021618630825966585'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/2021618630825966585'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2010/05/los-incorruptibles.html' title='Los incorruptibles'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-3680847344410955716</id><published>2010-04-25T23:56:00.010-03:00</published><updated>2010-04-26T00:22:11.184-03:00</updated><title type='text'>Fuera de joda</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;Discriminar&lt;/em&gt; es un verbo delicado. Según el diccionario, el término puede tener dos acepciones: una implica una elección y la otra una degradación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;1.&lt;/strong&gt; Seleccionar excluyendo.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;2.&lt;/strong&gt; Dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La palabra “discriminación”, sin embargo, tiene una utilización (si bien también se interrelaciona con los dos significados) de carácter mayormente negativo. Sabemos, por sentido común, que discriminar &lt;em&gt;está mal&lt;/em&gt;. Ahora yo me pregunto (para luego intentar responderme): ¿por qué? La respuesta empieza muy simple y basta con citar un fragmento de la segunda definición: “dar trato de inferioridad”. Nadie se atrevería a discutir que este tipo de conducta para con el prójimo no debería existir. Sin embargo basta con prender la radio o el televisor para descubrir que un gran porcentaje de la gente discrimina (discriminamos), y lo hace asiduamente. El término “negro villero”, es tan violento como repetido. También es usual la segregación respecto de la nacionalidad o la religión. Aquí es donde aparecen comúnmente los estereotipos: los bolivianos son de tal manera, los judíos de tal otra, etc. Ya he hecho mención, en algún artículo anterior, acerca del alto grado de xenofobia que se observa en los estadios de fútbol. Es simplemente una muestra de lo que se vive día a día en nuestra sociedad, ya sea en el trabajo, en la escuela o en el supermercado. Son todos diferentes tipos de discriminación, son todos igual de despreciables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este punto me permito hacer una nueva pregunta: ¿si todos estamos de acuerdo en que no se debe discriminar, por qué este “maltrato” está cada día más vigente? Yo creo que sucede, principalmente, por una cuestión de educación. Pero cuidado, no por falta de educación, sino por &lt;em&gt;mala&lt;/em&gt; educación. En las clases más altas, y supuestamente con mejor formación (o por lo menos con mayor acceso), se suelen observar nefastos maltratos. Asimismo podemos ver como, en las clases más bajas, los más discriminados también se ponen el traje de “discriminadores”. Lamentablemente, es un mal que nos involucra a  todos. Duele reconocerlo, pero tenemos incorporada una impronta discriminatoria de la cual será muy difícil deshacerse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dar un trato de inferioridad está mal siempre, no interesa si se da en un contexto informal, sin ánimo de ofender o con motivo de broma. De hecho, es este último uno de los usos más comunes y, por el mismo motivo, una de las principales razones por la cual será muy complicado poner fin a dicho maltrato. Pareciera en ciertas ocasiones, que no es nada grave la degradación, siempre y cuando nos encarguemos rápidamente de &lt;em&gt;aclarar&lt;/em&gt; que no se intentaba discriminar, sino que se trataba simplemente de “una joda”. Pues bien, hay determinadas situaciones con las que no se puede joder. Y en este contexto, somos los &lt;em&gt;más grandes&lt;/em&gt; los que debemos educar con el ejemplo. ¿O podemos acaso pedirle a un chico que no discrimine, si constantemente ve como sus padres se ríen cuando el resto lo hace? Imposible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decidí escribir este artículo porque me descubrí siendo parte. Últimamente me cuesta mucho realizar una de las actividades que más disfruto: ir a la cancha. Para el hincha de fútbol no hay nada más lindo que ser parte de la multitud que grita y canta a viva voz. Pero hay algo que ya desde hace un tiempo, comenzó a hacerme ruido y son las letras de las canciones que se cantan en los estadios. Existe una defensa y reivindicación (tácita o explícita) de la violencia y la xenofobia, de la que fui parte hasta hace muy poco. Reconocerlo me avergüenza y me duele, pero es inevitable si pretendo ser parte del cambio. Hoy ya no puedo disfrutar íntegramente del placer que me significa ir a ver a mi equipo. Por eso estoy aquí sentado y escribiendo. Porque creo que esta es una de las tantas cosas que debemos cambiar en nuestra sociedad. Yo siento que es posible, siempre y cuando el compromiso sea colectivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Segregar, degradar, rebajar, humillar, son todos sinónimos del verbo discriminar. Es inaceptable permanecer ajenos. Nos volvería cómplices. Nos reduciría. Nos colocaría en el mismo nivel que las víctimas de la discriminación, con la salvedad de que nosotros somos los victimarios. Reconozco que erradicar este maltrato implica la realización de un esfuerzo, pero creo que no debemos permitirnos que eso sea un impedimento. Hay que dejarse de joder y apostar por la igualdad. No podemos darnos el lujo de seguir &lt;em&gt;discriminando/excluyendo&lt;/em&gt;. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-3680847344410955716?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/3680847344410955716/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2010/04/fuera-de-joda.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/3680847344410955716'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/3680847344410955716'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2010/04/fuera-de-joda.html' title='Fuera de joda'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-7252289676043258069</id><published>2010-03-31T20:17:00.031-03:00</published><updated>2010-04-01T00:56:58.465-03:00</updated><title type='text'>¿Un gran negocio?</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Futbolísticamente, la frase &lt;em&gt;hacer la pausa&lt;/em&gt; significa pisar la pelota y levantar la cabeza. Tiene que ver con un momento de reflexión en el que, en general, es el &lt;em&gt;enganche&lt;/em&gt; del equipo el encargado de pensar en tiempos en los que el resto se dedica a correr. Bien, siguiendo con la analogía del control remoto, hoy les propongo poner &lt;em&gt;Stop&lt;/em&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;Si el Estado Argentino decide que es conveniente pagar 600 millones de pesos por temporada para poder transmitir los partidos de Primera División. Si en España los dos clubes más grandes (Real Madrid y Barcelona) se llevan 120 millones de euros por año en conceptos de derechos televisivos. Si entre el 1° de Agosto de 2007 y el 30 de Julio de 2008, en los clubes argentinos ingresaron alrededor de 183 millones de euros por transferencias (según informa el portal alemán transfermarkt.de, que compila las ventas de jugadores en todo el mundo). ¿Cómo es posible que sólo dos de los veinte clubes de Primera en Argentina tengan sus economías saneadas? ¿Cómo se explica que Real Madrid, uno de los clubes más poderosos del planeta, acumule una deuda de 683 millones de euros? ¿O acaso están equivocados los que dicen que el fútbol es un gran negocio?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para encontrar respuestas y entender mejor los por qué, primero necesitamos un poco de información. En el mes de Julio del año pasado, la Asociación del Fútbol Argentino decidió suspender el inicio de los torneos de todas las categorías, hasta que las instituciones les pagasen los 40 millones de pesos que les debían a sus jugadores. Del ejercicio 2008/09, se desprende que los clubes de Primera División incrementaron sus pérdidas en 132 millones de pesos durante ese lapso, elevando el pasivo total a más de 997 millones. En el podio se encuentran: en primer lugar Boca (tiene el plantel más caro del país) con 135 millones, luego Independiente (acaba de reinaugurar su estadio) con 132 millones y los sigue de cerca River (casi el 90% de la deuda vence durante 2009/10) con 127 millones. Entre Junio y Diciembre de 2009, sólo cinco equipos - Lanús, Colón, Chacarita, Godoy Cruz y Racing - generaron ganancias. El resto siguió perdiendo capital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se sabe que el fútbol es un deporte que mueve cifras millonarias de dinero alrededor del globo. Los jugadores son cada vez más &lt;em&gt;caros&lt;/em&gt; y en cada fin de temporada los diarios deportivos bien podrían contratar economistas para redactar sus artículos. Los grandes clubes de Europa acaparan (cada vez más peligrosamente desde el punto de vista del juego en sí) las figuras surgidas de las ligas más humildes. Exitosos empresarios desembolsan sumas exorbitantes de dinero para &lt;em&gt;darse el gusto&lt;/em&gt; de ser dueños de un club. Y arriban con sus fortunas y la mira puesta en potenciar sus plantillas con la contratación de grandes estrellas. Si hacemos foco en nuestro país, podremos observar que los clubes se desprenden de sus jóvenes promesas casi antes de que lleguen a ser siquiera eso, promesas. Sus padres los dejan ir a muy temprana edad, con tal de cumplir el sueño de verlos jugar al lado de sus jugadores favoritos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro bastión, que significa tal vez la mayor fuente de ingreso para las instituciones, es la televisión. En este mundo híper globalizado, en el que la información navega a través de las redes a una velocidad difícil de seguir, los derechos de televisación son un tesoro muy preciado. Sin ir más lejos, vale recordar el todavía latente duelo entre TSC y el Gobierno por los derechos de nuestro fútbol. En lo que terminó siendo un movimiento evidentemente más político que económico, el Estado se quedó con la posibilidad de explotar el “Fútbol para todos”. Hasta el momento la movida le significó un gasto más que un beneficio, debido a la falta de publicidad, pero eso quedará para otro análisis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En España, por su parte, la situación tampoco es alentadora. Actualmente dos cadenas de televisión - Sogecable y Mediapro - se disputan los derechos de televisación en la llamada &lt;em&gt;guerra del fútbol&lt;/em&gt;, cuyo último capítulo indica que la segunda deberá pagar una indemnización de 97 millones de euros debido a un incumplimiento del contrato firmado por ambas partes en 2006, además de ceder su porción de la torta. Mientras tanto el balón sigue rodando y a la ya mencionada deuda del Madrid, le podemos agregar que Valencia (tercero en cantidad de hinchas) debe más de 600 millones de euros, Atlético de Madrid acumula 300 y Deportivo La Coruña 120.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Inglaterra, por citar otro ejemplo, el tema es también muy complejo: la deuda total de los clubes llega a los 3000 millones de libras (más de 3300 millones de euros), con Manchester United y Liverpool, los dos gigantes, como los principales deudores. Lamentablemente, el derroche es un mal que aqueja a este deporte a lo largo y ancho del planeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Está acaso en peligro el futuro de este hermoso juego? ¿Se puede seguir afirmando que el fútbol es un gran negocio con semejantes números en el haber? Si, sin duda que se puede. Lo que debemos preguntarnos es: ¿para quién? Para la televisión es claramente un buen negocio gracias a lo que se vende en publicidad, cómo se podrían entender sino las reiteradas disputas por los derechos. Y para los empresarios que compran/venden jugadores también sigue siendo un negocio rentable, basta con sólo mirar las sumas irrisorias que se pagan por ellos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;En nuestro país, Lanús parece ser el ejemplo a seguir, con un proyecto a largo plazo y una fuerte apuesta a sus divisiones inferiores, ha logrado tener un club saneado desde el punto de vista económico. Desde lo deportivo, también podemos citar los ejemplos de Vélez Sarsfield y Estudiantes de La Plata, con buenos réditos en el último tiempo. Sin embargo, no son más que un oasis en medio del desierto, la excepción que confirma la regla. Los malos manejos, el gasto desmedido y la absoluta carencia de un proyecto de aquí a más de seis meses, son las principales aristas de un modelo que ha consumido las economías de los clubes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de todo y en medio de millones y millones de billetes, se encuentra el juego. El fútbol, ese deporte que nos deslumbra y apasiona desde las épocas del amateurismo, cuando no era más que eso: un juego. Con el tiempo, la bola de nieve no paró de crecer hasta convertirse en un negocio multimillonario. La Liga de Fútbol Profesional (España), mueve alrededor de 9000 millones de euros al año y nos ofrece en cada encuentro a los personajes más talentosos del planeta fútbol. De este lado del atlántico el espectáculo es cada vez más chato. Las diferencias entre ricos y pobres, en este aspecto, son cada vez más marcadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si no se produce un cambio profundo y se continúa en este plan de despilfarrar hasta el dinero que no se tiene, los clubes seguirán incrementando sus deudas día tras día. Y es muy probable que los que terminemos pagando el precio más caro seamos los hinchas, que lo único que pedimos es que nos dejen seguir disfrutando de esta pasión. Mientras tanto, volvemos a apretar &lt;em&gt;Play&lt;/em&gt; y que la pelota siga rodando, porque como decía Freddy, el show debe continuar.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-7252289676043258069?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/7252289676043258069/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2010/03/un-gran-negocio.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/7252289676043258069'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/7252289676043258069'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2010/03/un-gran-negocio.html' title='¿Un gran negocio?'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-7482250405381448131</id><published>2010-03-24T21:54:00.013-03:00</published><updated>2010-03-25T13:08:46.016-03:00</updated><title type='text'>NUNCA MÁS</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Hoy me desperté escuchando por radio la historia de Francisco Madariaga Quintela, el nieto número 101 que recuperó su identidad tras 32 años, al encontrar a Abel, su padre biológico. Mientras escuchaba el relato, sentado solo en la cama, me puse a llorar. Eran lágrimas de alegría, de felicidad, y a la vez de bronca, de impotencia. &lt;em&gt;“No tener identidad es como ser un fantasma”&lt;/em&gt;, dijo Francisco cuando le pidieron que les hablara a los que están en una situación como la que el vivió. Y luego agregó: &lt;em&gt;“pero encontré una familia gigante, con amor y contención. Eso es lo que buscaba: para mí, es un regalo”&lt;/em&gt;. Escucharlos contar como es vivir juntos, sentir en sus palabras un inmenso sentimiento de alegría, no hace más que ratificar el dicho del hijo en el momento en que abrazó a su padre por primera vez: &lt;em&gt;“No pudieron”&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/S6q1lvH3CMI/AAAAAAAAAIY/pWkpEewkgWU/s1600/Francisco+y+Abel+2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5452369958794627266" style="margin: 0px auto 10px; display: block; width: 300px; height: 181px; text-align: center;" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/S6q1lvH3CMI/AAAAAAAAAIY/pWkpEewkgWU/s400/Francisco+y+Abel+2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Francisco también es hijo de Silvia Quintela, una médica y militante montonera que estaba embarazada de cuatro meses al momento de ser secuestrada, el 17 de Enero de 1977. Dio a luz en el centro de detención clandestino “El Campito”, en Campo de Mayo, antes de ser asesinada. Abel, el papá, debió exiliarse, primero en Suecia y luego en México. En 1983, con el regreso de la democracia se radicó nuevamente en Argentina y se incorporó a Abuelas de Plaza de Mayo. Luego de 27 años de trabajo, logró encontrar a su hijo. Lo primero que le pidió Francisco a su padre el día del encuentro, fue ver una foto de su mamá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/S6q1_c5qiPI/AAAAAAAAAIg/GQB1T3tTn98/s1600/Silvia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5452370400579848434" style="margin: 0px auto 10px; display: block; width: 241px; height: 300px; text-align: center;" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/S6q1_c5qiPI/AAAAAAAAAIg/GQB1T3tTn98/s400/Silvia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;No puedo evitar pensar que estas historias de reencuentros, llenas de amor y alegría, son el recordatorio de que esas personas vivieron buena parte de su vida separados de sus familiares más cercanos. Y es la causa de este enorme mal, lo que me pone en la obligación de nunca dejar de reproducir este mensaje. Hoy hace 34 años comenzaba en Argentina, uno de los períodos más nefastos de nuestra historia. Durante más de 7 años los habitantes de este suelo vivieron envueltos en el miedo. Desde entonces, cargamos en nuestra espalada con más de treinta mil desaparecidos que perdieron su vida por hacer eso que tanto pregono desde este espacio: pensar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“No estoy tranquilo mi amor, hoy es sábado a la noche y un amigo está en cana. Oh! Mi amor, desaparece el mundo...”&lt;/em&gt;, cantaba Charly desde su álbum Clics Modernos, publicado en 1983. &lt;em&gt;“Los dinosaurios van a desaparecer”&lt;/em&gt;, pero es responsabilidad de todos nosotros que esta historia jamás se olvide. El dolor de los que ya no están, debe ser también nuestro dolor. Debemos preocuparnos por transmitirles a las próximas generaciones lo terrorífico que es vivir en Dictadura. Porque esa es la única forma de asegurarnos que un &lt;em&gt;Nunca más&lt;/em&gt; es realmente posible. Propongo que el 24 de Marzo sea declarado día de duelo nacional. Es una obligación de todos nosotros, los argentinos, hacer memoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para el final les dejo un poema de Mario Benedetti, intitulado: &lt;em&gt;Desaparecidos&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Están en algún sitio / concertados&lt;br /&gt;desconcertados / sordos,&lt;br /&gt;buscándose / buscándonos&lt;br /&gt;bloqueados por los signos y las dudas&lt;br /&gt;contemplando las verjas de las plazas&lt;br /&gt;los timbres de las puertas / las viejas azoteas&lt;br /&gt;ordenando sus sueños, sus olvidos&lt;br /&gt;quizá convalecientes de su muerte privada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;nadie les ha explicado con certeza&lt;br /&gt;si ya se fueron o si no&lt;br /&gt;si son pancartas o temblores&lt;br /&gt;sobrevivientes o responsos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ven pasar árboles y pájaros&lt;br /&gt;e ignoran a qué sombra pertenecen&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;cuando empezaron a desaparecer&lt;br /&gt;hace tres, cinco, siete ceremonias&lt;br /&gt;a desaparecer como sin sangre&lt;br /&gt;como sin rostro, y sin motivo&lt;br /&gt;vieron por la ventana de su ausencia&lt;br /&gt;lo que quedaba atrás / ese andamiaje&lt;br /&gt;de abrazos cielo y humo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;cuando empezaron a desaparecer&lt;br /&gt;como el oasis en los espejismos&lt;br /&gt;a desaparecer sin últimas palabras&lt;br /&gt;tenían en sus manos los trocitos&lt;br /&gt;de cosas que querían&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;están en algún sitio / nube o tumba&lt;br /&gt;están en algún sitio / estoy seguro&lt;br /&gt;allá en el sur del alma&lt;br /&gt;es posible que hayan extraviado la brújula&lt;br /&gt;y hoy, vaguen preguntando preguntando&lt;br /&gt;dónde carajo queda el buen amor&lt;br /&gt;porque vienen del odio.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://www.abuelas.org.ar/"&gt;http://www.abuelas.org.ar/&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.madres.org/"&gt;http://www.madres.org/&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.hijos.org.ar/"&gt;http://www.hijos.org.ar/&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-7482250405381448131?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/7482250405381448131/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2010/03/nunca-mas.html#comment-form' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/7482250405381448131'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/7482250405381448131'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2010/03/nunca-mas.html' title='NUNCA MÁS'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/S6q1lvH3CMI/AAAAAAAAAIY/pWkpEewkgWU/s72-c/Francisco+y+Abel+2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-7687110232869085302</id><published>2010-02-27T21:31:00.007-03:00</published><updated>2010-02-27T22:01:28.170-03:00</updated><title type='text'>El país del revés</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;“Me dijeron que en el reino del revés nada el pájaro y vuela el pez, que los gatos no hacen miau y dicen yes, porque estudian mucho inglés…”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;¿Quieren conocer el reino del revés? Entonces les propongo visitar Argentina, un país en el que suceden cosas fantásticas e increíbles. Un lugar que nunca dejará de sorprenderte. Quienes habitan estas tierras del sur del continente americano conviven a diario con historias extraordinarias. He aquí la de una Organización No Gubernamental, llamada “Hinchadas Unidas Argentinas”, que se creó el año pasado con el fin de &lt;em&gt;“trabajar en contra de la violencia en el fútbol”&lt;/em&gt;, según palabras de su presidente Marcelo Mallo. Está ONG que en sus comienzos contaba a integrantes de sólo 11 barras de nuestro fútbol, congrega hoy a &lt;em&gt;69 hinchadas&lt;/em&gt;, tanto de Primera División como del Ascenso. La siguiente es una breve recopilación de la corta historia de HUA:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Capítulo 1: No nos discriminen.&lt;/strong&gt; En Noviembre de 2009 se creó “Hinchadas Unidas Argentinas”, una ONG que reúne a integrantes de las barrabravas del Fútbol Argentino. &lt;em&gt;“En honor a aquellos tantos desaparecidos en los hechos violentos del fútbol, hagamos algo”&lt;/em&gt;, fue uno de los rezos iniciales de Mallo. El viernes 27 presentaron el pedido formal al Estado para ser reconocidos como ONG, y declararon: &lt;em&gt;“Si por algún motivo político o presión de la prensa no se nos otorga la personería, iremos al INADI porque sería discriminación. Nosotros cambiamos y queremos que en el fútbol haya paz”. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Capítulo 2: Hinchada Mundial.&lt;/strong&gt; El martes 29 de Diciembre se inauguró la sede social de HUA en un Petit Hotel ubicado a pocas cuadras del Congreso. Durante la velada, Marcelo Mallo anunció que serán 500 los barras presentes en el próximo Mundial de Sudáfrica. &lt;em&gt;“El Gobierno no repartirá viajes. ¡Eso es una falacia! Yo no ando con una chequera, ni los llevaré en el Tango 01...”&lt;/em&gt;, ironizó Mallo. Pero luego aclaró: &lt;em&gt;“Los que quieran ir, van. Déjenme que los asesore. Hagamos rifas, festivales, busquemos un empresario. Es la impronta institucional y comercial de la ONG”.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Capítulo 3: Escalera a la Barra.&lt;/strong&gt; El jueves 28 de Enero de 2010 viajó a Johannesburgo un pequeño grupo, integrado por Mallo, Bebote (líder la de barra de Independiente), dos barras de Lanús y Huracán, y Bernabé Botte (cineasta), con la intención de ultimar detalles de lo que será la estadía de los barras en la Copa del Mundo. A su vez, nació la idea de realizar un &lt;em&gt;reality show&lt;/em&gt; para la televisión en el que se muestre que la &lt;em&gt;“convivencia pacífica”&lt;/em&gt; entre los violentos es posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Capítulo 4: El que no salta es un pingüino.&lt;/strong&gt; En Febrero, luego de la cuarta fecha del Torneo Clausura actual, el vínculo Hinchadas – Gobierno sufrió su primer revés. Al no aparecer el “dinero oficial” los barras decidieron sacar de sus banderas las insignias kirchneristas, lo que marcó un quiebre en esta relación de intereses. Desde Compromiso K les habían prometido 250 pasajes para Sudáfrica, pero ese &lt;em&gt;apoyo&lt;/em&gt; finalmente no llegará. &lt;em&gt;“Nos usaron. Trajimos a todos los del Ascenso porque aseguraron que se hacían cargo, que querían a todas las hinchadas bajo control. Y ahora dicen que no hay nada. ¿Cómo es? Hicimos campaña, metimos gente en los actos y ahora nos lanzan a los leones... al final nos ensuciamos por nada”&lt;/em&gt;, declaró uno de los barras de un club de Primera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ser barrabrava en el Fútbol Argentino es un gran negocio. Los líderes de las &lt;em&gt;hinchadas&lt;/em&gt; no son necesariamente simpatizantes del club. Sin embargo los podemos ver cada fin de semana subidos al para-avalanchas cantando las canciones del equipo de turno. A cambio de su &lt;em&gt;entrega&lt;/em&gt; reciben como premio la posibilidad de entrar gratis a cada partido, de viajar por el país siguiendo al club y, un privilegio no menor, suelen ser &lt;em&gt;no casualmente&lt;/em&gt; ignorados los hechos de violencia en los que se ven involucrados asiduamente. Todo esto sucede porque hay un claro interés de por medio: dinero. Los dirigentes de los clubes les regalan entradas para revender a los barras, para &lt;em&gt;comprar la paz&lt;/em&gt; en su propio estadio. Los violentos le pagan a la Policía para que haga ojos ciegos ante sus constantes desmanes. Los jugadores también brindan su &lt;em&gt;ayuda&lt;/em&gt; a la barra, ya sea para que no los insulten o para que no los aprieten luego de un mal resultado. En medio de este desalentador panorama, estamos los hinchas de fútbol. Los que pagamos la entrada para poder ver jugar a nuestro equipo y a cambio de eso sólo pedimos seguridad. Por eso cuando uno se entera que se ha creado una Organización como HUA, que no sólo no va a poner en tela de juicio ninguno de los hechos de violencia que protagonizan los barrabravas, sino que además les significará un privilegio; no me queda más remedio que pensar que para escribir su canción, María Elena Walsh se inspiró en nuestro país. Aquí, queda claro, hacer las cosas mal siempre será bien recompensado. Por más inverosímil que suene, el reino del revés existe, y se llama Argentina.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-7687110232869085302?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/7687110232869085302/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2010/02/el-pais-del-reves.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/7687110232869085302'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/7687110232869085302'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2010/02/el-pais-del-reves.html' title='El país del revés'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-770509230360249259</id><published>2010-01-26T23:43:00.003-03:00</published><updated>2010-01-26T23:49:19.269-03:00</updated><title type='text'>Para Camilo</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Cuando lo &lt;em&gt;normal&lt;/em&gt; hubiese sido meterse en la piel de aquel que fue víctima de un asalto, para así comprender el miedo que nos envuelve a los que vivimos en esta ciudad de Buenos Aires plagada de desigualdades; yo quiero hoy, aunque sea por un instante, ponerme en el lugar del (mal llamado, en este caso) otro. Para eso me propuse hacer el ejercicio, difícil e ingrato, de tratar de entender cuáles son las razones por las que un chico, que recién está en edad de comenzar la secundaria, decide salir a robar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para los que nacimos, y crecimos, con la contención y el amor de una familia que siempre estuvo presente, acompañándonos, allanando el camino. Para los que tuvimos la suerte de haber recibido una educación digna, que nos ayudó a crecer como personas y a valorar nuestra libertad. Para los que podemos disfrutar de tener un trabajo, ya sea elegido o el que nos toca en suerte, que nos provee de un sueldo a fin de mes y nos permite vivir honradamente. Para todos nosotros, los que estamos &lt;em&gt;de este lado&lt;/em&gt;, es mucho más sencillo pensar que el que delinque tiene toda la culpa, que el que viene y nos saca &lt;em&gt;lo que es nuestro&lt;/em&gt; es el que define a esta insegura realidad como tal y que como único responsable debe estar preso, porque sólo así podremos volver a recorrer las calles con tranquilidad, sólo así podremos volver a sentirnos libres y seguros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero sucede que la ecuación no es tan simple. Y por eso ahora te quiero hablar a vos, que te sentís totalmente inocente y te creés la única víctima de esta historia. Resulta ser que hay chicos que no tuvieron la fortuna de contar con todos los privilegios con los que vos y yo nos criamos. Resulta ser que ahora, mientras yo escribo estas líneas o mientras vos las estás leyendo, hay miles de chicos que tienen hambre y deambulan por este mundo peleando por sobrevivir. ¿Cómo pedirle a alguno de estos chicos que actúe de acuerdo a nuestros valores morales? ¿Adónde está lo ético si no tengo ni para un plato de comida?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta situación, y sin un futuro inmediato demasiado alentador, rodeados de un ambiente que les &lt;em&gt;hace fácil&lt;/em&gt; elegir el camino de la delincuencia (al mismo tiempo que les dificulta cualquier otra elección), muchos jóvenes terminan por entregarse al flagelo de la droga y desembocan en &lt;em&gt;el robar&lt;/em&gt; como método de vida. Muchas veces lo hacen sólo para no sentirse excluidos de la sociedad de consumo. ¿Qué los lleva a querer ser parte? El sistema en sí mismo. Hoy en día, no estar de moda es bastante parecido a no estar. Y el ser humano tiende, en general, a hacer del &lt;em&gt;formar parte&lt;/em&gt; una filosofía de vida. Pero atención, porque esta no es la única causa para converger en la delincuencia. Existen también situaciones más marginales o extremas, en las que uno se puede &lt;em&gt;ver obligado a robar&lt;/em&gt; para conseguir algo para comer. Y cuando digo “uno”, lo hago porque estoy intentando ponerme en ese lugar, tan desconocido como indeseado para cualquiera que no haya llegado a ese extremo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sociedad toda, como conjunto, discrimina a aquel que se crió o vive en la villa, y ni hablar si a su curriculum le suma el haber estado preso. Si vos creés que es difícil conseguir trabajo, para &lt;em&gt;él&lt;/em&gt; puede resultar casi utópico. Imaginá que mañana despertás y descubrís que tu vida no vale nada, ¿qué valor pasaría a tener la de los demás? Para el que sale a robar todos los días, su vida tiene un valor insignificante. Y cuando se llega a ese límite, sólo existen dos opciones: mi vida o la tuya. Y me animo a decir, sin ponerme colorado, que ante semejante disyuntiva la mayoría elegiría la primera opción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué nos queda ante tan desalentador panorama? Saltar el muro que separa dos mundos socialmente divorciados, para dejar de darle la espalda a una realidad que nos afecta a todos. &lt;em&gt;“Sólo en la acción hay esperanza”&lt;/em&gt;, dijo Sartre. Es responsabilidad de cada uno de nosotros que esta situación cambie. Si no hacemos algo para que todos aquellos que viven en la marginalidad tengan la posibilidad de tener acceso a una educación y un trabajo decentes, como se merece cualquier ser que habita este planeta; entonces nunca podremos dejar de vivir con miedo. Empecemos por despojarnos de la creencia de que son &lt;em&gt;negros villeros&lt;/em&gt;, que elijen vivir así y que nunca van a salir porque esa es su esencia. Entendamos de una buena vez, que lo realmente esencial es la educación. Apostemos por recuperar la escuela pública, para que todos los chicos que habitan este país tengan acceso a una enseñanza digna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy en día todos estamos expuestos a salir a la calle y ser víctimas de un robo. Y la solución no es, de ninguna manera, encerrarnos en un barrio privado para mirar el mundo desde esa gran burbuja. Porque todos tenemos hijos, padres, hermanos, amigos, novios que viven en esta ciudad o en este país. Porque todos – ellos, vos, yo – merecemos una vida de libertad e igualdad. Porque no se puede seguir mirando para otro lado y echándole la culpa al resto. Porque, aunque duela, somos todos igual de responsables, igual de culpables.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-770509230360249259?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/770509230360249259/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2010/01/para-camilo_26.html#comment-form' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/770509230360249259'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/770509230360249259'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2010/01/para-camilo_26.html' title='Para Camilo'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-4184671639526853484</id><published>2009-12-31T15:31:00.008-03:00</published><updated>2010-01-01T23:01:14.502-03:00</updated><title type='text'>Matar no es humano</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;strong&gt;Pena:&lt;/strong&gt; Castigo impuesto conforme a la ley por los jueces o tribunales a los responsables de un delito o falta.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Asesinar:&lt;/strong&gt; Matar a alguien con premeditación, alevosía.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Premeditación:&lt;/strong&gt; Acción de pensar reflexivamente algo antes de ejecutarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy voy a hablar sobre la pena de muerte. Este castigo implica un asesinato (porque se está matando con premeditación) por parte del Estado. Cada vez son más los países totalmente abolicionistas. Sin embargo, existen todavía 59 naciones que mantienen la pena capital. Según datos recopilados por Amnistía Internacional, entre Enero y Diciembre de 2008, al menos 2.390 personas fueron ejecutadas en 25 países. Se ejecutó un promedio de 7 personas por día en todo el mundo. Al menos 8.864 personas fueron condenadas a muerte en un total de 52 países. Por último, el 93 % de todas las ejecuciones se llevaron a cabo sólo en 5 países (Arabia Saudita, China, Estados Unidos, Irán y Pakistán).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/SzzzMkUq57I/AAAAAAAAAGM/5fnID1yQmEM/s1600-h/iran+pena+de+muerte.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 240px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/SzzzMkUq57I/AAAAAAAAAGM/5fnID1yQmEM/s400/iran+pena+de+muerte.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5421475448681588658" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Nos hemos acostumbrado a prender el televisor y a encontrarnos con la noticia de un robo que termina en homicidio. Y es una práctica tan común como improductiva, la del periodista que va en busca del testimonio de familiares y amigos de las víctimas, ni bien acontecido el hecho. El momento posterior a la muerte de un ser querido es profundamente doloroso, pero también debe ser probablemente, uno de los más irracionales de la vida adulta. Nos vemos envueltos en un sentimiento de impotencia por haber perdido de forma irreparable e injusta, que suele acarrear en algunos casos un infructuoso deseo de venganza. Por esta razón, es responsabilidad de los que tienen y se encuentran en condiciones de actuar racionalmente, impedir que se reproduzcan masivamente este tipo de mensajes. Hay un pasaje de nuestra infancia, en la que constantemente estamos incorporando conocimiento. Hoy en día, cualquiera tiene acceso a ver un noticiero. Y los más chicos se alimentan de lo que miran y escuchan por televisión. Por eso, es también nuestra responsabilidad (en este caso de quien decide los contenidos que se emiten al aire) evitar y ayudar a que los más jóvenes no aprendan del mal ejemplo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El artículo 2266 del Catecismo de la Iglesia Católica dice: &lt;em&gt;“La preservación del bien común de la sociedad exige colocar al agresor en estado de no poder causar perjuicio. Por este motivo la enseñanza tradicional de la Iglesia ha reconocido el justo fundamento del derecho y deber de la legítima autoridad pública para aplicar penas proporcionadas a la gravedad del delito, sin excluir, en casos de extrema gravedad, el recurso a la pena de muerte. Por motivos análogos quienes poseen la autoridad tienen el derecho de rechazar por medio de las armas a los agresores de la sociedad que tienen a su cargo”.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para la Iglesia, quienes poseen la autoridad tienen &lt;em&gt;derecho a matar para preservar el bien común&lt;/em&gt;. Desde los tiempos de la horca, cuando la gente se agolpaba en las plazas a ver como colgaban a los condenados, a un presente en el que las ejecuciones son más &lt;em&gt;prolijas&lt;/em&gt; y privadas, la pena de muerte ha estado siempre vigente y hay mucha gente que está convencida de que eso está bien. En definitiva, lo más doloroso es que la historia de la humanidad pareciera darles la razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Basándonos en el accionar del hombre a lo largo del tiempo, es válido determinar que el asesinato es, y ha sido siempre, un método útil para resolver o dar por finalizado cualquier asunto difícil de solucionar por la vía pacífica. No se como educarte, no puedo obligarte a que pienses como yo, entonces te mato y fin del cuento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La Declaración Universal de Derechos Humanos, del año 1948, dice en su Artículo 3: &lt;em&gt;Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona&lt;/em&gt;. Para los que creemos que esto es posible. Para los que soñamos con un mundo en el que los seres humanos vivamos en paz, debemos preocuparnos por ponerle fin a este tipo de atrocidades. Y una forma de hacerlo, es no permaneciendo imparciales. Aunque la reacción sea simplemente llamar a un amigo y decirle: &lt;em&gt;“estoy en contra de la pena de muerte”&lt;/em&gt;. Si todos lo hacemos, sobretodo hablando con los más chicos, ya estaremos generando un cambio. Porque la educación que recibimos en casa, es tan importante como la que nos dan en la escuela.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Vivimos pensando en resolver nuestros problemas cotidianos, lo que muchas veces no nos deja tiempo para &lt;em&gt;hacer la pausa&lt;/em&gt; y pensar en este tipo de cuestiones de mayor magnitud. Nunca es demasiado tarde hasta que lo es. La muerte es tristeza y dolor, así como también impotencia y saber que no hay retorno. Cuando se mata, se ha decretado el desenlace. Sin miramientos ni segundas oportunidades. La muerte es el fin de la historia y ningún ser humano tiene el derecho de decidir cuándo nos debe llegar ese momento.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-4184671639526853484?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/4184671639526853484/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2009/12/matar-no-es-humano.html#comment-form' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/4184671639526853484'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/4184671639526853484'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2009/12/matar-no-es-humano.html' title='Matar no es humano'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/SzzzMkUq57I/AAAAAAAAAGM/5fnID1yQmEM/s72-c/iran+pena+de+muerte.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-5632873565474882338</id><published>2009-11-23T21:46:00.011-03:00</published><updated>2009-11-23T22:14:01.421-03:00</updated><title type='text'>Disfrutar del sufrimiento</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;strong&gt;Fanatismo:&lt;/strong&gt; Tenaz preocupación, apasionamiento del fanático.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;De la definición de la palabra &lt;em&gt;fanatismo&lt;/em&gt; podemos extraer, llamativamente, el término "preocupación". Un hincha de fútbol vive con real desvelo todo lo que atañe a su club. Y al hablar de preocupación, estoy directamente definiendo cómo es el sentimiento de un hincha. Cuando uno quiere apasionadamente, es imprescindible que exista paralelamente un dejo de preocupación, por desear que todo salga bien, lo que conlleva una inevitable dosis de sufrimiento. Desde este lugar, podemos acercarnos a entender de una forma más lógica el desahogo que significa un grito de gol, la felicidad que produce una victoria o la locura con la que se festeja un título.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existe un día en la vida en el que nos &lt;em&gt;hacemos&lt;/em&gt; hincha de un equipo. Si uno creció en una familia futbolera, es posible que los primeros contactos con el mundo de la redonda hayan llegado incluso antes que la primera palabra. Y si nació en Argentina, es muy probable que ya hayan elegido por uno de que club deberá ser hincha. Con el paso de los años, puede que &lt;em&gt;salgamos&lt;/em&gt; de otro equipo o inclusive que elijamos otro deporte como favorito. Pero llega un determinado momento en la vida de nosotros, los futboleros, en el que nos &lt;em&gt;recibimos&lt;/em&gt; de hinchas. Es difícil explicar bien cómo o cuándo sucede. Pero sucede. Uno deja de ser ese chico que tenía las puertas del placard llenas de pósters para tomar real conciencia de lo que significa ser hincha de fútbol, desde el momento en que su alegría o su tristeza se ven directamente influenciadas por el resultado de un partido. Es un proceso mayormente inconciente, pero que deja una marca indeleble. Tiene que ver con una etapa de madurez, en la que uno consolida un sentimiento de pertenencia muy profundo. Un hincha nunca cambiará de club y vivirá preso de un amor al que es muy complicado ponerle un límite. Los que nunca lo vivieron, están destinados a ser eternos ignorantes en materia de pasión futbolera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ser hincha de un equipo de fútbol supone un compromiso tácito que no demanda esfuerzo alguno. Nosotros, los seres humanos, no elegimos querer o no a alguien. Simplemente lo sentimos. Por esta razón, no podemos obligar a otro a sentir de determinada manera. Igualmente, es lógico y comprensible el comportamiento de un padre que hace todo lo posible para que su hijo se &lt;em&gt;haga&lt;/em&gt; hincha de su mismo club. Pero que esto suceda, depende en cierta medida del hijo y en gran parte del destino. Lo que puede hacer el padre, en todo caso, es hacerse amigo del destino. En el caprichoso momento en que uno descubre su fanatismo, tiene mucho que ver el fútbol mismo. El universo que representa un solo partido puede ser determinante en una &lt;em&gt;elección&lt;/em&gt; que es para toda la vida. El padre puede fomentar ese sentimiento, llevando a su hijo a ver a su club. Este es otro factor que hace al fútbol, un deporte hermoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vivimos en un país en el que prácticamente nos obligan a optar por un club. Inclusive los que más detestan a éste deporte tienen un equipo del que se dicen simpatizantes ante un circunstancial interrogatorio. Pero dentro del gran porcentaje de población que se &lt;em&gt;dice&lt;/em&gt; hincha, existe un grupo más reducido que realmente lo es.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Están los que se divierten viendo los partidos por televisión. Están los que se ponen contentos cuando escuchan que su equipo ganó. Y también están los que cada tanto se dan el gusto de ir a ver algún partido a la cancha y de &lt;em&gt;sentirse&lt;/em&gt; hinchas por un rato. Pero además de todos ellos, también estamos nosotros: los hinchas. Los que vamos a la cancha &lt;em&gt;a todos lados&lt;/em&gt; o simplemente seguimos los partidos pegados a la radio. Los que no sentimos vergüenza al llorar de tristeza en una tribuna y somos capaces de abrazarnos con media popular en cada grito de gol. Los que sufrimos cada partido como si fuera el más importante y nuestro humor semanal se ve directamente influenciado por el resultado del mismo. Los que no podemos disfrutar plenamente cuando juega nuestro equipo y, sin embargo, esperamos ansiosos que llegue el domingo para poder sufrir durante 90 minutos, para poder &lt;em&gt;disfrutar&lt;/em&gt; de ese sufrimiento. Nosotros, los hinchas, los que no entendemos lo que es vivir sin el fútbol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ser hincha es sinónimo de irracionalidad. La pasión no entiende de razones. Es pura y exclusivamente un modo de sentir. El fútbol es un deporte que practican 22 jugadores adentro de un campo de juego y, al mismo tiempo, cientos de miles afuera del mismo. No tiene lógica pensar que alguien que no está participando activamente del partido, es capaz de sentirse en deuda con su equipo. Sin embargo esto sucede porque, en definitiva, lo que siente el hincha no tiene lógica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La línea de cal que delimita el terreno de juego es, para un hincha, la misma que divide la felicidad de la tristeza. Resulta imposible expresar con palabras este sentimiento. Hoy me propuse intentar explicarlo y entenderlo de una forma más racional si se quiere. Para que aquellos que no lo comparten se puedan &lt;em&gt;acercar&lt;/em&gt; a comprender lo que nos pasa. Y para que los hinchas de fútbol puedan revivir en el repaso de lo que están leyendo, algún momento inolvidable, como tantos que nos regala este hermoso juego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero también para realizar un llamado de atención, porque cuidado: no debemos malinterpretar este sentimiento. Ayer se jugó, en Rosario, el clásico entre Newell’s y Central. Durante el partido, un hincha tiró un cuchillo al campo de juego, con claras intenciones de lastimar al arquero Peratta, cosa que afortunadamente no sucedió. La respuesta fue sólo una amenaza de suspensión por parte del árbitro. Quizá ese hincha sienta un gran amor por su equipo (o no), pero eso no justificaría semejante acto de inconciencia. Estamos acostumbrados a que sucedan estas cosas, no sorprenden, lo que ratifica una vez más la nefasta frase del presidente de la AFA, Julio Grondona: "todo pasa".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si somos hinchas que queremos seguir viendo jugar a nuestro equipo, no podemos quedarnos de brazos cruzados. Los dirigentes y los responsables de la seguridad, son los que deben hacer algo para resguardar, precisamente, la seguridad de nosotros los espectadores. Y nosotros, los hinchas, tenemos que empezar por condenar el accionar de los violentos. Desde hace aproximadamente un año, no voy a la cancha a ver el clásico San Lorenzo-Huracán, porque la mayoría de los cánticos hacen referencia a un hincha muerto en el pasado, en un enfrentamiento entre las &lt;em&gt;barras&lt;/em&gt;. Esta no es la solución, ya que si dejamos de ir a la cancha, en definitiva seguirán ganando &lt;em&gt;ellos&lt;/em&gt;. Yo quiero al fútbol y me duele ver que lo están &lt;em&gt;matando&lt;/em&gt;. Por eso hoy me propuse reivindicar a los que, desde las gradas, hacen grande a este deporte. A los que sienten apasionadamente, a los que se preocupan, sufren y se emocionan. En definitiva, al verdadero hincha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para el cierre quise buscar un sinónimo de la palabra &lt;em&gt;hincha&lt;/em&gt;, tantas veces repetida en este artículo, pero no pude encontrar ninguno. No existe otro vocablo que describa fielmente esta forma de sentir. De la misma manera que no existe, desde mi visión, un sentimiento semejante. Por eso prefiero pecar de redundante, pero dejar en claro lo que siento. Como hincha, sueño con un deporte que se viva con la misma pasión que hoy día, pero en paz. Porque es posible un fútbol más sano, en el que a nosotros, los hinchas, nos dejen sufrir tranquilos. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-5632873565474882338?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/5632873565474882338/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2009/11/disfrutar-del-sufrimiento.html#comment-form' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/5632873565474882338'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/5632873565474882338'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2009/11/disfrutar-del-sufrimiento.html' title='Disfrutar del sufrimiento'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-7817123342335478727</id><published>2009-11-11T23:22:00.006-03:00</published><updated>2009-11-24T00:35:08.055-03:00</updated><title type='text'>Prohibido opinar diferente</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Dos amigos coinciden en una tribuna finalizado un partido de fútbol. Discuten, exponen opiniones desencontradas, charlan acerca de lo acontecido en dicho encuentro. Termina el intercambio de ideas, se suben al mismo auto y vuelven juntos a sus hogares respectivos, sin resquemor alguno. ¿Qué extraño suceso hizo que dos argentinos, luego de una discusión en la que nunca se pusieron de acuerdo, no terminasen peleados? Si a usted le resulta extraña la pregunta que acaba de leer es porque probablemente haya &lt;i&gt;descuidado&lt;/i&gt; un término de vital importancia en dicho enunciado: “argentinos”. El objetivo de mi exagerado razonamiento, es hacer hincapié en una característica profundamente arraigada de nuestra sociedad: la intolerancia hacia una opinión disidente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Discutir, el arte de &lt;span style="font-size:0pt;"&gt;&lt;/span&gt;intercambiar ideas y opiniones, nos obliga a ejercitar la mente. Uno se ve constantemente en la necesidad de argumentar para poder demostrar que lo que está expresando es lo correcto. Es un ejercicio definitivamente enriquecedor. Estoy convencido que muchas ideas y razonamientos surgen de charlas en las que nuestro interlocutor piensa en algún modo distinto a nosotros, lo que nos obliga a analizar y repensar lo que estamos diciendo. Cuando uno quiere hacerse entender y no lo logra, busca por todos los medios posibles, agota todas las opciones hasta sentirse satisfecho, ya sea porque el otro entendió o porque uno hizo todo lo que estaba a su alcance para que eso suceda. Pero cuando actuamos de forma intolerante, estamos bloqueando la capacidad de pensar distinto. Por el sólo hecho de estar en contra de lo que el otro opina, somos capaces de defender argumentos que ni siquiera nos representan. Ser intolerantes es perder la capacidad de escuchar, nos hace menos humanos, nos reduce. Es el autismo de la razón.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Todos tenemos actitudes intolerantes: en la calle, en el trabajo, en nuestra vida cotidiana se nos presentan diversas situaciones en las que dejamos de pensar al otro como par. Esta forma de ser genera violencia, que puede ser física y también verbal. Y produce un desgaste, que puede terminar siendo mentalmente agotador. Uno se vuelve impaciente, tiende a enojarse por cualquier cosa y termina confrontando, casi siempre sin sentido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Por eso hoy les propongo hacernos cargo, cada uno desde su lugar. Uno tiende a pensar que todos los defectos son de los demás y a olvidarse de que, como ser humano, es también falible. Creo que es necesario ejercitar nuestra paciencia, pero sabiendo que no es una tarea sencilla. Vivimos en una ciudad de Buenos Aires en la que reina el caos, en donde la intolerancia es moneda corriente y se multiplica en cada esquina. Esto nos pone en la obligación de hacer un esfuerzo si queremos que algo cambie. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;La vida del político es básicamente confrontar e intercambiar ideas con sus pares. Sin embargo, uno tiene la sensación de que nuestros dirigentes no están dispuestos a aceptar que el otro puede tener razón, inclusive creyendo que es así. Esto hace que sea prácticamente imposible lograr un crecimiento. Es por ello que, sin temor a ser redundante, vuelvo a hacer hincapié en un tema ya fetiche en mis artículos: la educación. Es indispensable enseñarles a los más chicos que es posible convivir en armonía. No sólo importa que aprendan geografía, historia o el teorema de Pitágoras. También es fundamental que nunca dejen de creer en el diálogo, en el intercambio de opiniones, y que aprendan desde pequeños a exponer sus ideas con claridad y compromiso. Sólo así podremos soñar con una clase dirigente que sea capaz de luchar y defender sus ideales con inteligencia e hidalguía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Vivimos en una sociedad que no acepta convivir con quienes piensan diferente y que muchas veces lo hace sólo desde el prejuicio, ya que nunca se dio un momento para preguntarse por qué el otro piensa lo que piensa. Creo que todos disfrutamos &lt;span style="font-size:0pt;"&gt; &lt;/span&gt;al compartir una mesa con amigos, polemizando sobre los temas más triviales y somos capaces de &lt;i&gt;dejar la vida&lt;/i&gt; en cada discusión. Por eso no entiendo cómo es posible que no podamos sentarnos a dialogar e intentar ponernos de acuerdo, acerca de los temas que hacen a nuestro futuro como país y, por ende, a nuestro futuro como habitantes de este suelo. Hoy empiezo por aceptar que muchas veces he pecado de intolerante, logrando generalmente sólo perjudicarme.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Debemos preocuparnos por vivir un poco más despacio, de tomarnos el tiempo necesario para ser más pensantes. En una realidad regida por la ansiedad, que nos envuelve en su espiral vertiginoso y nos lleva a actuar constantemente de forma irracional, es muy sencillo volvernos intolerantes. Actuamos por instinto, más como animales que como seres humanos que somos. Y en definitiva, en esta ecuación, salimos siempre perdiendo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Intolerancia:&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt; Falta de respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-7817123342335478727?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/7817123342335478727/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2009/11/prohibido-opinar-diferente.html#comment-form' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/7817123342335478727'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/7817123342335478727'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2009/11/prohibido-opinar-diferente.html' title='Prohibido opinar diferente'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-1039020703589145561</id><published>2009-10-31T20:56:00.003-03:00</published><updated>2009-10-31T22:24:03.902-03:00</updated><title type='text'>¿Cuántos Messi hay?</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Me preocupé cuando lo escuché a Diego decir que quería hablar con Messi. Lionel no necesita que le hablen afuera de la cancha. La Pulga necesita divertirse jugando con la camiseta de la Selección, igual que como cuando juega en el Barcelona. No hay dos Messi. No existe tal cosa como &lt;em&gt;“el Messi del Barcelona”&lt;/em&gt; o &lt;em&gt;“el Messi de la Selección”&lt;/em&gt;. Lionel es uno solo y resulta que le gusta jugar al fútbol. Cuando sale a la cancha se deja llevar por el juego en el sentido más lúdico de la palabra. No necesita que lo hagan sentir &lt;em&gt;responsable&lt;/em&gt;, sino que lo dejen ser él mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay jugadores que rinden por arriba de su capacidad cuando se sienten importantes, cuando los cargan de responsabilidades y les suben la vara con la que miden su rendimiento. Hay jugadores que muestran su mejor versión en instancias finales, cuando las papas queman. Para ver la mejor versión de Messi no hace falta hablarle, ni darle la 10, ni decirle que es el mejor del mundo. Para que rinda al cien por cien hace falta hacerlo sentir cómodo adentro de la cancha. Hace falta rodearlo bien, hacerlo sentir parte de un equipo y no el encargado de ganar el partido. Cuando el rendimiento colectivo pierde &lt;em&gt;lo colectivo&lt;/em&gt;, Lionel se ve obligado a ser el salvador, a tener que gambetear a cuatro, tirar el centro e ir a cabecearlo. Y ahí es cuando se pierde, cuando la situación lo sobrepasa y su incomodidad hace que deje de sentirse útil para el equipo. Entonces se aísla, inconcientemente se va del partido, comienza a entrar cada vez menos en juego y, cuando lo hace, busca siempre la individual y pierde más de lo que gana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En contradicción con lo que muchos creen, Messi es un jugador que necesita del equipo. Es individualista por naturaleza y su gambeta en velocidad es indescifrable. Pero para explotar su individualismo necesita ser bien asistido. Necesita estar bien acompañado. Necesita mezclarse entre el resto, hacerse pasar por un rato por un jugador más, para poder luego aparecer por sorpresa y demostrar que es un verdadero &lt;em&gt;fuoriclase&lt;/em&gt;. Es notable como cuando tiene cerca un jugador con el que se siente cómodo, con el que siente que puede congeniar adentro de la cancha, enseguida lo busca. Lío necesita encontrar &lt;em&gt;en Verón a su Xavi&lt;/em&gt; o &lt;em&gt;en Aimar a su Iniesta&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se le exige mucho más que al resto, porque se sabe que tiene mucho más para dar. Los que nunca lo vieron jugar en España dudan de sus condiciones o se preguntan si alguna vez rindió en la Selección. Inclusive he llegado a escuchar que es &lt;em&gt;una mentira&lt;/em&gt; o han llegado a decir que no es argentino, sino catalán. Lionel sabe que no está rindiendo con la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;albiceleste&lt;/span&gt; y se siente en deuda. Por eso no grita los goles, porque no se siente parte del equipo. Pero esto no sucede porque sus compañeros no lo ayuden o porque se sienta excluido. Esto le pasa porque no se siente útil, sabe que no les está dando todo lo que su potencial le permite.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Pulga no es enganche, es un jugador vertical que cuando agarra la pelota busca inmediatamente el camino más directo al arco. No se destaca por su visión de juego, ni tampoco por ser un gran &lt;em&gt;asistidor&lt;/em&gt; y aún así puede meter una bola de gol, ya que la sensibilidad de su pie izquierdo se lo permite. Es un delantero con gol y, sin embargo, en los últimos partidos jugando para la Selección Argentina casi no pateó al arco. Messi está siendo desperdiciado. Tenemos al mejor jugador del planeta, pero no lo sabemos aprovechar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si el logra olvidarse de que tiene que demostrar, cada vez que toca el balón, que es el mejor del mundo. Si logra dejarse llevar y sumergirse en el juego, ahí podremos verlo en su mejor versión. Inclusive, es probable que alcance un nivel de rendimiento superlativo y logre que nadie se permita siquiera dudar, que es actualmente el mejor. Para que lo haga, lo más importante no es hablarle. Está bien preguntarle qué es lo que necesita para sentirse cómodo, pero existe la posibilidad de que él no sea conciente del motivo. La solución pasa por el equipo. Cuando la Selección logre un funcionamiento como tal, ahí podremos disfrutar del mejor Messi. Del único Messi.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-1039020703589145561?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/1039020703589145561/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2009/10/cuantos-messi-hay.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/1039020703589145561'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/1039020703589145561'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2009/10/cuantos-messi-hay.html' title='¿Cuántos Messi hay?'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-4220664979584423786</id><published>2009-10-08T00:10:00.014-03:00</published><updated>2009-10-08T00:59:22.403-03:00</updated><title type='text'>Bienvenido Matías</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Existen algunos que todavía sienten que pueden hacer algo para combatir a todo lo malo que significa el fútbol como negocio pura y exclusivamente. Y para los que, ingenuamente, seguimos creyendo en recuperar lo sano que tiene este hermoso juego, escuchar a un jugador que defiende los mismos valores con los que quien escribe busca desempeñarse en cada aspecto de su vida, es sin duda reconfortante. Yo me permito soñar, por qué no, con un fútbol más allá del negocio. Por eso hoy digo: bienvenido otra vez, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pelado&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la actualidad, los chicos que están comenzando sus carreras como futbolistas, firman su primer contrato con edad de novena división y tienen un representante, inclusive antes de entender realmente cuál es la función que éste debe cumplir. Una mañana, luego de su regreso a River, Almeyda se sorprendió al ver aparecer a uno de los más jóvenes del plantel con auto nuevo. Al indagar, se enteró de que era un regalo de su representante. Molesto con esta situación se preguntó: ¿por qué, si lo quiere tanto, en lugar de un auto no le regala un departamento?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta manera de pensar, está históricamente relacionada con la de antiguos directores técnicos, como por ejemplo Timoteo Griguol, que no les permitía a sus dirigidos invertir en un cero kilómetro sin antes asegurarse el techo propio. Este rol casi paternal que tenían ciertos entrenadores, brindaba un gran aporte en la formación de muchos futbolistas. Hoy este deporte está cada vez más lejos de aquellas épocas y los chicos se ven obligados a &lt;em&gt;hacerse grandes&lt;/em&gt; cada vez más jóvenes. Es así como terminan yéndose a jugar al exterior a muy temprana edad y muchas veces sin la madurez necesaria para afrontar semejante desafío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Almeyda dejó el fútbol porque se había asqueado, estaba cansado de ver como el negocio se comía al deporte y, con edad y físico para seguir jugando, decidió volverse a su casa a disfrutar de su familia. Luego de un par de años de inactividad, sintió que el jugador que tenía adentro le estaba pidiendo volver. Pasaron el Showbol y el Torneo Super 8, con estrellas del pasado, y apareció un ofrecimiento para volver a jugar oficialmente con la camiseta que lo vio nacer. Y Matías no dudo. El mismo que había largado cuatro años atrás para preservar su salud mental estaba de vuelta, convencido de que podía serle útil a su club y a este deporte desde adentro de la cancha. Durante el período que estuvo sin competir se dedicó, entre otras cosas, a aconsejar a los futbolistas más jóvenes. Hoy, con 35 años, sabe que su físico le da para jugar durante un tiempo más y que cuando deje definitivamente la actividad, seguirá estando cerca del fútbol. Seguirá intentando aportar lo suyo, porque se dio cuenta de que la única forma de defender lo que él siente que está bien, es involucrándose. Porque, al fin y al cabo, de eso se trata la vida, de jugarse por lo que uno cree que es lo correcto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy en día, el mundo del balón se encuentra atrapado en las garras de un gigantesco negocio que lo absorbe, corrompe y utiliza para beneficio de quienes ostentan el poder. Esta realidad, no hace más que perjudicar inmensamente al juego, al deporte en su sentido más puro y sano. Es así como, en el fútbol argentino, la mayoría de los clubes se encuentran en situaciones críticas desde el punto de vista económico. Los dirigentes se ven constantemente obligados a vender rápido a sus jóvenes figuras&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt; para poder afrontar medianamente las deudas y este círculo vicioso lo único que logra es debilitar cada vez más a las instituciones y, a su vez, fortalecer a los grandes inversores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En medio de este presente nefasto desde lo deportivo, nos encontramos los espectadores, simples amantes del juego que no nos sentimos completos si no podemos ver jugar a nuestro equipo. Y también está un tal Matías Jesús Almeyda, &lt;em&gt;el Pelado&lt;/em&gt;, un futbolista sano que busca combatir a todos aquellos que, tratando de hacer su negocio, están &lt;em&gt;matando al fútbol&lt;/em&gt;. Desde su lugar dentro del verde rectángulo, no sólo demuestra que todavía le da el físico para rendir en la alta competencia, sino que además brinda un gran aporte en la formación de los más chicos.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-4220664979584423786?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/4220664979584423786/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2009/10/bienvenido-matias.html#comment-form' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/4220664979584423786'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/4220664979584423786'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2009/10/bienvenido-matias.html' title='Bienvenido Matías'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-1244529183163178637</id><published>2009-09-21T00:05:00.014-03:00</published><updated>2009-09-21T13:15:22.116-03:00</updated><title type='text'>Aprovechar el negocio</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Un país que vivió las atrocidades de un &lt;em&gt;apartheid&lt;/em&gt; que lo dividió en dos, como si el diferente color de piel hiciese incompatible a las personas; un país que todavía está aprendiendo a vivir en una sociedad de todos, dentro de menos un año estará recibiendo al mundial de fútbol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Sudáfrica negra ya disfruta de lo que será, sin duda, un mes de fiesta, a pesar de la enorme responsabilidad que significa organizar la copa del mundo. Sin embargo, no todas son buenas: a mediados de julio, un paro de los obreros de la construcción ponía en riesgo la terminación de las obras y hace un par de semanas, hubo una huelga de taxistas que, &lt;em&gt;celosos&lt;/em&gt; con el nuevo sistemas de autobuses rápidos recientemente implementado en Johannesburgo, terminó con los micros baleados y sus conductores amenazados de muerte. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/Srbw7ZMuSII/AAAAAAAAAFE/oa0S1ZO8eEM/s1600-h/sudafrica+2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 400px; display: block; height: 253px;" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5383755307735206018" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/Srbw7ZMuSII/AAAAAAAAAFE/oa0S1ZO8eEM/s400/sudafrica+2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Sudáfrica trabaja desde hace tiempo para recibir el primer mundial en suelo africano y, que todo esté en condiciones a tiempo, requiere de un esfuerzo mayor de toda la sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 11 de Febrero de 1990 era liberado, luego de 27 años de prisión y a los 71 años de edad, Nelson Mandela. El &lt;em&gt;apartheid&lt;/em&gt; (la palabra significa ‘segregación’) fue un acto de racismo que durante más de 40 años mantuvo al país dividido de acuerdo a la clasificación racial de cada individuo. Mandela, luego de su liberación, llevó al &lt;em&gt;apartheid&lt;/em&gt; a su fin y el 27 de Abril de 1994, en las primeras elecciones generales en décadas, fue elegido el primer presidente negro en la historia de Sudáfrica. Desde su nuevo cargo, puso en marcha una política de reconciliación nacional y a un año de su asunción organizó la copa del mundo de rugby.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un deporte que fue históricamente uno de los símbolos de los &lt;em&gt;afrikaner&lt;/em&gt; (así se los llama a los sudafricanos de raza blanca y descendientes de holandeses), durante el mundial, logró como había previsto Mandela, unir a negros y blancos bajo una misma causa. La copa del mundo ganada por los Springbok en 1995 es uno de los hitos en la historia de la reconciliación nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante décadas, los sudafricanos vivían en ciudades diferentes, de acuerdo a su clasificación racial (basada en el color de piel) y también practicaban deportes distintos: los blancos amaban al rugby, deporte en el que son potencia mundial, mientras los negros preferían el fútbol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy todo un país se prepara para un evento similar al que vivieran 14 años atrás, pero de una magnitud mucho mayor. Durante un mundial de fútbol, no sólo los fanáticos de ese deporte se hacen presentes, el mundo entero observa lo que sucede durante un mes en el que se respira fútbol. Ciudadanos de todo el planeta invadirán un país que hace menos de 20 años estaba regido por el racismo y en el que el odio de la raza negra, que vivía bajo la opresión y la esclavitud, era de un grado difícil de imaginar por quienes nunca vivimos una situación semejante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hoy existen chicos en Sudáfrica que nacieron y crecieron en un país nuevo, en un contexto muy diferente al de un par de décadas atrás, chicos que, como los nacidos después del ’83 en Argentina, no convivieron con un régimen nefasto en la historia de su nación. Para estos chicos, y para todos los chicos, este deporte que mueve cifras millonarias alrededor del globo, el fútbol, es simplemente un juego. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/SrbxGvI3WfI/AAAAAAAAAFM/1dZf6xFy5JQ/s1600-h/sudafrica+3.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 400px; display: block; height: 257px;" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5383755502603164146" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/SrbxGvI3WfI/AAAAAAAAAFM/1dZf6xFy5JQ/s400/sudafrica+3.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Adentro de un campo de juego somos todos iguales. Negros y blancos, ricos y pobres corren detrás de un balón sin hacerse problema por el origen racial o la clase social de sus compañeros de equipo. La única manera de crecer que tiene una sociedad es por medio de la educación. Y es ahí en donde el deporte, en este caso el fútbol, puede brindar un gran aporte. El odio interracial sigue vigente en muchos lugares del planeta. La única manera de combatir al gran negocio que es la guerra, es educando a los más chicos. Ellos serán los que tomen las decisiones en el futuro. Hay que utilizar todas las herramientas que estén a nuestro alcance para dicho propósito. El fútbol puede hacer un aporte fundamental y no debemos desaprovecharlo.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-1244529183163178637?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/1244529183163178637/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2009/09/aprovechar-el-negocio.html#comment-form' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/1244529183163178637'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/1244529183163178637'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2009/09/aprovechar-el-negocio.html' title='Aprovechar el negocio'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/Srbw7ZMuSII/AAAAAAAAAFE/oa0S1ZO8eEM/s72-c/sudafrica+2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-117399233155623109</id><published>2009-08-31T23:47:00.034-03:00</published><updated>2009-10-31T21:19:50.758-03:00</updated><title type='text'>¿De qué lado estás?</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Multitud, disconformidad, tensión, enfrentamiento. Para cualquiera que vive en la ciudad de Buenos Aires, estas son palabras que no sorprenden. La imagen es elocuente: un tipo tirado en el piso, acurrucado, intentando cubrirse de los golpes. A su alrededor otros cuatro tipos le pegan patadas. Unos metros atrás de los agresores, un fotógrafo y un camarógrafo registran el momento. Yo observo lo que sucede por televisión, desde la comodidad de mi casa, y decido poner &lt;i&gt;pausa.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Durante nuestra vida debemos tomar decisiones constantemente. La mayoría son decisiones menores (mate o café) y existen determinadas ocasiones, en las que la elección requiere cierto nivel de análisis previo. Para ello, la herramienta que más utilizamos es la experiencia. Y, basándonos en la experiencia, muchas veces decidimos de forma inconsciente, por ejemplo: sin hacer ningún análisis, yo se que el café con leche me gusta con tres cucharadas de azúcar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Sinceramente no concibo el ver a un fotógrafo que se desespera por obtener la imagen precisa, el golpe en el momento del impacto, y que no reacciona intentando defender a ese mismo hombre al que está fotografiando. Y ustedes me dirán: su trabajo es sacar fotos y no resguardar la seguridad de sus conciudadanos. A lo que yo respondo: antes de ser fotógrafo, ese hombre con una cámara de fotos en la mano, es un ser humano, igual que el que está siendo golpeado, igual que vos y yo. Y como seres humanos, tenemos poder de decisión.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Para mi no existe ver como cuatro tipos le pegan a otro y no hacer nada. Y menos acercarse para sacar una foto y dejar que le sigan pegando. Quizás alguno de esos que golpeaban, a la noche se avergüencen al verse por televisión. O quizás no. No voy a juzgarlos a ellos. Hoy me propongo cuestionar un accionar que es común en todos nosotros, como parte de una sociedad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Es entendible no responder al ver como a alguien le roban a punta de pistola delante de nuestros ojos, porque probablemente tiene que ver con poner en riesgo la vida. Pero ahora me detengo ante la imagen que me devuelve el televisor: hace minutos se leyó la primera sentencia en el juicio por Cromañón y los integrantes del grupo Callejeros fueron absueltos. Los familiares de los chicos muertos esa noche están furiosos y lo demuestran ante las cámaras. La zona de tribunales se ve envuelta por el caos. En medio de la muchedumbre enfurecida está el hijo de Omar Chabán. Y es a él a quien le están pegando. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Es la no-reacción del fotógrafo y el cámara lo que me hizo ruido. Esa imagen fue el disparador que me llevó a sentarme a escribir. Creo que es la versión malentendida del rol que uno cumple en la sociedad lo que nos lleva a quedarnos inmóviles ante determinadas situaciones. Yo fotógrafo estoy acá para sacar fotos, y nada más. El resultado es la inacción, como si en determinadas circunstancias se bloqueara nuestra capacidad de análisis. Seguramente ese fotógrafo volvió a su casa luego de una jornada laboral más, se pegó una ducha y se hizo algo de comer, sin cuestionarse en absoluto su accionar de horas antes, sin un dejo de remordimiento por haber visto como golpeaban a aquel hombre y no haber hecho nada para ayudarlo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Yo me pregunto cuán &lt;i&gt;normal&lt;/i&gt; es esto. O mejor dicho, cuán bien está que esto nos resulte normal. Y llego a la conclusión de que no está nada bien, de que estamos fallando en algo si una imagen así no nos genera nada. Es por eso que decidí ponerle &lt;i&gt;pausa a la realidad&lt;/i&gt;. Porque de eso se trata este espacio, en el que no sólo voy a escribir comentarios deportivos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Comencé hablando de tomar decisiones, y creo que lo preocupante en este caso es el hecho de que en ningún momento nos permitimos dudar. En ningún momento nos damos la oportunidad de decidir. El fotógrafo no elije entre ayudar al hombre o sacar la foto. Existe aquí un alto grado de alienación, determinadas situaciones se nos vuelven &lt;i&gt;normales&lt;/i&gt; y ni siquiera nos preguntamos si está bien o mal. Pero nunca es tarde para &lt;i&gt;despertar&lt;/i&gt;, para demostrarnos a nosotros mismos que somos personas pensantes y que todavía conservamos nuestra capacidad de análisis.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;No pretendo condenar al fotógrafo, que después de todo es una muestra de lo que somos todos nosotros como individuos dentro de esta sociedad. Hoy mi objetivo es despertar ese sentimiento dormido, que día a día no nos deja reaccionar ante situaciones en las que estamos en desacuerdo. Porque todos tenemos la posibilidad de elegir. Porque todos podemos poner &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;pausa&lt;/span&gt; y decidir de qué lado queremos estar.&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-117399233155623109?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/117399233155623109/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2009/08/de-que-lado-estas.html#comment-form' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/117399233155623109'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/117399233155623109'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2009/08/de-que-lado-estas.html' title='¿De qué lado estás?'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-7099339378441024528</id><published>2009-08-15T19:24:00.005-03:00</published><updated>2009-08-16T06:59:26.978-03:00</updated><title type='text'>Y acá en los tablones</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;En pleno escándalo post ruptura de contrato entre la AFA y TSC (Televisión Satelital Codificada), en este presente en el que no sabemos en qué canal vamos a poder ver nuestro &lt;em&gt;fútbol casero&lt;/em&gt;, aprovecho para proponer la vuelta a las canchas. En tiempos en los que el negocio está más presente que el juego, creo que es un buen momento para reivindicar la pasión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El fútbol argentino ha sido siempre resaltado por la efervescencia con que se vive cada encuentro desde las tribunas. Es normal escuchar a jugadores que emigraron a jugar en el exterior, decir que extrañan nuestra manera de sentir el fútbol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Está claro que en este presente mundial multimediático, un deporte tan popular como es el fútbol no puede estar ajeno al gran negocio de la televisión. Hoy nos es posible ver partidos de las ligas más diversas y la oferta es tal que no importa a que hora prendemos el televisor, siempre hay un encuentro para ver. Para el espectador futbolero, es un contexto que roza el ideal. Pero esta posibilidad de ver prácticamente &lt;em&gt;todo&lt;/em&gt; lo que pasa, ha alejado a muchos de los estadios. Sin olvidarnos del alto grado de violencia con el que convivimos, podemos plantear un escenario perfecto: fútbol seguro desde el sillón de casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una tribuna se mezclan los sentimientos más diversos y es posible pasar de la tristeza a la alegría en cuestión de segundos. En una tribuna se derraman lágrimas de dolor, pero también de emoción. En un grito de gol se desata la locura y uno se abraza con amigos, pero también con desconocidos a los que nunca volverá a ver ni abrazar. Yo creo que hincha es aquel que domingo a domingo vive los partidos en &lt;em&gt;la cancha&lt;/em&gt;. Ese capaz de bancarse horas de cola para conseguir una entrada y que sufre inmensamente si se queda sin la suya. Porque la cargada que más duele es la que gritan miles de tipos desde la otra punta del estadio. Y la más disfrutable es la que cantás vos a la par de tu hinchada. Porque para el hincha no existe momento más sublime, que el festejo de un gol sobre la hora contra clásico rival.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso hoy me siento a escribir sobre los que no entendemos a este deporte sin la tribuna. Sobre los que se sienten incompletos cuando gritan un gol sentados en la frialdad del comedor, sin la chance de abrazarse con nadie, sin sentir la euforia del grito colectivo, sin el inmediato cántico que cada hinchada tiene posterior al festejo de gol. A pesar de que hoy todo debe pasar por la pantalla del televisor para ser &lt;em&gt;real&lt;/em&gt;, todavía estamos los que creemos en la &lt;em&gt;familia futbolera&lt;/em&gt;. Los que disfrutamos cada fin de semana encontrándonos en ese lugar elegido de la tribuna, ahí donde siempre estamos los mismos. Familias del fútbol, que no se reúnen para navidad ni tampoco en los cumpleaños, pero que sin embargo se extrañan cuando hay que ir de visitante o alguno se pierde un partido porque estaba enfermo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás algún día entendamos que la televisación de los partidos debe ser un servicio. Y cuando digo “entendamos” estoy hablando de &lt;em&gt;nosotros&lt;/em&gt;, los simples espectadores, y también de &lt;em&gt;ellos&lt;/em&gt;, los encargados de tomar las decisiones. Porque a pesar de que el fútbol es un negocio que mueve millones, no existiría sin los miles de tipos que cada fin de semana siguen a su equipo. Hoy nos dicen desde el Gobierno que quieren un &lt;em&gt;fútbol para todos&lt;/em&gt; pero, lamentablemente, es difícil creerles. Mientras tanto, los Kirchner continúan en su lucha contra el Grupo Clarín y la gente espera &lt;em&gt;ansiosa&lt;/em&gt; por su deporte más querido. Ojalá que este momento de cambios que estamos viviendo, nos ayude a entender que el gran negocio del fútbol, en el que la televisión juega un papel preponderante, todavía nos da lugar a los que disfrutamos viviendo los partidos desde la tribuna. Porque no existe un fútbol sin hinchas. Porque nosotros, los hinchas, también somos el fútbol.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-7099339378441024528?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/7099339378441024528/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2009/08/y-aca-en-los-tablones_15.html#comment-form' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/7099339378441024528'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/7099339378441024528'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2009/08/y-aca-en-los-tablones_15.html' title='Y acá en los tablones'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-5199384540887768743</id><published>2009-07-07T00:01:00.008-03:00</published><updated>2009-07-11T15:58:21.112-03:00</updated><title type='text'>Fútbol ansioso</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Carlos Bilardo dijo hace tiempo: &lt;em&gt;“El partido perfecto sale 0 a 0. A un gran remate lo evita una gran atajada“.&lt;/em&gt; Vale aclarar que no coincido con esta afirmación. Si existe algo así como &lt;em&gt;el partido perfecto&lt;/em&gt;, para mi sería un encuentro con muchos goles. Los arqueros tendrían grandes atajadas, pero los atacantes lograrían convertir con precisos remates físicamente inalcanzables para los guardametas. Pero dejemos por un rato la ficción, porque hoy quiero hablar sobre el nivel de ansiedad que reina en nuestro fútbol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vivimos en un país en el que el común de la gente no sabe perder. A casi nada. Y sobretodo si hablamos del deporte que más nos representa: el fútbol. Estamos de acuerdo en que a nadie le gusta irse derrotado. Y que cuando entramos a una cancha, inclusive en el más amistoso de los amistosos, hacemos todo lo posible para conseguir la victoria. Pero también tenemos claro que en un partido existen tres posibilidades: ganar, empatar o perder. Podemos relacionar lo ansioso de nuestro fútbol, con la incapacidad de aceptar la derrota como resultado posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los argentinos no sabemos perder. ¿De qué hablamos cuándo decimos &lt;em&gt;no saber perder&lt;/em&gt;? Un ejemplo claro es aquel partido que debe ser suspendido porque los simpatizantes del equipo que va perdiendo se trepan al alambrado hasta romperlo. Esta metodología ha sido adoptada como la forma más directa y sencilla que tiene una hinchada de dar por finalizado un cotejo. Definitivamente vamos por mal camino cuando le damos a los &lt;em&gt;barras&lt;/em&gt; semejante potestad. Pero esa no es la única muestra de que los argentinos no sabemos perder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto que nuestro fútbol está plagado de urgencias. Y las urgencias, exigen resultados inmediatos. Un plantel considerado rico, en cuanto a la calidad de sus integrantes, tiene que pelear el campeonato desde el comienzo y está &lt;em&gt;obligado&lt;/em&gt; a hacer una buena campaña, por no decir, a salir campeón. Estos planteles son los denominados candidatos al título. Puede ser por venir de una buena campaña o por haberse reforzado en gran número y con jugadores de renombre. Dichos equipos &lt;em&gt;deberán&lt;/em&gt; ubicarse en los puestos de vanguardia desde el comienzo. Si, por ejemplo, en la quinta fecha no están arriba en la tabla, es &lt;em&gt;normal&lt;/em&gt; que el técnico comience a ser discutido. Hablo de ansiedad cuando un equipo ya cambió de entrenador antes de llegar a la mitad del torneo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El fútbol es un deporte hermoso porque, entre otras cosas, tener &lt;em&gt;mejores&lt;/em&gt; jugadores que el rival, no garantiza una victoria. Esta premisa básica lo hace impredecible. Cualquiera puede ganarle a cualquiera. O visto inversamente, cualquiera puede perder con cualquiera. Suena muy simple, pero hay veces que es difícil de entender. Hoy en día, el hincha promedio es reticente a aceptar que el equipo contrario puede jugar mejor. Si un conjunto formado mayormente por figuras de cierto nivel, pierde contra otro considerado de antemano más débil, es &lt;em&gt;normal&lt;/em&gt; que reciba insultos. Hemos olvidado por completo, que un equipo puede jugar mejor que otro independientemente de los nombres propios. Partiendo de esa premisa, &lt;em&gt;Godoy Cruz no podría jugar mejor que River.&lt;/em&gt; Esto no es así. No debemos olvidarnos que el fútbol es un deporte de conjunto, en el que las individualidades no son siempre determinantes. Messi no juega igual en todos lados. Esto está relacionado directamente con los jugadores que lo acompañan dentro del campo de juego. No podemos exigirle que sea el mismo que deslumbra en España, sin tener en cuenta la forma de jugar de nuestra Selección. Barcelona ha logrado un funcionamiento colectivo que potencia el rendimiento de sus jugadores. En ese contexto, Lionel Messi se destaca por sobre el resto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ser incapaz de aceptar que el otro puede jugar mejor es definitivamente no saber perder. Partiendo de esta premisa, se hace muy complicado aprender de la derrota. Un técnico inteligente es aquel que puede cambiar el rumbo de un plantel que arrancó mal. Para eso, es necesario tener paciencia y tiempo de trabajo. Son dos atributos difíciles de encontrar en nuestro fútbol. La ansiedad le ha ganado la batalla al tiempo. Y sin tiempo, la posibilidad de ver grandes equipos está supeditada, en mayor medida, al azar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Desde este medio propongo dejar de aceptar como &lt;em&gt;normal&lt;/em&gt; que un equipo cambie de técnico en la sexta fecha y que ante un par de malos resultados sea &lt;em&gt;lógico &lt;/em&gt;que la hinchada cante &lt;em&gt;"a ver si ponen huevos, que no juegan con nadie". &lt;/em&gt;No coincido en que un equipo que pierde el campeonato en la última fecha fracasó, sólo por el hecho de haber perdido. Propongo seguir viviendo los partidos con pasión, pero tomándonos el tiempo necesario para analizarlos con paciencia. Aunque suene utópico, quiero un fútbol más pensante. En el que los grandes equipos de fútbol, estén por encima de sus individualidades.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-5199384540887768743?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/5199384540887768743/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2009/07/futbol-ansioso.html#comment-form' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/5199384540887768743'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/5199384540887768743'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2009/07/futbol-ansioso.html' title='Fútbol ansioso'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-662261074254727304</id><published>2009-06-12T23:06:00.012-03:00</published><updated>2009-06-13T02:00:54.897-03:00</updated><title type='text'>Fútbol, una cosa de locos</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/SjMP0jgQ0aI/AAAAAAAAAA0/_nvOhgngq3Y/s1600-h/loco.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 400px; FLOAT: left; HEIGHT: 286px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5346634578177085858" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/SjMP0jgQ0aI/AAAAAAAAAA0/_nvOhgngq3Y/s400/loco.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La primera razón que se atribuye al mal juego de la Selección es que no hay tiempo para trabajar. Voy a permitirme no coincidir. Yo creo que la causa principal es la falta de una idea de juego. Y esto es absoluta responsabilidad del director técnico. Desde mi punto de vista, el &lt;em&gt;loco&lt;/em&gt; Bielsa es la prueba de que, sabiendo lo que uno busca, y a través del convencimiento, se puede lograr que la Selección de fútbol tenga un estilo de juego propio. &lt;em&gt;“El esquema que yo armo es con un par de wines bien abiertos, un centrodelantero, un volante de creación, un “5” tradicional y una defensa con un solo jugador más que la delantera rival”.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su carrera como director técnico comenzó en las inferiores de su querido Newell’s Old Boys. Dejó el fútbol tempranamente, con tan solo 23 años, por creer que no tenía las condiciones necesarias para rendir en la alta competencia, a pesar de haber jugado en primera. Al poco tiempo fue a hablar con Griffa, director general del fútbol amateur del club rosarino, y le planteó sus ganas de trabajar. Marcelo se hizo de abajo, participó en la formación de muchos de los jugadores que luego llevó a primera división y con los que ganó su primer título como técnico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le dicen &lt;em&gt;loco&lt;/em&gt; porque es un personaje distinto en el ambiente del fútbol. Su manera de hablar lo hace por momentos indescifrable. &lt;em&gt;“La oferta de la recepción debe ser vertical”,&lt;/em&gt; le dijo una vez a Ortega en medio del partido. Es un estudioso obsesivo de su profesión. Pero por sobre todas las cosas es un obsesivo del ataque. Hizo el profesorado de educación física con el único interés de aprender técnicas que le permitiesen extraer el máximo rendimiento físico de sus jugadores. Siente que si no logra hacer rendir a un futbolista al máximo de su capacidad está fracasando como entrenador. Por su forma de ser, es incapaz de disfrutar de la actividad que eligió como forma de vida. &lt;em&gt;“Fui feliz cuando disfruté del amateurismo, cuando crecí enamorado de mi trabajo. Tengo un sentimiento profundo por el fútbol, por el origen del juego, por el picado y por el baldío. Desprecio todo lo añadido, todo lo que le fueron agregando para convertirlo extrañamente en deseado”.&lt;/em&gt; Siempre apela al espíritu amateur de sus dirigidos. No entiende el deporte como negocio. Vive lejos de las cámaras, es tímido y reservado. No quiere que se metan en su intimidad y, por esa razón, nunca invade la de los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marcelo Bielsa estuvo a cargo del Seleccionado mayor de fútbol durante 6 años. En ese período hubo muchos que lo apoyaban y otros tantos que estaban en contra. Pero hay algo que todos reconocían: la Selección tenía un estilo de juego bien marcado. Fue un equipo que buscó ser protagonista, siempre. &lt;em&gt;“Me atrae la victoria y me doy cuenta de que el camino que más me acerca a ella es el protagonismo. Jamás pensaría un partido sin jugar en el campo rival”,&lt;/em&gt; son palabras de Bielsa. Durante ese período, Argentina fue un equipo que presionaba en todos los sectores de la cancha, un equipo solidario en el que todos corrían para recuperar el balón y que tenía un objetivo primordial: atacar. Estás fueron características de la Selección que clasificó al mundial cuatro fechas antes de finalizar la eliminatoria, que quedó eliminada en primera ronda y que ganó invicta la primera medalla de oro en fútbol de la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 11 de Junio de 2002, hace 7 años, el &lt;em&gt;loco&lt;/em&gt; vivía uno de los momentos más tristes en su carrera como entrenador: la Selección argentina quedaba eliminada del mundial en primera ronda, luego de empatar 1 a 1 con Suecia y finalizar tercera en su grupo. Antes de viajar a Japón, Bielsa declaró: &lt;em&gt;“el medio ya decidió que no salir campeón será un fracaso. Nosotros quedamos sujetos a esa opinión, que doy por válida”.&lt;/em&gt; Cuarenta días después, con el dolor por la eliminación del mundial todavía latente, el presidente de la AFA, Julio Grondona, sorprendió a todos al renovarle el contrato. Fue la primera vez en 23 años de mandato que le dio una segunda oportunidad a un técnico que no había salido campeón del mundo. Era el reconocimiento a un gran equipo, que tuvo su pico de rendimiento en las eliminatorias y que llegó como uno de los máximos favoritos a Corea-Japón, pero que no estuvo a la altura del nivel mostrado meses atrás y volvió a casa con las manos vacías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia como técnico del Seleccionado duró finalmente dos años más. En los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, condujo al grupo de jugadores Sub 23 que ganó la primera medalla de oro en la historia de nuestro fútbol. El equipo fue un fiel exponente de lo que le gusta al entrenador, con presión en toda la cancha y una gran vocación ofensiva. Ganó los seis partidos que jugó y repitió formación en todos. Convirtió 17 goles y no le hicieron ninguno. &lt;em&gt;“Ganar los Juegos Olímpicos me dio mucha felicidad, pero no en el sentido en que el periodismo me lo pregunta. Me dio felicidad por lo deportivo, no por vanidad. Sí porque hay una porción del pueblo argentino que se alegra cuando el fútbol gana”.&lt;/em&gt; El 14 de Septiembre, dos semanas después de colgarse la medalla de oro, renunció a su cargo. Ya no se sentía con la energía necesaria para dedicarse a una tarea que le exige estar al cien por cien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres años más tarde, y luego de desechar ofertas varias para volver a dirigir, aceptó la propuesta de ser el director técnico de Chile. Cuando en conferencia de prensa le preguntaron qué hizo en ese tiempo, respondió: &lt;em&gt;“Le contesto con una redundancia: no trabajé. En realidad, lo que hice corresponde a mi ámbito privado, no creo que interese”.&lt;/em&gt; El Bielsa que todos conocíamos estaba de vuelta. Su nuevo desafío pasaba por hacer jugar como potencia a una Selección que no lo es, y así buscar el pasaje al mundial de Sudáfrica. A falta de cuatro fechas para finalizar la eliminatoria, se ubica segundo en la tabla de posiciones y está logrando su objetivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es difícil determinar cuál es &lt;em&gt;el fútbol que le gusta a la gente.&lt;/em&gt; Pero de algo no tengo dudas, a todos nos gusta que nuestro equipo gane. Para alcanzar la victoria existen distintos métodos. Yo quiero que la Selección sea protagonista en todas las canchas. Los equipos de Bielsa tienen ese objetivo y para lograrlo priorizan siempre el ataque. Ese es el fútbol del &lt;em&gt;loco&lt;/em&gt;, ese es el fútbol que me gusta a mí.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-662261074254727304?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/662261074254727304/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2009/06/futbol-una-cosa-de-locos.html#comment-form' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/662261074254727304'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/662261074254727304'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2009/06/futbol-una-cosa-de-locos.html' title='Fútbol, una cosa de locos'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/SjMP0jgQ0aI/AAAAAAAAAA0/_nvOhgngq3Y/s72-c/loco.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-7337963886568093653</id><published>2009-06-01T22:27:00.007-03:00</published><updated>2009-06-01T22:55:54.502-03:00</updated><title type='text'>Rafa es humano</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/SiSFA0gWLYI/AAAAAAAAAAc/B1Rhxd1MVJA/s1600-h/rafa.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 220px; FLOAT: right; HEIGHT: 400px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5342541307109059970" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/SiSFA0gWLYI/AAAAAAAAAAc/B1Rhxd1MVJA/s400/rafa.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Rafael Nadal perdió un partido en Roland Garros. La noticia recorrió el mundo ante el asombro de todos. El domingo 31 de Mayo de 2009 quedará para siempre en la historia del tenis. El sueco Robin Soderling derrotó en 3 horas y media de juego al Nº 1 del mundo y tetracampeón en París, por 6-2, 6-7 (2), 6-4 y 7-6 (2). Rafa se despide del segundo Grand Slam del año en octavos de final, dejando atrás un record de 31 victorias consecutivas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace un par de semanas, en la final del Masters de Madrid se enfrentaron Roger Federer y Rafael Nadal. Después de cinco finales perdidas en forma consecutiva contra el Nº 1 del mundo, el suizo logró la segunda victoria contra el de Mallorca, jugando en polvo de ladrillo. El historial entre ambos sigue siendo holgado a favor de Rafa (13-7), pero esta derrota era desde mi punto de vista un buen incentivo de cara a lo que venía. ¿Buen incentivo para Nadal? No precisamente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;“Son los otros los que me creen imbatible y desilusiona un poco descubrir que cuando ganas un torneo la gente lo considera normal. Para mi cada vez es un sueño, la cuarta vez más que la primera”&lt;/em&gt;, dijo Rafael luego de ganar Roma, uno de sus 5 títulos este año. El tenista español estaba desilusionado porque sentía que en su país no valoraban sus logros tanto como él. El público se había acostumbrado a ver ganar a Nadal y los títulos del de Manacor ya eran algo &lt;em&gt;normal&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“En París, veremos quién llega a la final. Eso de entrada. Hablamos mucho de París y aún queda. Federer tiene potencial para ganar en París y para ganar en cualquier sitio. Es uno de los favoritos allí, pero el torneo empieza por la primera ronda no por la final. Ojalá jugara la final con él en París. Si me das un papel lo firmo ya”&lt;/em&gt;, declaraba Nadal luego de la derrota en Madrid.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por primera vez en su carrera, Rafa no va a pisar el polvo de ladrillo de la Philippe Chartrier el segundo domingo y el público francés podrá ver coronarse a un nuevo campeón, algo que no sucede desde que Gastón Gaudio levantó el trofeo en 2004.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Las derrotas no engrandecen nada por desgracia, pero también uno se da cuenta de la dificultad de lo que he hecho hasta hoy. Ayuda a valorar todo lo que he hecho anteriormente”&lt;/em&gt;, declaró Nadal en la conferencia de prensa post partido. La derrota ante Soderling ha vuelto vulnerable al, hasta ayer, imbatible tenista español. Rafa no cedía un set en &lt;em&gt;Rolanga&lt;/em&gt; desde la final de 2007. El partido de ayer fue un cachetazo en la cara para unos cuantos. Nadie, ni el más fanático hincha de Soderling, esperaba una victoria del sueco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“En el calentamiento, me había sentido bastante bien pero en el partido no. Me he parado en seco y hay que aceptar la derrota, lo mismo que se han aceptado las victorias, con la cabeza abierta para aprender. Hay que aprender perdiendo y trabajar en lo que he fallado y afrontar mejor los siguientes torneos”&lt;/em&gt;, expresó Rafael sobre el final y a modo de reflexión. Lo que viene, en su calendario tenístico, es nada menos que Wimbledon, tercer torneo grande del año y que Nadal ganó por primera vez en 2008, luego de una épica final contra Roger Federer. &lt;em&gt;“Ahora, mi preparación es para la piscina de mi casa. Dadme tres días más para pensar en mi puesta a punto para Wimbledon”&lt;/em&gt;, dijo antes de partir en vuelo charter rumbo a Mallorca, en donde festejará su cumpleaños por primera vez en cinco años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El español de 22 años y líder del ranking ATP desde Agosto del año pasado, acumuló la sexta derrota en 154 partidos jugados sobre &lt;em&gt;tierra batida&lt;/em&gt;. En un par de semanas, los ojos del &lt;em&gt;mundo tenis&lt;/em&gt; se posarán sobre el húmedo césped de Londres. El mejor jugador de tenis de la actualidad irá en busca de su segundo trofeo en fila. Puede ganar o perder como cualquiera, porque Rafa es humano.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-7337963886568093653?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/7337963886568093653/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2009/06/rafa-es-humano.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/7337963886568093653'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/7337963886568093653'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2009/06/rafa-es-humano.html' title='Rafa es humano'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/SiSFA0gWLYI/AAAAAAAAAAc/B1Rhxd1MVJA/s72-c/rafa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8798687150310494677.post-4268793311193252359</id><published>2009-05-28T00:30:00.005-03:00</published><updated>2009-05-28T00:38:53.627-03:00</updated><title type='text'>Guía breve para entender a los violentos</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;strong&gt;Hincha:&lt;/strong&gt; Partidario entusiasta de un equipo deportivo.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Violento&lt;/strong&gt;: Que está fuera de su natural estado, situación o modo.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Xenofobia:&lt;/strong&gt; Odio, repugnancia u hostilidad hacia los extranjeros.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Fanático:&lt;/strong&gt; Preocupado o entusiasmado ciegamente por algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Propongo por este medio cambiar el enfoque e intentar, aunque sea por un momento, entender a quienes hacen de la violencia en los estadios de fútbol, su negocio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Partiendo de las primeras dos definiciones podríamos decir que un &lt;em&gt;hincha violento&lt;/em&gt;, es aquel partidario entusiasta de un equipo deportivo que está fuera de su estado natural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el fútbol argentino el nivel de violencia crece semana a semana y, a pesar de los diversos intentos por erradicarla, parece no haber una solución realmente efectiva a la vista. Está sobreentendido que es un problema cultural que afecta a todos los ámbitos de la sociedad y que, durante los partidos de fútbol, se manifiesta en los estadios y sus alrededores.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;En nuestro país existe un elevado nivel de xenofobia, aceptado por la gran mayoría de la sociedad. ¿Por qué digo aceptado? Presten atención, lo siguiente sucedió el pasado fin de semana en una cancha de nuestro fútbol. Una familia entera disfrutaba del partido entre San Lorenzo y Boca desde la platea local. En un momento, &lt;em&gt;papá hincha, mamá hincha y nene hincha&lt;/em&gt; comenzaron a cantar a la par del resto: “en el barrio de la Boca viven todos bolivianos, que cagan en la vereda y se limpian con la mano”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este es el, muchas veces mal entendido, folklore del fútbol. Y es también, una forma de comprender por qué una persona es capaz de engendrar un odio tan grande, al punto de ser capaz de desearle la muerte a un hincha del equipo contrario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La falta de educación no es en este caso la mejor justificación. O quizá deberíamos preguntarnos qué entendemos por educación. En una tribuna se pueden encontrar referentes de todas las clases sociales. Y podemos ver a un distinguido universitario vociferando a la par de la hinchada. El mismo nene, que más arriba escuchamos cantando junto a sus padres, crecerá convencido de que está bien que la hinchada de Defensores de Belgrano le tire jabones a los jugadores de Atlanta, en clara alusión a su descendencia judía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la definición de fanático quiero extraer solamente una palabra: &lt;em&gt;ciegamente&lt;/em&gt;. Si, una vez finalizado el partido, nos dirigimos a la salida del estadio y le preguntamos a la gente, qué opina sobre los cánticos xenófobos que le propinó su hinchada a la parcialidad rival, la mayoría desaprobaría semejante conducta. Sin embargo, es muy probable que los mismos que, finalizado el encuentro, lo desaprueban, fueran parte de la gran mayoría que minutos antes gritaba enfervorizadamente. Esto se debe a que el hincha argentino se ve enceguecido por el accionar de la mayoría, y actúa, en muchas ocasiones, sin pensar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se suele escuchar que las barras están bancadas por los dirigentes, y existen casos, como los actualmente investigados por la justicia &lt;em&gt;borrachos del tablón&lt;/em&gt;, cuyos líderes son socios del club y cobran un sueldo todos los meses. Pero este grupo de delincuentes conocidos como &lt;em&gt;barrabravas&lt;/em&gt;, que se aprovechan de la violencia reinante en los estadios para hacer su negocio, también recibe en muchas ocasiones, el aval del resto de los hinchas que, consciente o inconscientemente, aprueban desde los cánticos el accionar mafioso de los violentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta fue una breve muestra de lo que vivimos, domingo a domingo, quienes asistimos a ver fútbol en nuestro país. Para terminar, les dejo la última definición extraída del diccionario de la Real Academia Española:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Barrabravas:&lt;/strong&gt; Grupo de individuos fanáticos de un equipo de fútbol que suelen actuar con violencia.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8798687150310494677-4268793311193252359?l=hacelapausa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hacelapausa.blogspot.com/feeds/4268793311193252359/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2009/05/guia-breve-para-entender-los-violentos.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/4268793311193252359'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8798687150310494677/posts/default/4268793311193252359'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hacelapausa.blogspot.com/2009/05/guia-breve-para-entender-los-violentos.html' title='Guía breve para entender a los violentos'/><author><name>Santiago Gonzalez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05497770181919844703</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_aDIWgJGV_hk/THiDuiUYFBI/AAAAAAAAAJY/5iYshBfjR7I/S220/DSC032363.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry></feed>
